<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914</id><updated>2012-02-29T07:15:09.191-08:00</updated><category term='Islam'/><category term='cuentos'/><category term='Relatos'/><category term='Twitter'/><category term='ficción'/><category term='NowPlaying'/><category term='Demonología'/><category term='fuego'/><category term='Filosofía'/><category term='Micropoesía'/><category term='Diarios'/><category term='Crónicas'/><category term='top5'/><category term='gesto'/><category term='arnold bocklin'/><category term='Hadiz'/><category term='Poesía'/><category term='Cuento'/><category term='Reseñas Literarias'/><category term='japon'/><category term='Fragmentos'/><category term='Caracas'/><category term='dead'/><category term='terremoto'/><category term='Sin categoría'/><category term='vida'/><category term='Música'/><category term='island'/><category term='té'/><category term='Citas'/><category term='nubes'/><category term='Borrador'/><category term='Microficciones'/><category term='relato'/><category term='Murakami'/><category term='padre'/><category term='Fotografía'/><category term='isla'/><category term='Divagaciones'/><category term='breve'/><category term='Reminiscencias'/><category term='muerte'/><category term='Microrrelatos'/><category term='Prosa'/><title type='text'>Diásporas</title><subtitle type='html'>poesía, ficciones y relatos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>173</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3204141207382833425</id><published>2012-02-29T05:55:00.002-08:00</published><updated>2012-02-29T06:14:50.439-08:00</updated><title type='text'>Eso que dejo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin duda, me encuentro en un momento cumbre de mi vida. Emprendo mi primera mudanza, en solitario, con mis cosas, mis libros, mi ropa, mis mañas. Me enfrento a la difícil tarea de dejar este sitio al que uno aprende a llamar hogar por muchos otros sitios a los que debo aprender a llamar, si quiera, casas. Sé que no es una partida definitiva pero en mi radicalismo poético, quiero y deseo verla así, definitiva. Pienso que aquello que deje acá, se quedará para siempre atrás, en el hogar al que no voy a volver o, al que si vuelvo, no será el mismo hogar que dejé; que aquello que me llevo, está destinado a emprender un viaje arduo y difícil, un cambio, una travesía a la que no se le ve otro fin que la conclusión abrupta de una muerte repentina y accidental. Por eso veo ahora todo lo que me rodea y me pregunto: ¿Qué dejaré? ¿Qué me llevaré? Es una decisión difícil que, si pudiera, preferiría no tener que tomarla. En realidad, en estos momentos, una pequeña pero voraz parte de mí desea que todo se quede igual, que los muebles no envejezcan, que los libros no se acaben, que la ropa se quede colgada en el mismo sitio en el que está ahora. Y poder burlar a ese aparato burocrático de la normalidad y quedarme, muy quieto, a ver si el mundo y su devenir me ignoran, dejándome en paz, acá, en mi hogar. Por otro lado, sé que debo caminar, cambiar, viajar, crecer, coger, reír, sufrir, llorar, que los muebles van a envejecer hasta que el deterioro los lleve a una apacible y digna muerte, que los libros se acaban, víctimas indefensas de sus propios finales, que la ropa hay que ponérsela, lavarla y colgarla en otro sitio y de manera diferente. Sé todo esto pero ¡cómo quisiera ignorarlo! Aunque no podría porque de todas formas creo que es imposible pasar por alto que, una vida detenida es como el agua que se estanca. Por otro lado, tengo delante una vida laboral en una profesión que no escogí sino que escogieron por mí. Todo un panorama de frustraciones que brilla como un parque de horrendas diversiones. Y tendré que dedicarme a algo que no odio visceralmente sino, más bien, que me disgusta e incómoda, como ponerse una prenda de ropa que queda muy pequeña o muy holgada. No es una ingrata profesión la abogacía, el ingrato soy yo que finge un amor que no siente y que se va a la cama pensando en otra cosa que hacer, en otra cosa que no hacer. Igual lo lamento por ella, la abogacía, porque está demostrado que quienes se casan por conveniencia y ausencia de amor, están destinados a la peor felicidad: la fingida. Sin embargo, tengo mi oficio natural de escritor, que si bien hasta ahora no me ha dado un solo pan, tampoco lo pretendo usar como benefactor de todas mis comodidades. Pienso vivir de sus frutos, no del árbol como tal, si es que me explico. Es decir, el plan es escribir para ganarme la vida, la más barata y económica, con menos complicaciones y más espacios, con menos lujos pero más tiempo para disfrutar de lo poco que tengo y tendré, con menos personas pero más libros. No es mediocridad ni  desdeñoso conformismo sino la sana elección cuando se sabe exactamente lo que se quiere. Porque es de ahí, de la ignorancia sobre uno mismo, de donde proviene la avaricia y la desconformidad personal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sé que el oficio de escribir es peligroso pero confío en mi habilidad para sobrevivir con poco y apenas lo necesario.  Supongo que es como volver a ser un niño e intentar comprar esa infancia en la que todo era tan sencillo y elemental, haciendo algo de igual naturaleza, es decir, haciendo lo que te gusta, lo que te apasiona, lo que te sale sin mucho esfuerzo cuando te quedas largo tiempo quieto. Y es que el fin de la infancia tal como la conocemos, llega cuando debemos hacer algo que no queremos, algo que no nos gusta, algo que odiamos, que nos desagrada, y a partir de ahí, somos adultos curtidos, amargados y con un sentido de la madurez tan artificial como estrafalario e inútil.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pienso que podré vivir así, inmerso en las letras, en páginas blancas y vírgenes, entre personajes, ficciones, tramas y finales. Porque la vida no es otra cosa sino un continuo intento de crear, de transformar y de concluir la propia historia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3204141207382833425?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3204141207382833425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3204141207382833425&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3204141207382833425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3204141207382833425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/02/eso-que-dejo.html' title='Eso que dejo'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3170108564767293167</id><published>2012-02-18T07:16:00.000-08:00</published><updated>2012-02-18T07:16:06.831-08:00</updated><title type='text'>El sepulturero</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eventualmente, llegó el fin que todos temíamos. No tenemos claro que fue lo que sucedió pero, sin dudas, todo acabó. Una gran luz, un temblor, luego el Caos; el cielo se deshacía, el mar hervía y el viento se había llenado de cenizas. Nadie sobrevivió. Nadie pudo ver a Dios paseándose entre los cuerpos, hurtando las extremidades sin vida, las que en mejor estado estaban y luego, con un terrible desdén y tedio, cavando una fosa inmensa en la que empezó a lanzarnos a todos por igual, sin importar el credo, la religión o la fe. Terminada la faena, golpeó con la pala a la tierra recién movida para que se asentara. Recogió sus herramientas y un fardo sanguinolento lleno de brazos y piernas cercenados por él mismo. Miró al Caos y se dio por satisfecho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;____&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;Nota:&lt;/b&gt; sin querer, &lt;a href="https://twitter.com/#!/brincandocielos" target="_blank"&gt;@brincandocielos&lt;/a&gt; colaboró con la creación de este relato breve. Sin ella, no existiría la fosa común. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3170108564767293167?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3170108564767293167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3170108564767293167&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3170108564767293167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3170108564767293167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/02/el-sepulturero.html' title='El sepulturero'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-5851281734956592338</id><published>2012-02-14T15:26:00.000-08:00</published><updated>2012-02-14T15:26:37.061-08:00</updated><title type='text'>Evaporation</title><content type='html'>&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;Everything around me is evaporating. My whole life, my memories, my imagination and its contents, my personality - it’s all evaporating. I continuously feel that I was someone else, that I felt something else, that I thought something else. What I’m attending here is a show with another set. And the show I’m attending is myself.&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;— Fernando Pessoa (The Book of Disquiet)&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-kevY6UUTzzU/TzmJwoVd99I/AAAAAAAAA_A/QWGbVrzpW_4/s1600/tumblr_lpexv80zeF1qjiz8bo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-kevY6UUTzzU/TzmJwoVd99I/AAAAAAAAA_A/QWGbVrzpW_4/s1600/tumblr_lpexv80zeF1qjiz8bo1_500.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es posible que en algún momento hayamos leído sobre la &lt;i&gt;combustión espontánea&lt;/i&gt;, fenómeno supuestamente inexplicable, y para algunos, inverosímil, en el que una persona, sin ninguna fuente externa de ignición aparente, se incinera de inmediato en el lugar que se encuentre. No se quema el cuerpo entero: generalmente el fuego devora el tronco y la cabeza, dejando intactas las piernas y los brazos. Tampoco se consume el mueble en el que la persona esté sentada, dado el caso, o el ambiente inmediato que la rodea. Es un fuego controlado pero intenso, de altísimas temperaturas pero que, paradójicamente, solo perjudica la carne y la ropa de la persona que lo sufre. Los efectos del fuego también son particulares: en el lugar que acontece se nota la presencia abundante de un hollín azulado y cenizas muy dispersas, una sustancia parcialmente indefinida, maloliente y grasosa y, por último, los huesos y órganos que logran sobrevivir al siniestro incendiario, parecen de origen animal ya que quedan reducidos de tal manera que para un testigo promedio, los restos serían de imposible atribución humana. Claro que todos los casos que se conocen –unos doscientos desde el siglo XVII&lt;span style="color: red; font-size: xx-small;"&gt;&lt;b&gt;*&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;- han sido poco documentados y los testimonios que se conocen son poco fiables y de dudosas referencias científicas. De lo que no hay duda, es que esas personas han sido víctimas de un fuego localizado y acelerado que ha acabado con sus vidas en cuestión de segundos&lt;span style="color: red; font-size: xx-small;"&gt;&lt;b&gt;**&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por  otro lado y en contraparte –o dualismo, si así lo desea- a este fenómeno, existe lo que se ha conocido –apenas- como la vasta evaporación. Como su nombre bien lo indica, es un proceso mediante el cual el cuerpo humano y todo lo que contiene –tanto física como espiritualmente- sufre una diferida y constante desintegración casi imperceptible y proclive a confundirse con el envejecimiento propiamente dicho que todos conocemos como cauce natural de nuestra existencia. Dicha anomalía ha sido poco documentada y cuando se ha realizado tal documentación, se ha hecho con visos filosóficos, literarios e incluso poéticos que, sin querer, le restan seriedad a cualquier atentado de abarcarla con criticismo médico-científico. Pero hay pruebas irrefutables, sin duda. Por ejemplo, podríamos mencionar el polvo que produce nuestro cuerpo cuando habita un lugar determinado por cierta unidad de tiempo razonable para que este polvillo se asiente en rincones y libros, o cualquier superficie plana y quieta. Este “polvo” no es más que piel muerta que se ha desprendido de nuestra epidermis de manera indolora e imperceptible. En este momento, su piel muere y usted ni cuenta se da. Pero no se angustie que dentro del devenir extravagante de la evaporación prolongada, es perfectamente natural. Otra prueba irrebatible es todo aquello que hemos olvidado o para generalizar, el olvido en general pero, no como un estado mental sino, más bien, como un hecho palpable, físico y químico. Al olvidar algo –llamaremos algo a cualquier cosa- éste como entidad o módulo inmaterial de algo previamente material o no, sufre las mismas consecuencias de, por ejemplo, unos zapatos viejos que usted ha decido echar al traste. Claro que la metáfora no se debe abarcar banalmente sino sólo la esencia de la misma. Lo olvidado es descartado por nuestro cuerpo que, incapaz de evocarlo, sustentarlo y contenerlo, lo desecha mediante un procedimiento tan casual y cotidiano como “¡Es que se me olvido por completo!”  Pero lo realmente extraño es que no sólo olvidamos hechos, personas, lugares, frases, fechas, citas, cumpleaños, deberes, direcciones, nombres, números, sino que también podemos desconocer instantáneamente, todo aquello que somos, nuestra vida, nuestra personalidad, nuestra imaginación y lo que ella contiene&lt;b&gt;&lt;span style="color: red; font-size: xx-small;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, todo es suprimido por nuestro organismo cuando él mismo considera que no sirve o que ha cumplido su misión. Y muy raramente somos capaces de recuperarlo&lt;span style="color: red; font-size: xx-small;"&gt;&lt;b&gt;****&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; porque, como pasa con la piel que ha muerto, es imposible enmendar y reconstruir lo que ha pasado a ser polvo y nada más&lt;b&gt;&lt;span style="color: red; font-size: xx-small;"&gt;*****&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;______________________________________________________________________________&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;*&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;"Ablaze!: The Mysterious Fires of Spontaneous Human Combustion" Arnold, 2006&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;**&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;N. del A. Ciertas referencias fueron tomadas de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada" target="_blank"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt; en su artículo sobre la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Combusti%C3%B3n_espont%C3%A1nea_humana#cite_note-Arnold-0" target="_blank"&gt;“Combustión espontánea humana”&lt;/a&gt;. El resto son propiedad de la inventiva del autor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;***&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;Cfr. Pessoa, El libro del desasosiego.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;****&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Léase “recordarlo”.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;*****&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; El fenómeno aquí descrito es fruto de la imaginación del autor. Si usted cree sufrirlo y ha identificado con los síntomas, por favor, no acuda a su médico.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-5851281734956592338?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/5851281734956592338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=5851281734956592338&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5851281734956592338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5851281734956592338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/02/evaporation.html' title='Evaporation'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-kevY6UUTzzU/TzmJwoVd99I/AAAAAAAAA_A/QWGbVrzpW_4/s72-c/tumblr_lpexv80zeF1qjiz8bo1_500.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4922529283735102429</id><published>2012-02-13T07:17:00.000-08:00</published><updated>2012-02-13T07:17:57.443-08:00</updated><title type='text'>Otras notas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de escribir un relato, suelo revisar un pequeño cuaderno de notas que casi siempre llevo conmigo. En realidad, no es &lt;i&gt;estrictamente&lt;/i&gt; un cuaderno de notas: es un montón de hojas garabateadas, servilletas con frases ininteligibles, facturas con poemas en al anverso y recortes de obituarios con nombres rimbombantes. Todo eso dentro de una pequeña agenda sin días, sin meses, sin años, sujetado por una elástica que amenaza siempre con romperse. Considerando a una idea como embrión de un relato, ese pequeño cuaderno de notas es el líquido amniótico del cual la idea se alimenta, se gesta y luego de cierto tiempo —cada idea tiene un tiempo distinto de formación— puedo ponerla por escrito, con todas sus extremidades en orden y los latidos en el lado correcto del pecho. Hasta ahí, el proceso creativo no me trae ningún problema. Incluso el desorden de las notas y que muchas de ellas carezcan de fechas ciertas, le da un poco de armonía mágica a la hora de hacer arqueología entre esas líneas para rescatar o descubrir un fósil que valga la pena exhibir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero, de hecho, sí existe un problema. Hay notas, por vagas o ambiguas que sean, que recuerdo haberlas escrito —claro, están escritas y eso debería bastar para dar por sentado que las escribí yo, en algún momento, en algún lugar pero eso, en realidad, no confirma nada— pero, en cambio, hay otras que me es imposible recordarlas y ubicarlas en algún suceso en concreto. Es como si alguien más las hubiera escrito. No recuerdo el evento que evocan, o la persona que describen, la hora parece absurda tanto o más como las circunstancias que narran. Claro, pude haberlo inventado, tal vez es una ficción, una metáfora, quizás puro simbolismo pero hay algo en esas notas, cierta dosis de realidad y posibilidad —a pesar de la imposibilidad, si es que me explico— que me lleva a pensar que eso que refiere sucedió realmente y que solo lo he olvidado. Entiendo que es una postura extraña tomando en cuenta que puedo, con autoridad, decir que lo inventé, que no sucedió y pasar la página. Pero no: esas notas que no recuerdo me obsesionan. Tienen otro estilo, otra entonación y la caligrafía es levemente distinta a la mía. No de fondo, solo de forma. Pero resulta inquietantemente obvio que no las escribí yo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4922529283735102429?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4922529283735102429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4922529283735102429&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4922529283735102429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4922529283735102429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/02/otras-notas.html' title='Otras notas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-343904473054403107</id><published>2012-02-09T15:58:00.000-08:00</published><updated>2012-02-09T16:00:28.871-08:00</updated><title type='text'>Mal hermoso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;A L.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay una Belleza que ha permanecido intacta desde su creación, un mal hermoso. Es la Belleza celular, subterránea, partículas antiquísimas que aúllan, llamado incendiario, despertando células dormidas en nuestro cuerpo, adormecidas en el tiempo y sepultadas por miles de años de evolución. No es una belleza obvia, eco de un grito, bosquejo burdo; tampoco es la belleza occidental sepultada por convenciones sociales superficiales y deleznables. Es la Belleza madre de todas las bellezas, fuente de toda inquietud, de ese temor reverencial del que somos presas frente a los fenómenos más feroces de la Naturaleza y de cara a las mujeres que, gracias a un mestizaje ancestral y místico, convergen en ellas esos genes edénicos que moldearon a las diosas de nuestros altares remotos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Interludio descriptivo. La mujer en cuestión. Rostro  de facciones duras, cinceladas en la piel. Gestos quietos, mirada altiva, de esa que conoce bien al miedo y sus ramificaciones —el mar, el viento y a todo lo que Dios ha creado para asustar al Hombre—. La boca cerrada, vientre que da luz a la palabra hablada, puente entre el aliento sin forma y la cosa nombrada. El cuello, raíz de músculos definidos y esbeltos, orgullosos. Los huesos izados bajo la piel, estructura ósea regada en un orden perfecto para soportar los calores de la epidermis. Senos que adivino protuberantes. Recuerdo lo que dice Yasunari Kawabata, que de todas las hembras del reino animal, la mujer ha alcanzado la perfección en el desarrollo de sus pechos…&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco podemos comprender de esta Belleza: nada tiene que ver con la carne, víctima de los embates del tiempo, del polvo y de la muerte. Tampoco proviene del espíritu, esencia invisible, fría y distante. Sin embargo el cuerpo es la seña, el punto de ignición de esa mezcla sublime, de la  construcción divina, delicada mas no frágil, intuitiva y armónica, que pasa desapercibida al ojo entumecido acostumbrado a la luz de las cosas comunes. La palabra no la toca ni la describe, le llega como una adulación adornada, un fallido intento de transformar en lenguaje lo que es fuerza y energía.   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-343904473054403107?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/343904473054403107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=343904473054403107&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/343904473054403107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/343904473054403107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/02/l.html' title='Mal hermoso'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2860883743699879746</id><published>2012-02-06T16:12:00.000-08:00</published><updated>2012-02-06T16:12:58.025-08:00</updated><title type='text'>Aperturas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;A Aleida Belem&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;que es tantas mujeres&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;A&lt;/span&gt;brió la boca&lt;br /&gt;pero no es su voz&lt;br /&gt;la que dijo &lt;i&gt;sargazo&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;es otra&lt;br /&gt;distinta&lt;br /&gt;diferente&lt;br /&gt;como si hubiera atravesado&lt;br /&gt;el cuerpo de polo a polo&lt;br /&gt;como si hubiera cruzado&lt;br /&gt;el sexo&lt;br /&gt;las vísceras&lt;br /&gt;el estómago&lt;br /&gt;los pulmones&lt;br /&gt;el corazón&lt;br /&gt;hasta llegar a la garganta&lt;br /&gt;y tocar la boca.&lt;br /&gt;Entonces, cuando sale&lt;br /&gt;no es su voz&lt;br /&gt;es otra&lt;br /&gt;distinta&lt;br /&gt;diferente&lt;br /&gt;es un cuerpo que no es ella&lt;br /&gt;con sus huesos y su sangre&lt;br /&gt;haciendo ruido dentro las venas&lt;br /&gt;ese cuerpo no tiene piel&lt;br /&gt;sino una voz que no es su voz&lt;br /&gt;es otra&lt;br /&gt;distinta&lt;br /&gt;diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;E&lt;/span&gt;lla dice&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;“Recuerda que soy&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;muchas mujeres&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;en una sola”&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&amp;nbsp;y ríe&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;con tantas bocas&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;con tantos ojos&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;y es que ella&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;contiene tantas mujeres&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;como la lluvia quees una sola&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;y contiene tantas gotas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2860883743699879746?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2860883743699879746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2860883743699879746&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2860883743699879746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2860883743699879746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/02/aperturas.html' title='Aperturas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4720620148353177176</id><published>2012-01-28T17:05:00.000-08:00</published><updated>2012-01-28T19:35:27.146-08:00</updated><title type='text'>Cheba</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues allí me encontraba yo, delante de la tumba de una abuela a la que no conocí. Bueno, de hecho, sí la conocí, pero fue hace tanto tiempo que no sé si la recuerdo o la imagino. Evoco —con cierta dificultad— su casa inclinada hacia un lado, las grietas que iban del suelo al techo y las flores artificiales llenas de polvo. De pequeño solía observar durante horas los daguerrotipos de mujeres y hombres rígidos y serios, vestidos de trajes humildes, con sombreros desvanecidos bajo tantos soles y vestidos de diseños pálidos y lejanos. Recuerdo a mi abuela diciéndome los nombres de esas gentes, que habían muerto ya hace tiempo, nombres que mi memoria ha sepultado bajo legajos de otros recuerdos. Sin embargo, han perdurado los fragmentos de algunos paisajes: el frente de la casa cubierto de brotes verdísimos en claro contraste con la tierra seca, la calle de polvo y piedras, un terreno desolado en el que hacía una brisa perfecta para volar papagayo, el patio difuso y un loro tan viejo que casi hablaba como una persona. También he logrado conservar algunos olores y sabores: el olor tostado de la arepa pelada recién sacada del budare, el suero de cabra, el café con leche dulzón en tazas de peltre, los cubiertos rústicos y la ausencia de servilletas. La abuela sujetaba esas arepas, humeantes como un hierro forjado, y las partía en dos usando las manos: un truco casero y cotidiano —al menos para ella— que a todos nos dejaba perplejos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El silencio me distrajo. Todos se habían marchado y de pronto me encontré completamente solo en el cementerio, frente a la tumba de una abuela a la que apenas recordaba. Aún hoy pienso que fue una tregua que nos concedieron: a mí de tanta vida y a ella de tanta muerte; nos encontramos en tierra neutral y vacía. Atardecía y una bandada de aves cruzó el firmamento a contraluz: parecían granos que alguien, hace tiempo, hubiera lanzado hacia arriba y que por alguna fuerza o magnetismo misterioso, todavía no hubieran caído. Miré hacia los lados y a pesar de que los muertos —por lo menos aquellos que mueren en paz— tienen los ojos cerrados, me sentí observado. El momento era idóneo para supersticiones y aprensiones. Me estremecí. Sobre la lápida, cerca del nombre de “Eusebia Flores”, una vela y flores marchitas, estaba una fotografía de ella. Sonreí al verla sonreír. Más de quince años sin coincidir en una sonrisa. Por algún motivo, me quité la cruz que llevaba colgada en el pecho y la dejé a los pies de la fotografía. Fue el único gesto capaz de comprender lo que sentía. Le pedí la bendición y me marché. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4720620148353177176?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4720620148353177176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4720620148353177176&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4720620148353177176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4720620148353177176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/01/cheba.html' title='Cheba'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-395068791813189284</id><published>2012-01-26T07:25:00.000-08:00</published><updated>2012-01-26T11:52:11.528-08:00</updated><title type='text'>Los Cuernos de Hattin (Batalla)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miré a mi alrededor y estaba rodeado de hombres morenos, barbudos, envueltos en armaduras verde-olivo con adornos sencillos pero hermosos. Hacía calor y el viento era seco; levantaba nubes de polvo inmensas como altozanos. En el aire se escuchaban voces —ininteligibles en un principio pero luego, como si alguien hubiera quitado un filtro, empecé a entenderlas a la perfección— y el ruido de las espadas y escudos, metal rozando al metal, como la mosca que embelesada saborea la carne putrefacta. Noté en mi mano derecha el peso de una cimitarra de hoja curva y brillante, un mango ataviado de joyas y mi puño moreno y empapado en sudor, sujetando la empuñadura junto a un tasbih de humilde confección que contrarrestaba con el esplendor de mi arma y ropas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/66/Hattin.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/66/Hattin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;La Batalla de Los Cuernos de Hattin&lt;br /&gt;4 de julio de 1187&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escuché un coro de cuernos, un clamor ígneo que le arrebató a mi piel un escalofrío. Los hombres a mi alrededor empezaron a gritar ¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar! Yo, arrastrado de repente por un delirio de coraje y frenesí, empecé a vociferar, a llorar (en ese momento recordé las palabras de mi abuelo —abuelo solo en el sueño, puesto que no tengo ascendencia musulmana— de que aquellos musulmanes que lloran en la oración y en la guerra a causa de Al-lah, verán su faz en el Paraíso), y alcé mi espada a guisa de amenaza contra los cerdos cristianos al otro lado del campo. El bramido era sobrenatural: éramos cerca de 50.000 hombres gritando y aullando. La tierra temblaba bajo nosotros y el cielo se retiraba a nuestro paso, asustado y respetuoso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante horas habíamos presenciado batallas aisladas, escaramuzas y emboscadas: era evidente que las fuerzas de los cristianos decaían. Las tropas de Guido de Lusignan, rey de Jerusalén, y Reinaldo de Châtillon, estaban muertas de sed y agotadas por las inclemencias del clima. Nosotros, fuertes y descansados —en el campamento no nos faltó comida y reposo— atosigábamos las formaciones cristianas, dividiéndolas y minando su fuerza. Pero el grueso de las fuerzas de Al-Nāsir Salāh ad-Dīn, esperábamos —hasta que sonó el orfeón de cuernos— para iniciar el asalto final. El asalto fue una masacre de cristianos. Solo tengo el recuerdo de la sangre, miembros cercenados, maldiciones, juramentos, caballos moribundos y el lamento de los muertos que poco a poco fue apabullando el ruido de los vivos. En cierto punto de la batalla, nos dirigimos a la tienda roja del rey cristiano ¬—escoltando a Al-Nāsir Salāh ad-Dīn— y nos hicimos con la Vera Cruz, reliquia del ejército cristiano: el trozo de madera en el que supuestamente el profeta Īsā ibn Maryam (Jesús, hijo de María), fue crucificado. También capturamos a Reinaldo de Châtillon, que por sus crímenes contra el Islam, fue decapitado por el mismo Al-Nāsir Salāh ad-Dīn.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego, desperté. Mis extremidades temblaban por la adrenalina y el cansancio. En la mano derecha persistía el peso de una espada fantasma y en mis oídos retumbaba el grito y la sangre de cientos de hombres muertos hace siglos.&lt;/div&gt;&lt;blockquote class="twitter-tweet" lang="es"&gt;Una vez soñé que era un sarraceno en la Batalla de los Cuernos de Hattin. &lt;a href="https://twitter.com/search/%2523WIN"&gt;#WIN&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;— Victor Burgos (@burgoski) &lt;a data-datetime="2012-01-24T01:23:43+00:00" href="https://twitter.com/burgoski/status/161620158731911168"&gt;enero 24, 2012&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;script charset="utf-8" src="//platform.twitter.com/widgets.js"&gt;&lt;/script&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-395068791813189284?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/395068791813189284/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=395068791813189284&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/395068791813189284'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/395068791813189284'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/01/los-cuernos-de-hattin-batalla.html' title='Los Cuernos de Hattin (Batalla)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2912881785185269641</id><published>2012-01-18T17:09:00.000-08:00</published><updated>2012-01-18T17:22:52.842-08:00</updated><title type='text'>Mujer en el Metro (olvido premeditado)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella iba sentada, ensimismada en sus pensamientos. Su rostro era todavía hermoso a pesar de los estragos naturales del tiempo. Maquillada tenuemente con esmero y exactitud, hacía gestos inconscientes que realzaban la belleza en calma que por naturaleza y sin esfuerzo irradiaba, sin embargo, su semblante era profundo como el llanto carente de lágrimas. Su cuerpo, debajo vestiduras sobrias, mostraba generosas proporciones: las justas y las necesarias. En conjunto, mostraba la misma contradicción de algunas antiguas efigies: su belleza residía en la silenciosa decadencia y no en la armonía de las formas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;(Yo la miraba, tallando con palabras impronunciables, su recuerdo anónimo. La pensaba como la escribo ahora en el papel. A partir de ahí –de esto– ella se transformaría en otra criatura de mi olvido. Salvaje, desnuda quizás, irreconocible fantasma de alguien vivo y tan lejos de la muerte).&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella se baja en una parada cualquiera, ya no importa. La sigo con la mirada, como bebiendo las últimas gotas de su presencia hasta que desaparece, desconocida, en la multitud. &lt;/div&gt;&lt;blockquote class="twitter-tweet" lang="es"&gt;Mi olvido está lleno de mutilados.&lt;br /&gt;— Victor Burgos (@burgoski) &lt;a data-datetime="2012-01-18T17:35:58+00:00" href="https://twitter.com/burgoski/status/159690506991964161"&gt;enero 18, 2012&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;script charset="utf-8" src="//platform.twitter.com/widgets.js"&gt;&lt;/script&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2912881785185269641?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2912881785185269641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2912881785185269641&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2912881785185269641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2912881785185269641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/01/mujer-en-el-metro-olvido-premeditado.html' title='Mujer en el Metro (olvido premeditado)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-652185520837267837</id><published>2012-01-06T14:19:00.000-08:00</published><updated>2012-01-06T14:20:53.124-08:00</updated><title type='text'>Insomnio (elogio mínimo) - I Parte</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Son horas sin sueño, pero no horas de insomnio; no son horas de escasez, sino de abundancia.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bernhard_Schlink" target="_blank"&gt;Bernhard Schlink&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lwq7jsGEM91qgnjgmo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lwq7jsGEM91qgnjgmo1_500.jpg" width="295" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://violent-buddhist.tumblr.com/post/14737394065/insomnia-tecnica-mixta-2011" target="_blank"&gt;violent-buddhist&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;INSOMNIA (2011)&lt;br /&gt;Técnica mixta&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;b style="text-align: justify;"&gt;Insomnio (elogio mínimo)&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parte I&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son horas silenciosas, llenas de tesoros y placeres, de una paz que nunca conocerá el ser humano ni en el sueño más profundo, ni en la vigilia más idílica. Horas en las que la carne opta por el exiguo movimiento y el espíritu, liberado a medias, justo en el estado de mayor lucidez, emprende su propia actividad creadora y sublime: nos encontramos en un clímax de tales magnitudes que lo real, las cosas y los objetos, pierden cierta consistencia, adquieren visos inusuales, ángulos hermosos, matices y aromas casi prohibidos para los que duermen.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es fácil entrar a este vacío coliseo, donde todas las maravillas permanecen veladas e invisibles a los ciegos que abandonan este mundo, desnudos y desprotegidos, a tierras donde no hay Ley Natural, ni Tiempo, ni Muerte ni Vida. Ellos dejan acá su cuerpo inerte, absorto es una respiración mecánica y vulgar que impregna la Vida de una existencia animal y sencilla. Sí, ellos sueñan cosas maravillosas, ven animales fantásticos, paisajes increíbles, hablan con quienes han muerto y conocen a quienes no han nacido aún. Pero ¿qué precio pagan por semejante gracia? Embelesados por visiones quiméricas, cierran los ojos a este mundo, a esta Vida y Muerte, a estos muertos que no hablan, al misterio de los no-nacidos, al ruido de las cosas que están acá, materiales, dueñas de sus propias sombras, al Tiempo que todo deteriora. ¡Idiotas! Ignoran que las horas destinadas al sueño y al descanso, nos fueron prohibidas por sus secretos, exuberancias, aromas y bálsamos: es un reino más vasto que cualquier sueño carente de fronteras. Entonces, prevalecer y no sucumbir a la somnolencia, es rebelarse contra los dioses más antiguos, contra los más salvajes y violentos. Esos que ordenan el Hambre, el Sueño y la Muerte. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-652185520837267837?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/652185520837267837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=652185520837267837&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/652185520837267837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/652185520837267837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2012/01/elogio-al-insomnio-i-parte.html' title='Insomnio (elogio mínimo) - I Parte'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1582128004658928554</id><published>2011-12-26T06:05:00.000-08:00</published><updated>2011-12-26T08:10:48.272-08:00</updated><title type='text'>Anatomía</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/tumblr_ltiw61Shsl1qbm0ano1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://26.media.tumblr.com/tumblr_ltiw61Shsl1qbm0ano1_500.jpg" width="426" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí estaba ella. Desnuda, toda. Como si acabara de salir del vientre de su madre. Perfecta, lúbrica por defecto, tectónica, ardiente. Su piel parecía brillar, tersa, como el mármol trabajado, como la piedra pulida, como la roca hecha mujer. Sus curvas contenían sus formas. Caderas, muslos, todo en proporción abundante, profusa, como un fruto en la plenitud de su madurez, como un astro que resplandece con fulgor propio en medio de un universo oscuro. Sus extremidades blancas, pulcras como las del ángel asexuado. Sus manos borrosas, de muchos dedos, de muchas caricias, sedientas de otra piel y de otras manos igual de profundas. Sus piernas como mástiles marfilados elevados en medio de todos los océanos, perfectas, erguidas como animales majestuosos pero quietos, acechantes, guardianes de la calidez universal, del sexo arbóreo, rodeado de pétalos, néctares y mieles. Rodillas impolutas que no conocen la sumisión impuesta y ordenada, muslos bienhechores, pies ágiles y livianos, de pasos seguros que besan la tierra por donde caminan. El vientre llano, ajustado, vasto y desértico como una extensión inmensa de polvillo blanco que no pesa nada. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí estaba ella. Quieta, posando desde hace horas. Inmóvil. Yo, con un montón de hojas y lápices, hacía trazos, borraba, tachaba y empezaba de nuevo. A pesar de que su largo cabello no se movía (yo había cerrado las ventanas del estudio), me daba la impresión de una caída de agua, que algo y no sé qué, se movía en su cabellera, sugiriendo un movimiento imposible e inhumano. Quería capturar eso pero no pude. No encontré las palabras.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Minutos después le dije que ya habíamos terminado. Ella se colocó una bata fina y transparente que mal disimulaba su desnudez. Le entregué tres folios escritos. Ella los toma, sorprendida. Pensé que eras pintor, dice con un dejo de asombro en su voz. No, respondo yo, soy escritor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1582128004658928554?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1582128004658928554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1582128004658928554&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1582128004658928554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1582128004658928554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/anatomia.html' title='Anatomía'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6117130661761427400</id><published>2011-12-24T12:44:00.000-08:00</published><updated>2011-12-24T12:48:51.266-08:00</updated><title type='text'>De las puertas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gustan las puertas. Abiertas, cerradas, entreabiertas, entrecerradas. Podría observar una puerta durante horas sin tocarla, solo viéndola. Sé que la manilla es una pieza importante de las puertas pero no me gusta. Digo, soporto a las puertas con manillas ya que es lo normal, algo corriente pero, por otro lado, una puerta sin ésta pieza, no me molesta: puedo prescindir de ese dispositivo de seguridad sin procurarme mayor desasosiego. Aunque sé que en el fondo, lamento que los portazos propios de discusiones, miedos y necesidades de aislamiento, sean, sin cerradura, poco convincentes y definitivos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TPQpa5WIkkE/TGtcnmM9XYI/AAAAAAAARfI/7xDDWIxYXsY/s1600/plano1.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="317" src="http://1.bp.blogspot.com/_TPQpa5WIkkE/TGtcnmM9XYI/AAAAAAAARfI/7xDDWIxYXsY/s400/plano1.gif" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi gusto por las puertas lo desarrollé desde muy pequeño. Viví en una casa con gran variedad de puertas y que en número abundaban. Me maravillaba su poder de imponer fronteras en un mundo tan vasto: cierro una puerta, yo estoy adentro y el resto de la Creación está afuera. ¡Qué mando! Es algo casi divino. Cerraba la puerta de mi habitación, con un esfuerzo mínimo, sencillo y vulgar, hasta indigno de tan dignas consecuencias, y de pronto me encontraba como dueño y señor de un territorio aislado, único, irrepetible, pacífico, mío. Nadie podía cruzar esa linde si yo se lo impedía. No había fuerza humana o celestial que demoliera, en una muestra inelegante de autoridad, esa puerta, ese pedazo de madera y hierro que me separaba de todo lo demás. No hay llaves que abran la cerradura de la voluntad. Una puerta cerrada es una puerta cerrada y nadie puede abrirla. También recuerdo que estando muy pequeño, temía que al cruzar una puerta al ir de una habitación a otra o simplemente salir a la casa por la entrada principal, ese empalme, entre dos mundos divididos por la puerta, se quebrará justo en ese momento y que inestable como cualquier punto débil en el universo, me trasladara a un sitio recóndito, una dimensión desconocida y paralela, y que jamás pudiera encontrar el camino de regreso a casa. Como bien pueden ver, nunca me ha sucedido tal cosa. Sin embargo…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con el tiempo, mi gusto no ha disminuido.&amp;nbsp;Aún cruzo las puertas, portales místicos y sagrados, con pavor y respeto reverencial, extasiado de su silenciosa soberanía sobre los mundos, el espacio y el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6117130661761427400?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6117130661761427400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6117130661761427400&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6117130661761427400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6117130661761427400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/de-las-puertas.html' title='De las puertas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TPQpa5WIkkE/TGtcnmM9XYI/AAAAAAAARfI/7xDDWIxYXsY/s72-c/plano1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4868299080480665633</id><published>2011-12-22T11:49:00.000-08:00</published><updated>2011-12-22T12:01:55.775-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arnold bocklin'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dead'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='isla'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='island'/><title type='text'>Aqueronte</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://24.media.tumblr.com/tumblr_li9pdzqIWK1qbbmero1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" src="http://24.media.tumblr.com/tumblr_li9pdzqIWK1qbbmero1_500.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arnold_B%C3%B6cklin" target="_blank"&gt;Arnold Bocklin&lt;/a&gt; (1827-1901)&lt;br /&gt;Island of the Dead&lt;br /&gt;Oil on canvas&lt;br /&gt;Museum fur Bildende Kunste (Leipzig, Germany)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Esta es la isla- me dijo el remero en un susurro cuando la tuvimos ya enfrente. Con la destreza propia del hombre de aguas profundas, ató el bote a una saliente rocosa mientras yo me bajaba de la pequeña embarcación. Desde lejos vi la isla como una figura disimulada por la niebla, un monstruo de roca blanca y áspera acechando desde el horizonte. Ya, al estar sobre ella, me percaté de que era muy distinta a cualquier otra formación geográfica en la que antes hubiera estado. A pesar de un pequeño brote de pinos muy altos y ciertas estructuras de fabricación humana, la isla estaba completamente desierta. Ni un ave, ni un insecto o algún pez en las aguas que la rodeaban. Todo parecía muerto. Incluso la piedra, los árboles, el aire, las sombras y los reflejos. No había vibración de algún tipo, ni latido o esa pulsación que se siente en cualquier paisaje vivo por minúsculo que sea. De pronto me invadió una tristeza mortal, como si me destruyeran el corazón dentro del pecho, como si arrancaran de tajo aquél destello, aquél espíritu que me prometieron inmortal e imperecedero y de mí no quedara más que un recipiente vacío, eterno, no humano y extraño. Pero a la par de tal desolación, sentí el leve fulgor de la paz, de la tranquilidad, del extremo sosiego de quien ya no busca nada porque nada tiene que encontrar y porque nada ha perdido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Acá &lt;i&gt;vivirás&lt;/i&gt; ahora-  escuché decir al remero a mis espaldas mientras desamarraba el bote para marcharse. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4868299080480665633?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4868299080480665633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4868299080480665633&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4868299080480665633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4868299080480665633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/aqueronte.html' title='Aqueronte'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-5477286195033018358</id><published>2011-12-16T14:16:00.000-08:00</published><updated>2011-12-16T12:10:14.481-08:00</updated><title type='text'>Estética del solitario - Nota desde los "Diarios IV" (sin fecha)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dejé el libro de R.S. No puedo concentrarme. Estoy cansado y mi espalda apenas puede sostener el cuerpo entero, la cabeza, la mirada. Necesito dormir profundo pero mi insomnio no es más que un artilugio, una postura: en el fondo me niego a dormir. Rehúso a dejarme derrotar por un sueño teñido de tanta muerte pasajera. Además, sueño, sueño mucho. Paisajes, personas, ruidos. Es como si estuviera despierto pero viendo al mundo desde una vitrina opaca, sucia. Siempre hay niebla y mucho frío. A veces me despierto temblando y con los miembros entumecidos. Otras veces sueño que caigo sin llegar nunca a ningún lado. Sueños fatídicos en los que me rodea la nada, un abismo que se expande: tanta apertura me asfixia. También sueño con tormentas silenciosas, nubes grises, relámpagos blanquísimos y truenos que no rugen sino que vibran como placas tectónicas en el aire. Estoy tan cansado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miro mi habitación e intento traducir su lenguaje: las sombras, el aire, las paredes indiferentes, el techo de madera. Si dice algo, soy incapaz de entenderlo: aún no hablo el idioma de las cosas. Pero siento –tal vez no es más que una alucinación– que pertenezco a mi habitación como alguien a su patria, al vientre de su madre, a la mirada de la calle donde vivía. Mis libros, mi polvo, mis tristezas. Pero no me engaño: siento que cualquier lado me ha visto nacer, amar, dar mis primeros pasos. Tengo las raíces en el aire. Soy un ciudadano de patria común y ordinaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-5477286195033018358?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/5477286195033018358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=5477286195033018358&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5477286195033018358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5477286195033018358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/estetica-del-solitario-nota-desde-los.html' title='Estética del solitario - Nota desde los &quot;Diarios IV&quot; (sin fecha)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8697827835338522420</id><published>2011-12-13T09:23:00.000-08:00</published><updated>2011-12-13T10:26:55.462-08:00</updated><title type='text'>Son los sueños</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El anciano me miró con los ojos cansadísimos. Con las manos manchadas de lunares, sujetaba un cigarrillo que parecía no consumirse. Yo, desde mi juventud, veía entre nosotros dos, todos los años que nos separaban, todas las palabras, los desamores, las canciones, los pasos. A pesar de que estábamos sentados frente a frente, sentía que nos alejaba, a cada segundo, una distancia insalvable. Permanecimos callados, evitando las miradas e intentando no reconocer los primeros síntomas del silencio incómodo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Cómo te ha ido? –dije casi desesperado antes de que se instaurara el reino del silencio. Al principio creí que no me había escuchado. Su mirada gris parecía hacer caso omiso a los sonidos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Normal, tú sabes. Cansado, hueco, arrugado. La vejez no se la deseo ni a mi peor enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aspiró el cigarrillo y dejo que el humo aleteara en su boca, casi estático. Una ráfaga de viento se llevó sus débiles palabras y trajo los ecos de otras que bullían a nuestro alrededor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Al menos estás normal, papá.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Al menos todavía estoy, hijo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos reímos resignados. Su risa era nerviosa, breve, como quien pide permiso para reírse. La mía fue despejada, franca, sincera. En aquél entonces no me había percatado de que todos estamos, aún en el día más soleado, bajo la sombra de la muerte. Bebí un trago de cerveza fría. Me di cuenta que él no había tocado la suya. Casi no se movía y si lo hacía, su gesto era lento, paciente, tan premeditado como si los huesos se le hubieran hecho de cristal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Sigues escribiendo?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No, ya no. Desde el accidente no he podido escribir nada. Pero ya había escrito lo suficiente como para vivir miserablemente el resto de mis días.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las frases eran accidentadas, lentas, se abrían paso a través de una aglomeración intangible de años sin vernos. Cuando le mencioné el accidente le brillaron los ojos. ¡Qué poco habíamos hablado de la muerte de mamá! Luego del funeral, cada quien tomó su camino. Uno se quedó, el otro se fue. Doce años más tarde, nos estábamos tomando un par de cervezas en el bar de siempre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Estás viejo, papá. ¿Seguro que no quieres irte a vivir conmigo? Tengo espacio de sobra. No es lujoso pero al menos estaremos acompañados.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Son los sueños.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Cómo? ¿Los sueños? Por una milésima de segundo pensé que al viejo se le había caído un tornillo. Al decir “sueños”, la boca se le había atrofiado en una mueca dolorosa. Como si la voz tuviera que romper algo para que fuera escuchada. Permaneció en silencio y yo le respeté el duelo. Pedí otra cerveza para mí. Cuando el mesonero se fue, papá me miró a los ojos. Estaba llorando. Creo. Los ojos estaban húmedos, la piel de la cara le temblaba y respiraba entrecortadamente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Sé que tienes años que no me ves llorar, no te asustes. Durante todos estos años he practicado mucho. –Hizo una pausa para encender un nuevo cigarrillo-. No puedo irme a vivir contigo, hijo. Estoy bien en la casa. Además, no quiero que tu mamá se quede sola en ese caserón. Ella me está esperando y yo voy a morir dentro de esos cuatro muros. Por favor no insistas. Y yo no estoy viejo. Estoy cansado. Es por los sueños. Verás. Todos soñamos ¿no? Pero un sueño por cumplir el liviano, impalpable, delicado, sabes que está ahí porque casi lo ves, puedes sentirlo. Es una ilusión, una visión, un prospecto. Pero cuando la muerte se acerca (¡y mira qué lo hace rápido!) esos sueños tan finos y puros que han quedado por cumplir o sin realizar, se oxidan, se hacen de hierro, pesados, huelen a encerrado, a fracaso, a culpa y remordimiento, a reproche. ¡No sabes cuánto pesan! Ya no puedes tocarlos ni acariciarlos porque empiezan a cortar, a herir, se han vuelto tan filosos como sables. Y optas por dejarlos ahí, incapaz de botarlos, convertidos en recuerdos de cosas que no pasaron. Vayas a donde vayas, tienes que arrastrar con todo eso. Es horrible. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo me había quedado en silencio. Él le dio el primer sorbo a su cerveza.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No dejes de escribir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se levantó y se fue. No nos vimos más hasta su muerte, ya meses después. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8697827835338522420?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8697827835338522420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8697827835338522420&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8697827835338522420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8697827835338522420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/son-los-suenos.html' title='Son los sueños'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4718878133913647636</id><published>2011-12-09T09:00:00.000-08:00</published><updated>2011-12-09T09:00:07.723-08:00</updated><title type='text'>Cuadernos de un hombre desapercibido (incompleto)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre me he jactado de mi cualidad para pasar desapercibido dentro de un grupo de personas. Es como si me deslizara entre ellos, silenciosamente, menos que una sombra pero más que un fantasma. Escucho sus conversaciones (accidentalmente y no inspirado en un interés genuino) y los observo, incluso puedo tocarlos sin que percaten mi presencia. Es un don, una piel mágica, una cara común, una voz que en vez de enunciar la presencia de quien habla, la disimula. Sí, puedo manejarla a voluntad: puedo hacerme notar mediante sencillos artilugios comunicacionales muy básicos. Pero casi nunca lo hago. Prefiero no hacerme notar. Puede que ayude mi tez blanca, mis ojos grises, mi nombre (que se parece a todos los nombres sin ser ninguno de ellos sino el que es), mis ropas grises camufleajadas por la rutina, mi andar lento y sigiloso, mi caligrafía casi invisible… sí, puede ser un cúmulo de factores que me llevan a ser prácticamente invisible al ojo que por ver el bosque se pierde el detalle de los árboles, pero sin duda, la voluntad de desaparecer en cada gesto, es un gracia que me fue concedida sin yo haberla (conscientemente) solicitado. Ahora que lo pienso, sí, tal vez siempre quise desaparecer, esfumarme de pronto y ser invisible para los demás. Supongo que todo niño en algún momento lo desea. Pero yo, ya siendo un adulto, no dejé de desearlo nunca y con tanta fuerza hasta que finalmente pasó. Y a partir de entonces, he perfeccionado tanto mi técnica que cuando me miró al espejo tengo que hacer un esfuerzo considerable para dejar de entrever la pared ubicada a mis espaldas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero debo confesarles algo. Tengo miedo a desparecer pa…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;Hasta esta página se encuentran registros en el “Cuaderno de un hombre desapercibido”. Hay muchas suposiciones sobre su paradero. Por respeto a la inteligencia del lector, se ha obviado señalar la más evidente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4718878133913647636?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4718878133913647636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4718878133913647636&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4718878133913647636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4718878133913647636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/cuadernos-de-un-hombre-desapercibido.html' title='Cuadernos de un hombre desapercibido (incompleto)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1201371630249500240</id><published>2011-12-05T05:02:00.001-08:00</published><updated>2011-12-05T05:05:36.354-08:00</updated><title type='text'>Carta de un desaparecido</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace ya más de un año que no quemo mis pertenencias y desaparezco por un tiempo, esfumándome en medio del crepitar de las llamas y ser un desaparecido más, un vagabundo con mil rostros. Solía hacerlo con cierta regularidad: era un nómada de fuego. Erraba de acá para allá, casi borrando mis pasos y mis palabras escritas o dichas. Incluso desechaba mi nombre y usaba todos los pseudónimos posibles hasta perderme a mí mismo en un anonimato turbio y dilapidar todo sentido de identidad. Y es que el nombre –muchos no lo creen- tiene cierta fuerza vital que nos ata a lo que somos: fácilmente se podría decir que cambiar de nombre es cambiar de vida. A pesar de que –y no puedo negarlo- hay una médula, una pasión, esencia mítica tal vez, dentro de nosotros que jamás cambia… Disculpen pero me desvío del tema principal de mi relato.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decía que hace un poco más de un año que no desaparezco. Cuando me percaté, no supe a qué se debía. ¿Algo ha cambiado en mí? Llegué a la cautelosa conclusión de que no, nada ha cambiado en mí. Sigo siendo el mismo errático. Entonces ¿qué me sucedió? Busqué en mis diarios, mis escritos, mis fotografías, incluso en mi ropa y en mi habitación. Escudriñé todos los rincones de mi espíritu buscando alguna cosa que desconociera, que no estuviera en tal lugar hace más de un año, esa última causa que me llevó a mi último incendio. Pero no, nada de eso estaba. O si estaba, no causó en mí otra impresión que un interés pueril y no destructivo, como antes lo hacía. En ese momento estaba confundido. Entonces, me di cuenta que la había conocido a ella hace más o menos un año. ¡Tenía que ser eso! Nos enamoramos y ya ninguno de los dos podía concebirse sin el otro. (Al principio nunca lo admití pero en las tardes sin ella, sin su voz, sin su mera visión, no podía soportar un minuto más y rezaba porque apareciera de pronto y terminara con la tortura de su ausencia. Allí fue cuando se me volvió inimaginable una vida sin ella: si ni siquiera podía soportar una tarde). Era ella, entonces, la causa de todo éste trastorno. Me miraba al espejo y ya no deseaba desvanecerme, salía a caminar y ya no quería hacerlo sin rumbo y para siempre, y llegar a parajes desolados, salvajes. Ella, de pronto y sin yo darme cuenta al principio, se había convertido en un incendio más brillante del que yo pudiera causar, ella se volvió un paisaje, mi paisaje, vasta y dolida, con sus manos, sus ojos oceánicos, su mirada profunda de cueva, su cabellera río arriba, su espalda como estepa inexplorada, sus muslos vírgenes, sus piernas, sus pies, toda ella se había convertido en mi tierra, mi patria. Era en ella en quien quería perderme para siempre, sin rumbo, sin provisiones, desnudo y hambriento como un salvaje. Era en ella en quien quería olvidar al mundo y sus atrocidades, sus ruidos, sus personas, sus falsos dioses y valores. Ella personificó ese lugar mental al que tantas veces emigré en medio de una multitud, ese paraje intangible al que huí lleno de cenizas y quemaduras, triste y magullado; ella representó en carne y huesos un espejismo que tantas veces se me había aparecido cuando estaba muerto de sed, la alcé como causa y efecto, bandera incorruptible e himno glorioso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora, un poco después, me di cuenta de todo. He desaparecido. Me he esfumado de nuevo. He borrado mi nombre de los libros de la Vida y de la Muerte, dejé de usar zapatos y me dejé crecer la barba. Les digo que la vista es hermosa, nunca hace demasiado calor ni demasiado frío. Hay hambre, dolor y sufrimiento como allá afuera pero acá, sentirlos, es una opción y no una obligación. El viento siempre sopla poco pero refresca. Mis libros no se llenan de polvo y el tiempo pasa rápido, sí, pero cada instante dura una eternidad si así lo deseas. Las preocupaciones se espantan como insectos cuando se vuelven muy molestas y lo mejor de todo: no hay futuro. Bueno, no es lo mejor. Pero al no haber futuro, tampoco hay pasado y el presente abarca un lapso de tiempo indefinido, prolongado, abstracto. Ahora, lo mejor de todo es ella.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;P.D. No voy a volver. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1201371630249500240?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1201371630249500240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1201371630249500240&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1201371630249500240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1201371630249500240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/12/carta-de-un-desaparecido.html' title='Carta de un desaparecido'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8700079994229857461</id><published>2011-11-28T04:38:00.001-08:00</published><updated>2011-11-28T04:47:56.792-08:00</updated><title type='text'>Puentes rotos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://30.media.tumblr.com/tumblr_lupz963T3Y1r3i4lfo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://30.media.tumblr.com/tumblr_lupz963T3Y1r3i4lfo1_500.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Escribo los puentes rotos&lt;br /&gt;y mi boca se pulveriza&lt;br /&gt;ni las palabras ni el silencio&lt;br /&gt;cruzan al mundo.&lt;br /&gt;Mis ojos caen&lt;br /&gt;como muertos&lt;br /&gt;como frutos maduros&lt;br /&gt;y mi alma se&amp;nbsp;aísla&lt;br /&gt;carente de formas;&lt;br /&gt;mis oídos se marchitan&lt;br /&gt;la piel se retrae sobre sí misma&lt;br /&gt;mis manos se secan y aferran nada.&lt;br /&gt;Incluso mi presencia se dispersa&lt;br /&gt;como bandada de aves asustadas.&lt;br /&gt;Escribo los puentes rotos&lt;br /&gt;y ya ni la muerte me toca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8700079994229857461?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8700079994229857461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8700079994229857461&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8700079994229857461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8700079994229857461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/11/puentes-rotos.html' title='Puentes rotos'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1251928615741512719</id><published>2011-11-25T12:25:00.000-08:00</published><updated>2011-11-25T15:05:21.553-08:00</updated><title type='text'>Granadas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://24.media.tumblr.com/tumblr_llfxrlk6wS1qe31lco1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="393" src="http://24.media.tumblr.com/tumblr_llfxrlk6wS1qe31lco1_500.jpg" width="500" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Se besaron ferozmente, destruyendo con las bocas aquella distancias impuestas por los cuerpos, el tiempo y el espacio. La habitación del hotel miraba con obscena&amp;nbsp;impavidez como los dos amantes pronunciaban desnudos todos los nombres del amor. Hacía calor y la piel de ella se deshizo de las ropas y prendas; él, de tanto repetir su cuerpo, se lo sabía de memoria: apretó sus senos, mordió, lamió, bendijo. Sus manos exploraban, buscaban, perdían; ella, como una nube al viento, se dejaba dar forma, reía, gemía y besaba. Poblaron la cama con miles de caricias, de cabellos y sudor. Él besó su vientre, sus muslos, la parte baja de las rodillas, su sexo. &lt;i&gt;(Recordó aquél día que, sediento en la hacienda, subió a un árbol de granadas hasta llegar a una fruta inmensa, roja, que reflejaba el sol y el viento. Recordó morderla, su dulzura edénica, el río sin cauce dentro de su boca, inundándolo todo, como si con un sólo mordisco hubiera mordido todas las granadas del planeta.)&lt;/i&gt; Ella gritó de placer como la Nada cuando fue tocada por Dios y dio a luz a los astros y estrellas. Se sujetó de las almohadas para no caer en la boca que la devoraba desde las entrañas. Luego se besaron, infligiéndose todos los besos con malicia; ella sintió su propio sabor en la boca y tembló como una hoja. Él, con la boca tan llena de ausencias, saboreó todo lo que ella le brindaba: la saliva era un néctar que una vez probado, quitaba la sed para siempre. Los cuerpos enredados como raíces se frotaban, ciegos de placer, como intentando gastarse uno sobre el otro, agotarse y rendirse uno sobre el otro. Ella abrió sus piernas en un gesto de tremenda vulnerabilidad; él, manejado las distancias, se posó, lento pero con firmeza, entre los muslos. Una corriente eléctrica, una sensación térmica, la epidermis como loca, la unión exacta entre dos desconocidos: él estaba tan dentro de ella como ella lo envolvía a él. Los corazones parecieron sincronizase con el latido primigenio de los genitales. Incluso la sangre corría alrededor del punto de esa unión cósmica. Ella se debatía entre dos sensaciones: por un lado, se sentía tan llena de él que pensaba que iba a desaparecer, a esfumarse o finalmente, fundirse en un sólo ser. Por otro lado, el indecible placer de la cercanía animal y feroz de la penetración, la presión, el éxtasis, la santidad humanizada. Él, sumido en ella, percibía las contorsiones de su cuerpo, la vibraciones de placas milenarias moviéndose bajo la piel, los músculos, dentro de los huesos. Se sentía débil pero a la misma vez fuerte, viril, dominante. En su interior estalló un globo estático con tanto estruendo que durante un par de segundos dejó de oír el mundo y nada más era consciente de los ruidos que producía su espíritu que luchaba,&amp;nbsp;loco de placer carnal,&amp;nbsp;contra sí mismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1251928615741512719?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1251928615741512719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1251928615741512719&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1251928615741512719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1251928615741512719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/11/granadas.html' title='Granadas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8938643603976964726</id><published>2011-11-24T14:34:00.001-08:00</published><updated>2011-11-25T09:57:15.685-08:00</updated><title type='text'>Póstuma voluntad</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Dejenque los insectos duerman sobre mi tumba, y que sueñen, y que despierten con rocío enlos ojos. Dejen que el viento talle mi epitafio, que la lluvia riegue mi cuerpomuerto, que la tierra me arrope en las noches aunque ya no sienta frío. Dejen el cielo inmóvil,las estrellas encendidas, el árbol abierto de par en par para que haga brisa. Dejen que el olvido roa mis huesos,que gusanos y alimañas pueblen mis músculos y hagan ciudades corrompidas porlos humos de la muerte. Que mis ojos se vacíen de alma y que se llenen comocántaros con agua de una profundidad abismal. Dejen mis órganos en su puesto, fieles hasta el final, que mueran bajo la garras de un bicho carroñero. Dejen de lamentar mis ausencias, derecordar mi voz, de sepultarme bajo recuerdos ajenos, de llorar cuando no les duele, de espantarme la niebla con rezos; dejen que me crezcan alas como raíces y que pueda enterrarme en la nada. Dejen mi muerte tranquila y morir en paz.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8938643603976964726?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8938643603976964726/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8938643603976964726&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8938643603976964726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8938643603976964726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/11/postuma-voluntad.html' title='Póstuma voluntad'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-868929486582736407</id><published>2011-11-20T13:16:00.001-08:00</published><updated>2011-11-20T13:22:18.826-08:00</updated><title type='text'>Relato breve de un despertar posterior a una pesadilla</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se despertó de pronto, empapada de sudor, los músculos fatigados y la mirada desenfocada. La habitación oscura recordaba a las noches que sin luna y estrellas, representaban las penumbras originarias del cosmos. Se dio cuenta de que estaba a punto de llorar pero reprimió el llanto con todas sus fuerzas. Sabía que en el fondo no podía sucumbir: basta una sola lágrima de miedo para hacer latir el corazón de un monstruo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-868929486582736407?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/868929486582736407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=868929486582736407&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/868929486582736407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/868929486582736407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/11/relato-breve-de-un-despertar-posterior.html' title='Relato breve de un despertar posterior a una pesadilla'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1073526970254881196</id><published>2011-11-17T11:45:00.001-08:00</published><updated>2011-11-17T12:11:49.074-08:00</updated><title type='text'>Nota breve sobre la belleza y lo eterno</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://30.media.tumblr.com/tumblr_lutbd6jsuR1qjeq0qo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://30.media.tumblr.com/tumblr_lutbd6jsuR1qjeq0qo1_500.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No sé hasta qué punto el carácter efímero de la belleza la constituye como tal. ¿Puede lo eterno ser hermoso? Sí, pienso, pero bajo la única condición de que su observador lo impregne de su propia precariedad frente al tiempo. Acaso, ¿puede lo eterno mirar lo eterno y decir que es bello? ¿No influenciará en su juicio la ausencia de tiempo en ambos? ¿No es la belleza un término circunstancial, pasajero y víctima de su propia efervescencia?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como hombres bajo la gracia de una muerte inevitable, la belleza en lo imperecedero nos ha sido vetada. Por nuestra inmanente naturaleza, sólo conocemos lo hermoso en todo aquello que, con irrefutable certeza, ha de perecer para siempre.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1073526970254881196?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1073526970254881196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1073526970254881196&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1073526970254881196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1073526970254881196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/11/nota-breve-sobre-la-belleza-y-lo-eterno.html' title='Nota breve sobre la belleza y lo eterno'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-5660502505135682082</id><published>2011-10-30T19:03:00.000-07:00</published><updated>2011-10-30T19:03:51.764-07:00</updated><title type='text'>N–irvana</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;Estado contemplativo dentro de la propia percepción de una cosa;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace;"&gt;una visión dentro de otra visión, no diluida sino esta vez concentrada; estupor puro, denso, como una niebla que no oculta sino que muestra; ojos abiertos como huecos por los cuales cae el mundo sin ser digerido; antonomasia perfecta de la inconsciencia pero en el mismo nivel que ella; consciencia consciente de sí misma, un reflejo siempre toca el cristal del espejo; todo objeto grita y yo escucho.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-5660502505135682082?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/5660502505135682082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=5660502505135682082&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5660502505135682082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5660502505135682082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/10/nirvana.html' title='N–irvana'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7122378667606064973</id><published>2011-10-27T17:50:00.000-07:00</published><updated>2011-10-27T17:52:41.244-07:00</updated><title type='text'>Grillos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pequeñísimos ángeles caídos, diminutos como insectos, fueron condenados, no a arrastrarse con el vientre sobre la tierra como a Lucifer y a sus más íntimos secuaces, sino a cantar tan alto y por tanto tiempo como dure la noche y todas la noches. Y así hicieron: legiones y legiones de diminutos ángeles amotinados, obligados a entonar cantos, escondidos entre el monte bajo, en las ramas altas o, incluso, en algún rincón insospechable dentro de una habitación. Se movían en las oscuridad, en completo silencio, cabizbajos, sin cruzar palabra entre ellos, cantando con los ojos cerrados y la mirada perdida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero los cantos sólo pudieron durar unos años porque, eventualmente, los ángeles caídos fueron perdiendo su voz angelical, unos más deprisa que otros, pero todos tarde o temprano. Y lo que empezó como un canto, suave y delicado, se ha convertido en un resoplido agudo, monótono, terrenal, hasta molesto y exasperante.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7122378667606064973?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7122378667606064973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7122378667606064973&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7122378667606064973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7122378667606064973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/10/grillos.html' title='Grillos'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6423155991845269309</id><published>2011-10-24T18:46:00.000-07:00</published><updated>2011-10-24T18:46:11.755-07:00</updated><title type='text'>Prólogo – Kilroy</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se quedó en la cama, mirando como la mujer se vestía lentamente; observaba con notoria obscenidad, las manos de ella recorriendo los mismos lugares que hasta hace poco estuvieron impregnados con su saliva y tacto. La habitación estaba en penumbras y la única fuente de luz eran las tristes farolas de la calle. Las motas de polvo volaban como polillas enloquecidas, ahí donde la luz filtrada por el sucio cristal de la ventana, daba de lleno en el vacío. Era un milagro, pensó él, ver aquella criatura renaciendo entre las cenizas nocturnas, reviviendo, esculpiéndose nuevamente su propio cuerpo usando la mirada que él le proveía como si fuera un sólido cincel y fino mármol a la vez.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;-Son cien- anunció resuelta, luego de vestirse. Con la ropa ceñida al cuerpo, el cabello suelto sobre los hombros, la mirada hambrienta y un par de piernas coronadas por una minifalda de espinas, no podía negarse que constituía, en toda su extensión, una profesional. 100, repitió él en voz alta, venciendo la tentación de pedirle rebaja a una puta. No se lamentaba pagar por sexo porque sabía que, en realidad, pagaba por todo menos por el sexo. Pagaba, creía él, para ver su ropa junto a la de ella tirada en el suelo, para toparse con su reflejo desnudo y moreno en el desierto del espejo, para escuchar de cerca latir un corazón que no fuera el propio.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Quédate esta noche. Todavía nos queda media botella- alegó con la voz entre el desespero y la resignación. Sabía que no quería verla irse, cerrar la puerta y quedarse del lado de adentro de este despiadado mundo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Sabes muy bien que no puedo. Otro cliente me está esperando en el bar-. La nefasta palabra retumbó en la habitación com inesperada resonancia. &lt;i&gt;Cliente.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Okey, como quieras. Acá tienes tu plata- dejó caer un billete por el borde de la cama. Ella lo recogió con la poca vergüenza que se gana después de muchos años de pasar hambre y se quedó un momento contemplando al hombre de mirada hostil pero infinitamente triste &lt;i&gt;(¿acaso no es lo mismo?)&lt;/i&gt; que yacía con la cabeza apoyada sobre la almohada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://29.media.tumblr.com/tumblr_ltj0o9NtMD1qzhctxo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://29.media.tumblr.com/tumblr_ltj0o9NtMD1qzhctxo1_500.jpg" width="243" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: 'Helvetica Neue', HelveticaNeue, Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;Mateusz Kolek&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-La próxima vez sí me quedo. Lo prometo- sonrió y dio media vuelta. Él cerró los ojos y aspiró la última ráfaga misericordiosa de su olor, ese último aliento que siempre quedaba atrapado en el limbo de las ausencias.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Espera- la detuvo justo cuando ella colocaba su mano sobre el pomo de la puerta.-¿Qué? -No la cierres al irte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6423155991845269309?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6423155991845269309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6423155991845269309&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6423155991845269309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6423155991845269309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/10/prologo-kilroy.html' title='Prólogo – Kilroy'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3676754121694792140</id><published>2011-10-12T21:06:00.000-07:00</published><updated>2011-10-13T20:05:06.785-07:00</updated><title type='text'>Palabras</title><content type='html'>A veces las palabras salen, habladas&lt;br /&gt;heridas de muerte, inconclusas, absortas&lt;br /&gt;llenas de nada y vací­as de aire.&lt;br /&gt;Un lenguaje tuerto, disperso;&lt;br /&gt;no son las palabras de este mundo, son mis palabras,&lt;br /&gt;mi lenguaje nativoen esta tierra extranjera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3676754121694792140?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3676754121694792140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3676754121694792140&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3676754121694792140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3676754121694792140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/10/palabras.html' title='Palabras'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7415396833887830718</id><published>2011-09-22T19:40:00.000-07:00</published><updated>2011-09-23T07:49:48.406-07:00</updated><title type='text'>Notas</title><content type='html'>&lt;i&gt;Sin fecha.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El reino de una casa silenciosa, vacía, apenas ocupada por sombras y ruidos errantes; un reloj que late tiempo, fatigado, igual que nosotros cuando respiramos aire. Cegado por la penumbra, observo desenfocado, todos los objetos impregnados de quietud, acechándome desde su inmovilidad. Sé que no saltarán sobre mí queriendo devorarme pero hasta esta certeza irrevocable -en principio- es un hecho aterrador.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7415396833887830718?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7415396833887830718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7415396833887830718&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7415396833887830718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7415396833887830718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/notas.html' title='Notas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-456672001626898878</id><published>2011-09-14T09:54:00.000-07:00</published><updated>2011-09-14T09:54:11.168-07:00</updated><title type='text'>Quién llora a quién</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://s3.amazonaws.com/data.tumblr.com/tumblr_loxjfon91Y1qzjpcto1_1280.jpg?AWSAccessKeyId=AKIAJ6IHWSU3BX3X7X3Q&amp;amp;Expires=1316051573&amp;amp;Signature=tw6k7S6pkif%2FjU9cXyUVjOsl%2F6g%3D" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="267" src="http://s3.amazonaws.com/data.tumblr.com/tumblr_loxjfon91Y1qzjpcto1_1280.jpg?AWSAccessKeyId=AKIAJ6IHWSU3BX3X7X3Q&amp;amp;Expires=1316051573&amp;amp;Signature=tw6k7S6pkif%2FjU9cXyUVjOsl%2F6g%3D" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Y es que entre tantas tristezas&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;balas perdidas y muertos con frío&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;no sabemos&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;si el vivo llora al muerto&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;por irse&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;o si el muerto llora al vivo&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;por quedarse&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-456672001626898878?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/456672001626898878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=456672001626898878&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/456672001626898878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/456672001626898878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/quien-llora-quien.html' title='Quién llora a quién'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4880562163871372981</id><published>2011-09-14T09:53:00.000-07:00</published><updated>2011-09-14T09:53:46.771-07:00</updated><title type='text'>Esperanza</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lr3jfc4aCF1qdopnno1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lr3jfc4aCF1qdopnno1_500.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Tiene años inmóvil&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;sin moverse&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;sin mirar&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;ni hablar&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;ni callar&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;el té frío&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;la cama ausente&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;las fotos sin pasado&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;si se mueve&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;si sale de su estupor&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;se le quebrará la esperanza&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;que nunca ha perdido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4880562163871372981?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4880562163871372981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4880562163871372981&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4880562163871372981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4880562163871372981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/esperanza.html' title='Esperanza'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1467844066489581869</id><published>2011-09-12T19:20:00.000-07:00</published><updated>2011-09-12T19:20:51.391-07:00</updated><title type='text'>Fuego</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://27.media.tumblr.com/tumblr_lr73dsqEhw1qznavao1_400.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://27.media.tumblr.com/tumblr_lr73dsqEhw1qznavao1_400.jpg" width="253" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Cuando ella sueña con fuego&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;soy yo quien arde y se quema&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;me despierta el humo&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;el calor&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;olor de piel chamuscada.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Ella duerme- digo&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;tranquilo&amp;nbsp;entre llamas&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-y está pensando en mí-.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1467844066489581869?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1467844066489581869/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1467844066489581869&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1467844066489581869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1467844066489581869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/fuego.html' title='Fuego'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2405483341161082176</id><published>2011-09-07T15:03:00.000-07:00</published><updated>2011-09-07T15:03:54.673-07:00</updated><title type='text'>La puerta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Toc, toc, toc.&lt;/i&gt; Cada golpe en la puerta sonó lánguida y perfectamente audible, casi como, y de serlo posible, la mano autora hubiera deletreado el sonido sobre la madera. –Pasa– dije desde el escritorio. Hubo un silencio breve en el que, volviendo a mi lectura, esperé el sonido de la puerta al abrirse pero en cambio, tocaron de nuevo. &lt;i&gt;Toc, toc, toc&lt;/i&gt;. “Tal vez no me escucharon”, pensé mientras gritaba más fuerte. – ¡Adelante! –. No hubo ningún tipo de respuesta. Miré fijamente la manilla inmóvil pero la puerta nunca se abrió. ¿Quién podría estar al otro lado de la puerta? ¿Me escuchaba y no quería entrar o simplemente no me escuchaba? Intenté recodar quienes estaban en casa pero tenía tanto tiempo dentro de mi habitación que no estaba al tanto de quién había salido y de quién había entrado. Me estaba levantando, cauto por naturaleza, cuando alguien tocó nuevamente. &lt;i&gt;Toc, toc, toc. &lt;/i&gt;Me acerqué rápidamente y abrí la puerta de par en par. Aparte de una súbita ráfaga de viento helado, no había nadie. La soledad del pasillo tenuemente alumbrado estaba quieta, tensa, sosteniendo la respiración. Fingí una convicción que no tenía y entre de nuevo a mi habitación, escuchando a mis espaldas un &lt;i&gt;toc, toc, toc &lt;/i&gt;tan lejano que lo creí (hasta el día de hoy) producto de mi imaginación.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2405483341161082176?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2405483341161082176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2405483341161082176&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2405483341161082176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2405483341161082176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/la-puerta.html' title='La puerta'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-9069546636378537772</id><published>2011-09-04T05:30:00.000-07:00</published><updated>2011-09-04T05:30:01.422-07:00</updated><title type='text'>Piel y humo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://27.media.tumblr.com/tumblr_lqygqfb8Bj1qdok4ro1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://27.media.tumblr.com/tumblr_lqygqfb8Bj1qdok4ro1_500.jpg" width="265" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Ella, que siempre fumó con la secreta intención de convertirse en humo, un día, finalmente lo hizo; se marchó sin dejar rastro ni rostro, desapareció como &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.sergiodahbar.com/wp/2011/02/hammett/"&gt;lo hace un puño cuando abres la mano&lt;/a&gt;, &lt;/i&gt;dejó un armario vacío, un espejo sin su reflejo y una carta pidiéndome disculpas, lo siento pero me tuve que ir, no lo entenderías. Intenté buscarla, lo confieso pero no logré localizarla. Ni siquiera sus padres sabían dónde estaba y no escatimaron gritos en&amp;nbsp;hacérmelo&amp;nbsp;saber. Nuestras amistades en común guardaban un silencio cómplice que me asqueó por completo; lancé puertas, colgué teléfonos y como un desesperado corrí tras autos en movimiento. Pero eso no fue lo peor, lo peor era enfrentarme a una cama vacía a medias, con su piel ausente, su olor que poco a poco se iba yendo con ella, desapareciendo; verme al espejo y reconocerme sin ella, tan triste, tan picado por la mitad, tan mutilado y con el muñón fresco cada mañana. Empecé a olvidar su sonrisa, como lucía desnuda, su olor después de una ducha, toda ella se me estaba yendo y yo la estaba soltando porque llevar a un vivo a cuestas es mucho más pesado. Hasta que un día olvidé, un día ya nada olía a ella, ya nada exhibía su roce, todo el mundo parecía callar su nombre que hasta hace poco gritaba a cada hora. Ese día tampoco pensé en ella. La olvidé, me dije aliviado, pero una voz recóndita en mi interior me dijo que no la había olvido si no que yo también me había esfumado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-9069546636378537772?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/9069546636378537772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=9069546636378537772&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/9069546636378537772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/9069546636378537772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/piel-y-humo.html' title='Piel y humo'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1982208901004971492</id><published>2011-09-03T13:56:00.000-07:00</published><updated>2011-09-03T14:58:25.913-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gesto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fuego'/><title type='text'>Gestos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lqxieiK6LR1qdme9oo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lqxieiK6LR1qdme9oo1_500.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Gesto&lt;/b&gt;.(Del lat. gestus).1. m. Movimiento del rostro, de las manos o de otras partes del cuerpo con que se expresan diversos afectos del ánimo.2. m. Movimiento exagerado del rostro por hábito o enfermedad.3. m. Contorsión burlesca del rostro.4. m. Semblante, cara, rostro.5. m. Acto o hecho.6. m. Rasgo notable de carácter o de conducta.7. m. ant. Aspecto o apariencia que tienen algunas cosas.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Clara no decía ni una sola palabra mientras Mauricio explicaba por tercera vez cómo había sucedido todo. La explosión, la fuga de gas, las llaves extraviadas. Los bomberos les habían entregado un informe detallado sobre lo que pudo haber sucedido dentro del apartamento: once páginas de macabra exactitud en las que describían como dos menores de edad, al escuchar una explosión en la cocina, se encerraron en un clóset a esperar que todo pasara. Pero no pasó. El fuego los encontró abrazados, debajo de mucha ropa que en vez de protegerlos, sirvió como leña seca dentro de una hoguera. Los cuerpos de Albertico y Sofía no eran más que varios huesos diminutos y desordenados, cubiertos por carne chamuscada y restos de gritos sofocados. Los enterraron en un sólo ataúd, abrazados. Meses después Mauricio se separó de Clara en medio de una turbia discusión donde se culpaban por dejar la toma del gas abierto o no haber colocado las llaves en su lugar. Los mataste, dijo Clara. Su rostro era una máscara inexpresiva, sólida, lejana. Mauricio tuvo tanto miedo que se marchó esa misma noche. No, Clara, le dijo Mauricio antes de irse, nosotros dos también morimos dentro de ese clóset.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1982208901004971492?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1982208901004971492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1982208901004971492&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1982208901004971492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1982208901004971492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/09/gestos.html' title='Gestos'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7874845978596552713</id><published>2011-08-28T14:50:00.000-07:00</published><updated>2011-08-28T14:50:46.318-07:00</updated><title type='text'>Murmullos</title><content type='html'>MURMULLOS al otro lado del muro&lt;br /&gt;una ciudad de voces&lt;br /&gt;con sus calles y mendigos&lt;br /&gt;cacofonías que se alejan&lt;br /&gt;dejando una apagada estela.&lt;br /&gt;Acá, de este lado&lt;br /&gt;su cuerpo desnudo como un paisaje&lt;br /&gt;un bramido salvaje atrapado en tres dimensiones&lt;br /&gt;un brebaje sobre la cama derramado y espeso&lt;br /&gt;estepas de penumbras improvisadas&lt;br /&gt;caricias accidentadas muriendo de calor&lt;br /&gt;esperas acechando desde instantes a la sombra.&lt;br /&gt;Me toca y la toco, nos miramos los cuerpos&lt;br /&gt;como dos guerreros midiendo las armas&lt;br /&gt;y adivinando donde duele más&lt;br /&gt;extrañándose&amp;nbsp;menos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7874845978596552713?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7874845978596552713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7874845978596552713&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7874845978596552713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7874845978596552713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/08/murmullos.html' title='Murmullos'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2774576331578718962</id><published>2011-08-28T14:47:00.000-07:00</published><updated>2011-08-28T14:47:06.910-07:00</updated><title type='text'>Escribir</title><content type='html'>ESCRIBIR descalzo&lt;br /&gt;sin mirar la tierra,&lt;br /&gt;sin oír al cielo.&lt;br /&gt;Escribir porque&lt;br /&gt;la palabra desnuda&lt;br /&gt;muere de frío.&lt;br /&gt;Escribir porque falta&lt;br /&gt;justo lo que sobra,&lt;br /&gt;porque leerse&lt;br /&gt;es un reflejo sin espejo.&lt;br /&gt;Escribir en silencio&lt;br /&gt;a salvo de la voz&lt;br /&gt;y de todos sus abismos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2774576331578718962?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2774576331578718962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2774576331578718962&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2774576331578718962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2774576331578718962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/08/escribir.html' title='Escribir'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3324233124924926290</id><published>2011-08-14T22:36:00.000-07:00</published><updated>2011-08-14T22:39:50.463-07:00</updated><title type='text'>Imagen y semejanza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No le cantes a tu dios -dijo la voz en mi cabeza- ¿o no ves que ha sido crucificado y no escucha otra cosa que no sean sus propios gritos de dolor?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces vi su rostro. Allí estaba, como siempre lo había visto pero ahora era totalmente diferente. Un hombre crucificado, desnudo y con la piel hecha jirones por los latigazos. No estaba dócil o quieto, en vez se batía como una bestia herida, vociferaba llena de odio, insultaba y blasfemaba. Su cuerpo se separaba de los maderos haciendo un sobrenatural intento por salirse de aquella cruz. Los brazos estaban clavados desde las muñecas hasta el codo y sus piernas estaban sujetadas por dos barras inmensas de acero,&amp;nbsp;clavadas justo en las rodillas, destrozándolas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Ese no es mi dios- dije lleno de pánico. La voz soltó una carcajada obscena y despectiva.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Claro que los es- susurro en mis oídos. -Os ha creado a su propia imagen y semejanza. ¿Acaso no lo ves? ¿Son todos ustedes así de ciegos? ¿No ves el odio, el miedo, la soberbia, la carne débil, la sangre que se vierte imparable, la mirada la perdida, la ausencia de fe? Mira como se retuerce, como grita. ¡Oh, si pudieras ver como desea acabar con su suplicio, como desea morir de prisa, como saborea una venganza imposible!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3324233124924926290?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3324233124924926290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3324233124924926290&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3324233124924926290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3324233124924926290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/08/imagen-y-semejanza.html' title='Imagen y semejanza'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6850538583134143251</id><published>2011-08-01T18:10:00.000-07:00</published><updated>2011-08-01T18:10:39.587-07:00</updated><title type='text'>Poemas anversos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Voces amputadas goteando sobre el aire, huérfanas de bocas y perdidas en multitudes invisibles. Símbolos extraviados desde tiempos inmemorables, recitaciones místicas profanadas por un entorno naturalmente excesivo, vulgar. Ríos de corrientes eróticas, labios articulando las entrañas de la mismísima palabra hablada, dotada de alas. Hablamos para callar el silencio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fauces oscuras entre sus piernas, labios húmedos carentes de boca, un mar púbico derrochando tempestades silenciosas. Largas piernas continentes, abismales, coronadas por el sexo que nombra todas las cosas. Tersos muslos de estepas epidérmicas; piel marcada por la huella del escalofrío, del tacto suave, del roce recitado por los dedos. Una oscuridad que saliva frente al fálico haz de luz. Mi mano emerge como un casi ahogado que busca las orillas de la ropa interior para recuperar el aliento.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6850538583134143251?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6850538583134143251/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6850538583134143251&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6850538583134143251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6850538583134143251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/08/poemas-anversos.html' title='Poemas anversos'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8206726668976349364</id><published>2011-07-31T13:53:00.000-07:00</published><updated>2011-07-31T13:53:00.582-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: large;"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;I&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: large;"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: large;"&gt;En mí yacen todos mis muertos, espectros de tiempo impronunciable, sombras de sombras, ecos; una palabra muda, desnuda, desprovista del cuerpo escrito, ahogándose en el silencio. Soy todos mis reflejos cansados, hastiados, inertes; soy todos mis instintos dementes, salvajes, encerrados en una prisión de carne y miedo. Soy el vértigo de mi soledad, el susto antes de caer, el sabor metálico de la sangre cuando beso. Soy el recién llegado, oficio odioso para el que nace en medio del estupor cósmico del no-ser. Soy mi impotencia, mis cadenas, mi mano congelada, el arma cargada que se posa siempre sobre mi sien. Soy la furia domesticada, la rabia loca y ciega, el odio fatigado de quien sólo se odia a sí mismo. Soy todo el dolor, izado como una bandera mezquina, que reclama para sí misma, hasta las estrías de una patria desecha y moribunda;  soy el viento que aviva el  falso furor patriótico, la sed urgente y el fuego ligero. También soy el silencio, la oscuridad, el demonio, el dios, el santo lupanar sobre la colina, una sombra equidistante, el resplandor férreo y suicida de la voluntad cuando pierde la esperanza. ¡Oh! Gimes y tu llanto templa mi tristeza. No me llores cuando muera y mi cuerpo esté en una caja de madera, varios metros bajo tierra. ¡Llórame ahora, varios metros bajo el cielo, mientras mi cuerpo reposa, quieto, en una caja de piel y huesos! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8206726668976349364?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8206726668976349364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8206726668976349364&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8206726668976349364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8206726668976349364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/i-en-mi-yacen-todos-mis-muertos.html' title=''/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-9210707405939014113</id><published>2011-07-26T18:59:00.000-07:00</published><updated>2011-07-26T20:08:23.918-07:00</updated><title type='text'>Aires de guerras</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una escena tras otra, miles de batallas antiquísimas bullen en mi espíritu provocándome aires de guerras. Pisadas, el grito rítmico del cuero prensado anunciado la marcha, el resplandor de los metales y  del sudor bajo el mismo sol que me contempla hoy sumergido en mis recuerdos inventados de probables vidas pasadas. El miedo quema en la piel y deja un rastro, escalofrío de su minúsculo paso devastador. Los caballos resoplan como bestias asfixiadas, levantando océanos de polvo y tierra seca. La espada, la lanza y el escudo, se yerguen ansiosas como buitres sedientos de sangre. El rugido de una trompeta de plata, raja el cielo en dos y anuncia el inevitable nacimiento de una ofensiva contra un enemigo de nombre perdido en el tiempo. Cientos y cientos de hombres corren desbocados y valientes hacia las fauces de una muerte gloriosa, administrada por las mismísimas manos del enemigo. La vista se nubla, los músculos se tensan salvajemente, el grito es una recitación destructora. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El llanto y la sangre manan de los cuerpos como pozos de minerales líquidos. Cada quien pelea por el pedazo de tierra que lo vio nacer, por el cálido abrazo de su mujer y por la risa del hijo primogénito. Las extremidades comienzan a sobrar, y la tierra no tarde en llenarse de cuerpos mutilados como una diosa de muerte ornamentada con pieles arrancadas de tajo y órganos frescos, todavía latentes. El cielo también participa en la refriega y envía un ejército carroñero que olfatea la sangre sobre la hoja de una espada. Una bandada de aves negras, marca en el firmamento, las coordenadas inexactas del suceso. Son como el humo que, volando en círculos concéntricos, indica el ojo del incendio. El hierro afilado sigue aullando, los escudos tiemblan como parcelas desiertas bajo un fuerte sismo, las lanzas cruzan, ya fatigadas, cuerpos enteros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasan los días y los muertos de cada bando se acumulan como frutos aporreados de una reciente vendimia. Y alrededor de esas muchedumbres muertas, nace un río púrpura que hace florecer en el campo de batalla, pequeñas flores de pétalos rojos con olor a muerto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-9210707405939014113?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/9210707405939014113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=9210707405939014113&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/9210707405939014113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/9210707405939014113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/aires-de-guerras.html' title='Aires de guerras'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1430533366362116065</id><published>2011-07-25T19:24:00.000-07:00</published><updated>2011-07-25T19:24:59.399-07:00</updated><title type='text'>Poesía Contemplativa - Tres versos olvidados</title><content type='html'>Nunca noto&lt;br /&gt;mi propia ausencia; &lt;br /&gt;callo y no reconozco&lt;br /&gt;mi silencio frente al espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablo y mis palabras,&lt;br /&gt;y mi voz, y lo que digo&lt;br /&gt;es de alguien más&lt;br /&gt;de alguien menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me pertenece &lt;br /&gt;ni la sombra que&lt;br /&gt;inmóvil profeso&lt;br /&gt;ni el miedo aturdido&lt;br /&gt;que no siento.&lt;br /&gt;Soy uno muerto&lt;br /&gt;y otro vivo,&lt;br /&gt;uno ausente y otro&lt;br /&gt;a punto de irse&lt;br /&gt;un adióshastaluego&lt;br /&gt;y un adióshastanunca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;La piel&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;frontera de carne&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;al tacto, para los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Dentro yace cautivo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;evento vaporoso continuo,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;espíritu inconsistente &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;sin tiempo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;sin muerte&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;y sin edad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Y cuando la muerte&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;y cuando la carne&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;y los huesos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;se hallen sólo en el viento&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;que ya pasó,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;nos recordaran &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;las estrellas y los astros&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;en su silencio primogénito&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;sentados en su vieja indiferencia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;cubiertos de memoria polvorienta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces vago&lt;br /&gt;como un fantasma sin nombre&lt;br /&gt;como un recuerdo que no recuerda –nada–&lt;br /&gt;como un silencio culposo&lt;br /&gt;como una palabra herida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ando sin rumbo&lt;br /&gt;como perdido y extraviado&lt;br /&gt;como la neblina en la madrugada&lt;br /&gt;como un insecto ciego&lt;br /&gt;con una extremidad amputada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Devaneo absorto&lt;br /&gt;como el mismísimo viento&lt;br /&gt;como el demonio frente a la cruz&lt;br /&gt;como el ave que tiempla&lt;br /&gt;pacientemente al cielo&lt;br /&gt;bajo el movimiento hipnótico&lt;br /&gt;de unas alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y caigo&lt;br /&gt;como caen todos&lt;br /&gt;como un fruto maduro&lt;br /&gt;como una hoja que ha muerto&lt;br /&gt;como una esperanza sin fe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1430533366362116065?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1430533366362116065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1430533366362116065&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1430533366362116065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1430533366362116065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/poesia-contemplativa-tres-versos.html' title='Poesía Contemplativa - Tres versos olvidados'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-5303562944232555122</id><published>2011-07-24T12:18:00.000-07:00</published><updated>2011-07-24T12:28:22.259-07:00</updated><title type='text'>Adanes y Evas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La verdad es que llegamos muy borrachos al apartamento. En la fiesta el alcohol había corrido libremente, de acá para allá, en abundancia y en variedad. Subimos al ascensor riéndonos, imitando a Alfonso cuando contaba sus teorías conspiratorias o a la fácil de Isabel, que para ella seducir era lo mismo a ser obvia. Yo traía la corbata en la mano, la chaqueta a medio poner y un trago de whisky en un vaso de plástico que había sobrevivido casi intacto. Mariana se había quitado los tacones y los llevaba en la mano, tenía el maquillaje corrido de tanto reírse y un seno amenazaba con salirse del vestido. Aún en tan estropeado estado, Mariana era una diosa; ebria e hilarante, seguía siendo una divinidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegamos a nuestro piso, el octavo de casi doce más un pent-house. Salimos del ascensor disparados, tropezándonos, riéndonos, bailando y luego de que la señora del 8-D saliera con una pesada cara de sueño, preguntándonos qué coño era lo que pasaba, el resto del camino lo hicimos en silencio y caminando de puntillas, siempre riéndonos solo para nosotros dos. Entramos a nuestro apartamento en penumbras, caminé como pude, esquivando muebles y negociando con la borrachera, hasta alcanzar el interruptor de la luz. Las bombillas parpadearon y luego se encendieron como una pequeña explosión muda de luz blanca. Apareció nuestro apartamento tal cual lo habíamos dejado pero hubo algo que me perturbó inesperadamente. Volteé para mirar a Mariana y tenía la misma cara de desconcertada que yo. Había algo extraño en el apartamento. Es decir, a pesar de que eran nuestras cosas, nuestros muebles, nuestras pinturas, nuestro reproductor, no sentíamos nuestro nada de eso: era como entrar de repente a una casa que te perteneció hace años, con cosas que no ves desde hace décadas; fue como entrar en la vivienda de un nosotros paralelo. Recorrimos en silencio y con cautela toda la sala, el comedor y la habitación. La sensación era de estar en una excavación arqueológica en la que se desenterraban los vestigios de una gran civilización de dos. Mariana tenía los ojos muy abiertos, tocaba todo con sus manos, como buscándose en sus propias pertenencias, iba y venía por todo el lugar, llegaba hasta la habitación y luego volvía con la misma cara de turbada. Yo era incapaz de moverme. Todo el sitio me inquietaba. ¿De quién era aquél lugar? ¿Quiénes habían vivido allí? De pronto y sacándome de mi monólogo, Mariana llegó a mi lado y me susurró que la acompañara. Nos colocamos frente al espejo de cuerpo completo que había en la habitación principal, uno al lado del otro, tomándonos de la mano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Mira –dijo Mariana con una sonrisa señalando nuestro reflejo en el inmenso espejo. Yo me quedé boquiabierto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Pero, ¿cómo es pos…? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No lo sé. Pero son ellos. Los que vivieron acá, en este sitio. Nuestros propios Adán y Eva. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-5303562944232555122?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/5303562944232555122/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=5303562944232555122&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5303562944232555122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5303562944232555122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/adanes-y-evas.html' title='Adanes y Evas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3310417455514074239</id><published>2011-07-10T19:01:00.000-07:00</published><updated>2011-07-11T16:47:25.698-07:00</updated><title type='text'>Notas recuperadas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strike&gt;Le dije que la esperaba. Nunca lo hice.&lt;/strike&gt; A pesar de que mi cuerpo siempre estuvo con ella, a su lado, tomando su mano, yo, sin embargo, estaba muy lejos, en otro sitio, en cualquier otro lado. Lejos, tan lejos como te lo puedas imaginar. Abría la boca y de ella salía una voz, unas palabras que estuvieron antes desnudas en mi cabeza. Ella me escuchaba creyendo que era yo quien le hablaba pero no, nunca fui yo. Pasa como las botellas sin tapas tiradas a la intemperie: el viento les arranca un canto, una voz, unas palabras que ellas no dicen, que ellas no cantan. Ella me miraba, me sonreía, me besaba pero yo no estaba en ninguno de mis gestos cuando le correspondían. Mi cuerpo era una extensión del suyo, nada más. Un acto reflejo, una respuesta condicionada por ella misma. Si ella se hubiera ido, yo lo habría hecho también. Y me hubiera dejado abandonado como lo habría hecho ella. Pero ella nunca se fue, nunca tuvo el valor –porque sé que lo quiso un día pero su cuerpo también estaba encadenado al mío- y la puerta de la salida se le dibujaba como las fauces del mundo sin mí, sin ella, sin nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Pasa que cuando amas, amas mucho, de verdad y con todo el cuerpo, y la sangre, la saliva, los huesos, pasa entonces que sientes miedo, tanto miedo –y no en vano- porque se borran las fronteras naturales que separan a quien es amado de quien ama. Entonces pasa que hay una sola piel, un solo latido, un solo par de ojos, una sola boca, y si te cortas, el otro sangra y las heridas empiezan a doler por dos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3310417455514074239?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3310417455514074239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3310417455514074239&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3310417455514074239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3310417455514074239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/notas-recuperadas.html' title='Notas recuperadas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7115331774206341080</id><published>2011-07-06T18:52:00.000-07:00</published><updated>2011-07-06T18:55:47.733-07:00</updated><title type='text'>Epifanías y hojas que caen</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una hoja cae desde la cima de un árbol dibujando apenas un brevísimo trayecto hasta llegar al suelo y perderse entre todo lo demás. Creo -y puedo equivocarme en esto- que esa pequeña travesía de la hoja antes de desplomarse en tierra y entregarle todos sus cansancios, se asemeja bastante a la idea esencial de la muerte. La muerte es un instante, un momento, un estado temporal, un arrebato que dura un último suspiro. Todo lo que deviene de ella es post mortem. La muerte, en sí, es ese justo instante en el cual nos desprendemos de un lado para caer en el otro, ese viaje, ese interludio silencioso y agónico al que llamamos fin por no saber cómo, en realidad, acaba la obra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vivir, en cambio, es esto: que el ruido que provoca la hoja al caer resuene en tus sentidos con tanta fuerza que te aborde el desconcierto. Si no pasa nada, si no hay estupor y fascinación una vez la hoja en el suelo, entonces, ya estás muerto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Felicidades.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7115331774206341080?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7115331774206341080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7115331774206341080&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7115331774206341080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7115331774206341080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/epifanias-y-hojas-que-caen.html' title='Epifanías y hojas que caen'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2964908536038796763</id><published>2011-07-04T12:46:00.000-07:00</published><updated>2011-07-04T12:46:57.029-07:00</updated><title type='text'>Poesía Contemplativa - Ciclo del agua</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/yX6zGzbltpf06sramxHlYeBGo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://26.media.tumblr.com/yX6zGzbltpf06sramxHlYeBGo1_500.jpg" width="335" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El aguacero es triste porque el agua está enamorada del cielo y cae a regañadientes, dispersa, en un adiós impuesto que además no puede decir ni articular. La tierra la recibe en su seno antes edénico, la acurruca en sus depresiones y el agua se estanca, mirando hacia arriba, buscando siempre reflejar los ojos del firmamento. Lo que no sabe la lluvia es que su amado le procurará una muerte lenta pero piadosa, un ritual incendiario que la liberará de su estado líquido y le devolverá su piel gaseosa, su peso inerte. Y volverán abrazarse como lo hicieron antes de la tormenta, ruborizando a las nubes al paso de sus libertinas y rudas demostraciones de amor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2964908536038796763?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2964908536038796763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2964908536038796763&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2964908536038796763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2964908536038796763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/poesia-contemplativa-ciclo-del-agua.html' title='Poesía Contemplativa - Ciclo del agua'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-5213078195812633530</id><published>2011-07-04T11:19:00.000-07:00</published><updated>2011-07-04T11:19:08.233-07:00</updated><title type='text'>De la escritura</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se yergue el papel como un animal asustado de muerte, hace maromas improbables a la merced de un viento que no sopla y contorsiona su pálida piel como un organismo sin huesos, carne o músculos (que de hecho no los tiene). Gruñe pero su gruñido es el reflejo de nuestro error y en ese último –y primer rezongo- se le va la vida a este animal marcado con nuestras manos y con nuestros ojos. Yace en algún lado, encorvado, inmóvil como un feto a punto de nacer muerto pero ya con media vida vivida encima. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-5213078195812633530?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/5213078195812633530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=5213078195812633530&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5213078195812633530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5213078195812633530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/07/de-la-escritura.html' title='De la escritura'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2930044621597407621</id><published>2011-06-29T19:09:00.000-07:00</published><updated>2011-06-29T19:09:22.690-07:00</updated><title type='text'>El mutilado</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;Es como lanzar con todas tus fuerzas, casi como si la vida entera se te fuera en ese lanzamiento, una roca hacia la superficie de un lago ensimismado en su quietud. Luego, asomarse a sus orillas e intentar hallarte en el reflejo&amp;nbsp;flamante&amp;nbsp;sobre el agua turbia. Mirar a los ojos de esa bestia acuática que te observa con miedo, rabia, asco, como si fueras tú el monstruo, el mutilado [...]&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Caracas, 1973.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fragmento de los Diarios de Darío Salom Ribera, luego del accidente que le desfiguró el rostro dejándolo por completo&amp;nbsp;irreconocible &lt;i&gt;"e irreconciliable" &lt;/i&gt;como solía agregar él con tristeza.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2930044621597407621?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2930044621597407621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2930044621597407621&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2930044621597407621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2930044621597407621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/el-mutilado.html' title='El mutilado'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6462034201155025066</id><published>2011-06-27T20:58:00.000-07:00</published><updated>2011-06-27T20:58:57.141-07:00</updated><title type='text'>Poesía Contemplativa - Mujer dormida II</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://25.media.tumblr.com/tumblr_lngfcztQrm1qaz8bwo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="http://25.media.tumblr.com/tumblr_lngfcztQrm1qaz8bwo1_500.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yaces a mi lado como una esfinge dormida y te eriges en sueños, al ras de las sábanas, como un monumento penitente a todas las ausencias. Duermes como muerta y desterrada de mi mundo insomne; duermes como muerta sin tiempo, sin tumba, sin flores, sin olvido. Tus facciones mansas como un ave cansada de tanto cielo, como un cordero fastidiado de tanto desierto y sacrificio en vano, reposan a la espera de un mundo al que puedan hacer sonreír. Te vas a ese sitio en el que no puedo tocarte, en el cual no puedes verme; y me dejas sólo con tu respiración que no basta para encontrarte en la oscuridad de la noche privada de luna, me dejas a solas con tu sangre enjaulada en las venas, con tu calor que huele a montaña incendiada, con tus extremidades que se aferran a nada. Tu piel me evade y juega a la&amp;nbsp;inabarcable, a la vasta, al para siempre.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6462034201155025066?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6462034201155025066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6462034201155025066&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6462034201155025066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6462034201155025066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/poesia-contemplativa-mujer-dormida-ii.html' title='Poesía Contemplativa - Mujer dormida II'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-543420959758163627</id><published>2011-06-26T16:54:00.000-07:00</published><updated>2011-06-26T16:54:52.787-07:00</updated><title type='text'>Del fin del lenguaje</title><content type='html'>No habrá &lt;br /&gt;más palabras &lt;br /&gt;que incendiar&lt;br /&gt;huiremos en silencio&lt;br /&gt;cruzando la noche con las bocas cerradas.&lt;br /&gt;Miles de antorchas devorando la oscuridad&lt;br /&gt;a su derredor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie podrá gritar que llegó el fin del mundo&lt;br /&gt;no por falta de voz&lt;br /&gt;sino porque habremos acabado con todas las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será el fin de la lengua hablada, me dijo.&lt;br /&gt;Pero mientras el cuerpo tenga&lt;br /&gt;piel&lt;br /&gt;huesos&lt;br /&gt;sangre y músculos&lt;br /&gt;existirá ese lenguaje que sólo se habla en movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, dije yo, nos verán huir&lt;br /&gt;y sabrán que es el fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, dijo ella, sin moverse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Alejandro Burgos&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Barcelona - 2011&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-543420959758163627?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/543420959758163627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=543420959758163627&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/543420959758163627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/543420959758163627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/del-fin-del-lenguaje.html' title='Del fin del lenguaje'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-181896103999141592</id><published>2011-06-24T16:19:00.000-07:00</published><updated>2011-06-26T12:29:23.652-07:00</updated><title type='text'>Sublime necrofilia</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://24.media.tumblr.com/tumblr_lnbbfs4nt31qas2rgo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://24.media.tumblr.com/tumblr_lnbbfs4nt31qas2rgo1_500.jpg" width="290" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Arturo se preguntó si era posible seguir amando a María Clara tantos años después de su muerte. De pie frente a su tumba, con una flor en la mano derecha, el sombrero en la izquierda y el llanto a punto de, miraba -o mejor dicho, se obligaba a mirar- la lápida que rezaba el nombre que tantas veces había pronunciado, que tantas veces había sentido como el suyo propio. Sí, se respondió como si necesitará oír una respuesta que él ya sabía, sigo amándola y la muerte no ha cambiando nada. Dejó la flor sobre la tumba y besó la losa funeraria de mármol como si se tratase de la mejilla de María Clara. Espérame amor, susurró al mármol sin vida, espérame. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-181896103999141592?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/181896103999141592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=181896103999141592&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/181896103999141592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/181896103999141592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/sublime-necrofilia.html' title='Sublime necrofilia'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1305053239063347673</id><published>2011-06-24T13:00:00.000-07:00</published><updated>2011-06-24T13:00:03.723-07:00</updated><title type='text'>Sin título</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-¡Espérame! -gritó ella desde la ventana. Yo, dos pisos más abajo, escuche como el grito le partía el cuerpo en dos. Ignoro a quién le gritaba, si la había esperado o si al menos, la había escuchado desde la calle. Durante unos minutos no se escuchó nada en todo el edificio. Fue como si todos cayeran dormidos en un sueño profundo, todos, puertas, ventanas, mesas, animales, la señora del 8D que siempre gritaba, todos. Incluso yo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Amaneció y el edificio bullía en vida. Eran pasadas las once de la mañana cuando desperté y por las ventanas entraba el olor del almuerzo recién hecho de los otros apartamentos. Me percaté de que despertaba con un hambre que nunca había sentido en mi vida, un hambre tan aguda que si mi gato Beto hubiera estado cerca, no hubiera dudado en darle una probada. Me preparé un desayuno-almuerzo digno del hambre que sentía: prácticamente recalenté toda la comida que había sobrado de la semana y la engullí como si no hubiera comido en varios meses. Comí tanto y tan variado que temí enfermar, pero no, me sentí bien, ridículamente bien, como si hubiera recién nacido. Sin querer me acordé de la escena de anoche, el grito, la espera y luego nada. ¿Quién habrá gritado y a quién pudo haber sido dirigido tan necesitada demanda? Creo que preferí ignorar el hecho y seguir con mi vida. Pero nunca lo hice. Por alguna razón he creado ese grito una y otra vez, la voz de quién lo emitió, la hora, el día, el espérame tan desesperado. Y hay algo en todo eso tan mío que desde ese día siento que soy yo quien espera y quien se ha marchado para hacer esperar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1305053239063347673?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1305053239063347673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1305053239063347673&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1305053239063347673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1305053239063347673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/sin-titulo.html' title='Sin título'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3333387250616208800</id><published>2011-06-12T18:32:00.000-07:00</published><updated>2011-06-12T19:58:33.861-07:00</updated><title type='text'>Poesía dispersa</title><content type='html'>Su rostro opaco de mujer cansada&lt;br /&gt;su piel, sino marchita, un poco apagada&lt;br /&gt;un gesto gastado&lt;br /&gt;que repetido día tras día&lt;br /&gt;ha extraviado su significado.&lt;br /&gt;_&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Para A.B.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor cansa, me dijo.&lt;br /&gt;Lo sé, le dije sin decir nada.&lt;br /&gt;Nos miramos eternos&lt;br /&gt;como pájaros suspendidos&lt;br /&gt;para siempre en el aire&lt;br /&gt;como dos heridas&lt;br /&gt;que se hieren a sí mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor me voy, me dijo sin irse.&lt;br /&gt;Quédate, le dije yéndome.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3333387250616208800?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3333387250616208800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3333387250616208800&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3333387250616208800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3333387250616208800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/poesia-dispersa.html' title='Poesía dispersa'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7487419432797567219</id><published>2011-06-12T14:14:00.000-07:00</published><updated>2011-06-12T14:14:41.862-07:00</updated><title type='text'>Nomenclatura de la ausencia</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Se miró al espejo e intentó hacer un  conteo de todas las caricias que habían habitado en su cuerpo. Pero no  pudo. Por más que hurgara en los rincones de su desnudez, sabía de lleno  que sin las manos de Patricia ningún roce tenía valor en este mundo.  Como si antes y después de ella, no existiera nada más que su cuerpo  blando y vacío hasta un infinito impronunciable, carente de valor para  otros cuerpos e inerte para sí mismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;Unos le dicen llevar el corazón roto. Alejandro le decía tener el mundo muerto.&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Mi colaboración en el blog &lt;a href="http://seabreveporfavor.com/2011/06/12/nomenclatura-de-la-ausencia/"&gt;Sea breve, por favor&lt;/a&gt;.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7487419432797567219?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7487419432797567219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7487419432797567219&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7487419432797567219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7487419432797567219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/nomenclatura-de-la-ausencia.html' title='Nomenclatura de la ausencia'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3622753750289081179</id><published>2011-06-11T17:39:00.000-07:00</published><updated>2011-06-11T17:39:31.837-07:00</updated><title type='text'>La Reina Ciega</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://28.media.tumblr.com/tumblr_lmbld0dl231qk9qnso1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://28.media.tumblr.com/tumblr_lmbld0dl231qk9qnso1_500.jpg" width="397" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Durante todo su reinado fue conocida como la "Reina Ciega" lo cual, hasta cierto punto, es bastante inexacto. Catalina Montenegro de Irfan nación sin ojos, completa e irreversiblemente ciega de la peor manera posible de imaginar. Su caso fue estudiado por los mejores médicos del Imperio pero lo poco que pudieran descubrir en nada la iba ayudar: Catalina nació sin cuencas oculares y sin ningún rastro del aparato propio de este sentido. En donde tendría que tener los ojos, solamente había piel endurecida, casi como un muñón, casi como si su vista hubiera sido una extremidad ya amputada desde el día que salió del vientre de su madre. Pero decir que fue ciega, como ya lo mencionamos, es incorrecto. Catalina desarrolló, según sus mismas palabras, un don de la vista mucho mejor que el del resto de las personas. Ella decía que siempre, desde temprana edad, pudo ver siluetas, figuras en incluso colores, que le ayudaban a identificar los objetos. Claro que se ayudaba con el sentido del olfato, del tacto, del gusto y de la audición, sentidos que en todos los ciegos se agudizan de maneras sobrenaturales. Pero Catalina veía sin ojos y ella decía que la visión nada tiene que ver con la vista. Como su cronista personal, fui testigo de su destreza al emplear &lt;i&gt;su visión&lt;/i&gt;: nunca usaba bastón y, al menos yo, jamás la vi tropezar o caer. De hecho, esquivaba, eludía y tenía unos reflejos increíbles. Cuando se le hablaba, ella volteaba a la dirección exacta desde donde provenía la voz y &lt;i&gt;te miraba&lt;/i&gt; a los ojos. Era tan maravilloso que aterraba. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Pero un día Catalina dejó de ver y de hablar. Comía muy poco y eventualmente cayó gravemente enferma. Murió de hambre al poco tiempo y antes de enterrarla con todos los honores de una Reina, se solicitó una autopsia a su cadáver para estudiar las razones de su anomalía. Lo que se encontró fue increíble. Debajo de su rostro y regadas como raíces, habían millones de filamentos nerviosos que se unían y entrelazaban entre sí hasta volver a los puntos de origen que eran dos esferas negras y lustradas, del tamaño de un limón, justamente ubicadas en el lugar en el cual deberían estar sus cuencas oculares. La consistencia de las esferas era tan dura como el metal, siempre estaba frías y eran completamente inodoras. El Rey solicitó a los médicos removerlas y entregárselas a él en un cofre forrado de terciopelo rojo. Con los años ambas esferas se convirtieron en una reliquia imperial y fueron llamadas, muy acertadamente, "Los Ojos del Alma del Reino". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3622753750289081179?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3622753750289081179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3622753750289081179&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3622753750289081179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3622753750289081179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/la-reina-ciega.html' title='La Reina Ciega'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3692607384306774497</id><published>2011-06-09T19:57:00.000-07:00</published><updated>2011-06-09T19:57:42.528-07:00</updated><title type='text'>Sin rostro</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://29.media.tumblr.com/tumblr_lhsuy2TqwO1qc42blo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://29.media.tumblr.com/tumblr_lhsuy2TqwO1qc42blo1_500.jpg" width="338" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Alberto mira a su compañero mientras este terminaba de ajustarse la máscara sobre el rostro. Se colocan los sombreros, las chaquetas y salen de la habitación del hotel. Bajo la ropa sienten el vaivén de las escopetas doble cañón ajustadas a sus torsos mediante correas y cuerdas. Suben por la calle Sucre y doblan a la izquierda en la esquina del Panteón. A esas horas las calles estaban casi desiertas y no tuvieron que hacer muchos esfuerzos para cruzarlas sin ser vistos.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Ahí es, Roberto -dice Alberto mientras señala un viejo edificio colonial.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-No, pasa nada. Entramos y salimos como siempre -Roberto se seca el sudor de la frente y toma la delantera. Nadie se percata de los dos hombres enmascarados que suben corriendo los escalones de la Iglesia Nuestra Señora del Valle.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-¡Quietos todos, carajo! -un disparo al aire despega un pedazo de viga que cae entre los feligreses. Los dos hombres entran gritando amenazas y aporreando a los que no acataban la orden de acostarse en el suelo. Van de fila en fila soltando maldiciones y amenazas de muerte. Al llegar al altar, el Padre Cayetano los miraba tranquilo, con el semblante inmóvil como el concreto mezclado.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Señores, esta es la casa de Dios y Él los observa.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Lo sabemos Padre. Ahora, haga caso y cállese -responde Alberto apuntándole la boca metálica de la escopeta en el rostro. El Padre Cayetano obedece a medias y dice que no puede acostarse debido a un tumor en el abdomen, que lo dejen sentado que el no se mueve. Alberto mira a Roberto y este le hace una seña.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-¡Ciudadanos, esto es un asalto! -Roberto se ha montado en el púlpito y grita tanto como puede. No para que lo escuchen bien sino para lucir lo suficientemente amenazador. No quiere complicaciones. -!Mi compañero pasará por cada uno de ustedes recogiendo su fe, así que les pido que colaboren. No se hagan los pendejos dejándose matar por algo que no ven!&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Alberto hábilmente va de persona en persona despojándolos de su fe mientras unos lloran y otros la entregan con resignación.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-¿Por qué hacen esto, muchachos? La fe es lo único que este gente tiene -el Padre Cayetano le suplicaba a Roberto mientras supervisaba la tarea de su compañero que con destreza y sin vacilación, iba de persona en persona. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Quédese tranquilo Padre. Eso es lo único que queremos -Roberto bajo del púlpito y se acercó al religioso que de pronto había perdido toda fortaleza. Se retorcía como un gusano, suplicaba como un niño y lloraba como una mujer. El hombre se quita la máscara y acerca el rostro sobre el aciano, tanto que ambos labios llegan a tocarse. Roberto aspira con fuerza y luego se aleja escupiendo dentro de un cofre. El anciano queda lívido, con los ojos vacíos, temblando como una hoja a punto de caer al suelo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3692607384306774497?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3692607384306774497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3692607384306774497&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3692607384306774497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3692607384306774497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/sin-rostro.html' title='Sin rostro'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4200359614825970879</id><published>2011-06-06T20:01:00.000-07:00</published><updated>2011-06-06T20:01:14.680-07:00</updated><title type='text'>Roja</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://29.media.tumblr.com/tumblr_li0sxqifPf1qeika1o1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="257" src="http://29.media.tumblr.com/tumblr_li0sxqifPf1qeika1o1_500.jpg" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Verla dormir, así desnuda, fue como asistir al parto silencio en donde las sábanas rojas eran la madre de esa criatura de blanca piel. Su cuerpo sumergido en ensueños, se contorneaba como una placa tectócnica de carne y huesos. Dormida, toda ella era un templo vacío, un dios a sus anchas en un mundo mortal, una oración que nadie pronuncia, un pecado original sin dueño. La curvatura de sus nalgas eran miles de horizontes continuos que se sobreponían una y otra vez, anunciando la sombra húmeda de la cual nacen vírgenes y sin llanto. La parte baja de su espalda era un valle de luz, una parcela de mujer que invitaba al tacto, al beso, al mordisco, a la mirada, al para siempre tan efímero como absurdo.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Y allí, viéndola tan mía pero tan lejana, temí perderla. No perderla para siempre, pues no profeso la religión de la eternidad. Sino perderla un segundo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4200359614825970879?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4200359614825970879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4200359614825970879&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4200359614825970879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4200359614825970879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/roja.html' title='Roja'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4795534509224966027</id><published>2011-06-05T11:27:00.000-07:00</published><updated>2011-06-07T10:55:57.660-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='top5'/><title type='text'>El Top5</title><content type='html'>Según las estadísticas de &lt;u&gt;Blogger&lt;/u&gt;, los siguientes relatos son los más leídos en este blog: &lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://6966blog.blogspot.com/2010/10/el-fusilamiento.html"&gt;Los moribundos&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; - &lt;i&gt;Leído 319 veces&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://6966blog.blogspot.com/2010/10/caperuza-y-el-lobo.html"&gt;Caperuza y el lobo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; - &lt;i&gt;Leído 267 veces&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://6966blog.blogspot.com/2011/05/el-cuenco-vacio.html"&gt;El cuenco vacío&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; - &lt;i&gt;Leído 141 veces&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://6966blog.blogspot.com/2010/08/el-caminante-inmovil.html"&gt;El caminante inmóvil&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; - &lt;i&gt;Leído 125 veces*&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;a href="http://6966blog.blogspot.com/2010/10/el-llanto-innecesario.html"&gt;El llanto innecesario&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;- &lt;i&gt;Leído 124 veces**&lt;/i&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;*Personalmente, es uno de los escritos que más me gusta. Puedo releerlo una y otra vez sin sentir la necesidad de cambiarle algo. Creo que es uno de mis hijos predilectos. &lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;**&lt;/i&gt;Relato premiado por la Revista Katharsis en el 2008:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #000099; font-family: Verdana,Arial; font-size: 13px;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.revistakatharsis.org/premios_relatos_literarios2008_Accesit.html"&gt;"I PREMIO DE RELATO CORTO KATHARSIS 2008".&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black; font-family: Verdana,sans-serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4795534509224966027?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4795534509224966027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4795534509224966027&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4795534509224966027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4795534509224966027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/el-top5.html' title='El Top5'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4227965799298033652</id><published>2011-06-05T09:43:00.000-07:00</published><updated>2011-06-05T09:43:35.478-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='té'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><title type='text'>La muerte después de la vida</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lmbs4cnf6D1qd2xg4o1_400.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lmbs4cnf6D1qd2xg4o1_400.jpg" width="276" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-No le temo a la muerte -dijo Silvia acomodándose el sombrero de plumas de faisán sobre su cabeza. La plaza estaba atiborrada de personas paseando o echadas en el césped tomando algún aperitivo. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-¿A qué le temes entonces? -preguntó Olivia, distraída, mientras fumaba su cigarrillo con la concentración de moribunda en su último placer. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Le temo a la vida cuando no te sabes muerta-. Ambas callaron y siguieron observando como ronroneaba la vida a su alrededor. En ese momento se acercó Don Arturo Montenegro y las invitó al té en uno de los locales de su propiedad. Sus calaveras brillaban al sol como si los hueso estuvieran hechos de perla.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4227965799298033652?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4227965799298033652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4227965799298033652&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4227965799298033652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4227965799298033652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/la-muerte-despues-de-la-vida.html' title='La muerte después de la vida'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-9080715259011246327</id><published>2011-06-04T15:33:00.000-07:00</published><updated>2011-06-04T15:33:00.462-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nubes'/><title type='text'>Instrucciones para levitar</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://28.media.tumblr.com/tumblr_lm36fxEURU1qz4d4bo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="258" src="http://28.media.tumblr.com/tumblr_lm36fxEURU1qz4d4bo1_500.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;-Y eso es todo -dijo el anciano sacudiéndose las nubes de la ropa.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-9080715259011246327?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/9080715259011246327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=9080715259011246327&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/9080715259011246327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/9080715259011246327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/instrucciones-para-levitar.html' title='Instrucciones para levitar'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8123826879681196866</id><published>2011-06-01T20:08:00.000-07:00</published><updated>2011-06-01T20:08:53.770-07:00</updated><title type='text'>Posesiones</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://30.media.tumblr.com/tumblr_lm0gf2I5n81qz4d4bo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="270" src="http://30.media.tumblr.com/tumblr_lm0gf2I5n81qz4d4bo1_500.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ernesto fue un hombre con mucha suerte en la vida. Jamás tuvo problemas de dinero y no le faltaron comodidades. Vestía bien, siempre tuvo el coche del año y sus casas (sí, tenía más de una), no eran exactamente modestas. Se casó joven pero ya tenía una pequeña fortuna amasada en los bancos. Su esposa era increíblemente hermosa: una pelirroja de ojos verdes que al caminar cortaba el viento en dos. Tuvo dos niños que tuvieron la infancia más feliz de todas las infancias. Pero Ernesto nunca fue feliz: dentro de él había latía un miedo tan punzante que siempre se sintió como si una estaca atravesara permanentemente su corazón. A pesar de tenerlo todo, se sentía desnudo e indefenso. Todos los días, al mirarse en el espejo, le invadía el terror: se imaginaba perdiéndolo todo, quedándose en la calle, vistiendo harapos y teniendo que caminar de un sitio para llegar a otro. La pesadilla. Entonces hacía un ejercicio mental que, a pesar de que lo aliviaba (obviamente era una falsa sensación de seguridad), le atrofiaba el rostro de tal manera que se volvía irreconocible para los demás. Haciendo espacio en la superficie de su rostro, intentaba acomodar todas las posesiones que tenía: coches, casas, yates, televisión, teléfonos celulares, lámparas, todo. Cuando terminaba, tenía el rostro cubierto de un amasijo de objetos de todo tipo. Así, y siguiendo este procedimiento todas la mañanas, Ernesto salía de casa con la estructura del inmueble en una mejilla, el automóvil que manejaba lo tenía en la frente, su traje puesto en la comisura de los labios y el par de zapatos acomodado entre todos los demás, debajo de la cuenca del ojo izquierdo, y sucesivamente. Él no era otra cosa que sus posesiones. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8123826879681196866?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8123826879681196866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8123826879681196866&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8123826879681196866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8123826879681196866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/06/posesiones.html' title='Posesiones'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6951937002412570348</id><published>2011-05-31T20:58:00.000-07:00</published><updated>2011-05-31T20:58:13.420-07:00</updated><title type='text'>Fin</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://24.media.tumblr.com/tumblr_llh3etFR7M1qbeumgo1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://24.media.tumblr.com/tumblr_llh3etFR7M1qbeumgo1_500.jpg" width="339" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Virginia siempre había tenido problemas para escribir los finales de sus relatos. Al principio creyó que se trataba de falta de creatividad, de lagunas desoladas en su imaginación en las que no vivía ningún ser bajo sus aguas. Se esforzaba cada vez más pero su esfuerzo era hueco y no rendía frutos: algo en su interior, muy profundo, sabía con certeza que ninguna historia podía tener otro final que no fuera la muerte de su autor.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Una tarde de abril, sentada en su escritorio, miraba la lluvia estrellarse contra su ventana. Fumaba unos cigarrillos secos y de fuerte sabor que un amigo le había traído de la Habana. Tenía sobre la mesa uno de los muchos manuscritos inconclusos que atiborraban su escritorio. &lt;i&gt;"La muerte de Dios y la niña del vestido violeta"&lt;/i&gt; rezaba como título en la primera hoja. Virginia ignoraba la pantalla del monitor y solo tenía ojos para ese aguacero edénico que crepitaba como un fuego en mitad de una noche muerta. Al acabar el cigarro, ya había tomado la firme resolución de que iba a terminar ese relato de cualquier manera, incluso si tal final conllevaba inevitablemente su muerte. Se aclara la garganta, se estira y se acomoda en su silla como el maestro sobre el piano a punto de tocar una imposible pieza con la amenaza de un revólver en la sien. Enciende un nuevo cigarrillo y comienza a escribir. El principio del final sale con naturalidad pero poco a poco, sabe que cada letra que escribe es un conteo hacia atrás, que todo, muy pronto, acabará irremediablemente. Continua a buen ritmo, velocidad crucero, sin fatigarse pero tampoco sin aflojar el movimiento de sus dedos sobre el teclado. &lt;i&gt;¿Ves, Virginia? Pan comido. Casi acabas y no has muerto&lt;/i&gt;, se decía en voz baja dándose ánimos. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;FIN. Sus dedos teclearon por última vez. Virginia relee las últimas páginas esperando que en cualquier momento un ataque cardíaco o una apoplejía la dejen sembrada en su silla, con los ojos en blancos, muerta como una tabla. Pero no pasa nada. Incluso, está bastante satisfecha de su obra. Mira&amp;nbsp; el reloj. Apenas es medianoche. Prepara las hojas y la impresora y le da al botón que inicia laimpresión. La máquina empieza a vomitar las doscientas once hojas a doble espacio que contienen &lt;i&gt;"La muerte de Dios y la niña del vestido violeta". &lt;/i&gt;De pronto Virginia no se siente bien. Es un malestar ligero pero constante, molesto. Tiene la extraña sensación de que alguien le ha movido los órganos dentro del cuerpo y se siente respirar en sus manos y el corazón en los ojos. Hace el movimiento para detener la impresión pero ya es muy tarde. Su cuerpo cae al suelo rígido y frío. Sus ojos han nublado y de su boca brota una espuma amarillenta, fétida que impregna la alfombra persa que Virginia había traído de un viaje al Medio Oriente. El relato se termina de imprimir y queda reposando sobre la bandeja de la impresora. Mira tranquilo a Virginia tiesa en el suelo satisfecho de su obra. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6951937002412570348?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6951937002412570348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6951937002412570348&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6951937002412570348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6951937002412570348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/fin.html' title='Fin'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6823439142415614773</id><published>2011-05-30T20:51:00.000-07:00</published><updated>2011-05-30T20:54:52.148-07:00</updated><title type='text'>Discurso del asesino</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;El prójimo deja de ser prójimo cuando vemos reflejado en él aquello que odiamos en nosotros. Entonces se convierte en una extremidad más de nuestro cuerpo, odiosa, un miembro gangrenado que debemos mutilar. Se podrá argumentar la falta de culpabilidad de &lt;i&gt;ese prójimo&lt;/i&gt; en asuntos de tan fuero interno como los reflejos y el odio hacia un mismo ,e incluso, se podría considerar dicho argumento y valorarlo. Pero nunca se podrá refutar la mórbida complicidad de &lt;i&gt;ese prójimo&lt;/i&gt; respecto a lo que nos hemos convertido. La permisibilidad ajena atrofia la voluntad propia hasta el punto de convertirnos en monstruos. Tan responsable es la sociedad de mí como yo de ella, por esto, justo por esto, empecé a matar. &lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;b&gt;[...]&lt;/b&gt; para odiar al prójimo, antes hay que odiarse a uno mismo. Entonces nuestra carne se convierte en un vehículo, en la materia conductora universal&lt;b&gt; &lt;i&gt;[tachado]&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; a través del sacrificio de nuestra carne tocamos la carne del otro. Muerte por muerte.&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6823439142415614773?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6823439142415614773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6823439142415614773&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6823439142415614773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6823439142415614773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/discurso-del-asesino.html' title='Discurso del asesino'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6895588130397948631</id><published>2011-05-28T20:48:00.000-07:00</published><updated>2011-05-28T20:48:29.053-07:00</updated><title type='text'>Conversaciones en el bar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevaba un vestido rojo de franjas negras, un escote prominente y los ojos verdes llanos como una cueva sin ecos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Puedo invitarte un trago? –le pregunté al acercarme. Nunca he tenido problemas en abordar extrañas en el bar. Digamos que es un don bien otorgado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Claro, ¿por qué no? Me gustaría un vodka, sin jugo y mucho hielo –dijo ella resuelta y sin atisbo de sorpresa en sus gestos. Me dio la leve pero punzante sensación de que me estaban esperando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Hecho. ¿Cómo te llamas?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella calló y su silencio era una pícara sonrisa en su rostro. Mientras tanto, un mesonero nos trajo nuestros tragos: para mí, un whisky doble; para ella, un vodka sin jugo y mucho hielo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Acaso no te parece aburridísimo saber el nombre de una persona apenas la conoces? Digo que el nombre condiciona las primeras impresiones. ¿No lo crees?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Tiene sentido –dije mientras reía. La verdad era que no sonaba del todo alocado. -¿Entonces no nos diremos nuestros nombres hoy?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No, nada de nombres, ni qué haces o dónde vives. Desconcertemos a las primeras impresiones. Vayamos en contra de toda norma social. Démonos el lujo de ser dos desconocidos en una ciudad en la que todos se conocen demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa noche hicimos el amor como si lleváramos vidas enteras haciéndolo, como si nos conociéramos de siempre. Nunca más la vi ni supe jamás su nombre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6895588130397948631?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6895588130397948631/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6895588130397948631&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6895588130397948631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6895588130397948631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/conversaciones-en-el-bar.html' title='Conversaciones en el bar'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6445320759398380789</id><published>2011-05-15T10:20:00.000-07:00</published><updated>2011-05-15T10:21:31.591-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='breve'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='padre'/><title type='text'>La brevedad de la muerte</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Papá murió -dijo Mauricio en éste lado del teléfono. Al otro lado, una voz eléctrica de mujer preguntó algo entre sollozos. -No tranquila, yo me encargo de todo. Quédate en casa con mamá. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al colgar el móvil, Mauricio miró a su padre ya muerto. Pensó que la muerte nunca existe en tiempo presente y que si llega hacerlo, es breve. Además de eterna, la muy puta es inasible, pensó Mauricio al besar la frente de su padre y contemplar su semblante distante, como si para llegar a muerto hubiera que recorrer una vida entera. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6445320759398380789?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6445320759398380789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6445320759398380789&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6445320759398380789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6445320759398380789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/la-brevedad-de-la-muerte.html' title='La brevedad de la muerte'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8746882526924038214</id><published>2011-05-11T18:42:00.000-07:00</published><updated>2011-05-13T13:38:31.452-07:00</updated><title type='text'>El cuenco vacío</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martín se miró al espejo durante largo rato. Un reflejo lejano (o al menos, así lo percibió), le devolvió exactamente la misma mirada que él le había entregado al espejo. Con las manos tocaba su rostro buscando algún indicio, escondido bajo la piel, de que era él quien seguía habitando ese cuerpo. Desde que había roto con Alejandra unos meses atrás, iba de acá para allá acostándose con cualquier cosa que tuviera pulso y una vagina entre las piernas. Pero no lo disfrutaba. Lo hacía (lo sentía así) como si el sexo con cualquier otra mujer que no fuese Alejandra, representara una mutilación voluntaria, una laceración que él, conscientemente, se procuraba en todo el cuerpo. Su desenfreno era metódico y sistemático, como lo es el procedimiento de la tortura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Ven a la cama. Hace frío -dijo una voz femenina a sus espaldas. Martín la ignoró. Seguía absorto mirándose en el espejo. Desde hace dos meses, una brecha infranqueable se había abierto entre él y el mundo. Los ruidos, las voces y los colores llegaban a sus sentidos casi horas después de emitidos, ya pálidos, sordos y sin sabor. Se encontraba en un motel en el centro de la ciudad. La habitación olía a encerrado y la cama, por muy planas que estuvieran las sábanas, tenía profundamente marcadas las cicatrices que deja el amor anónimo y olvidado.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Piensas en ella ¿verdad? Dime quién es -la muchacha estaba despierta y su torso desnudo salía de entre las sábanas como una sirena de tela. Martín dio media vuelta, se sentó en la cama y encendió un cigarrillo. Pensó en ofrecerle uno pero sabía que no era su marca. Calló durante varios minutos, intentando encontrar las palabras justas que no rebosaran el recuerdo de Alejandra.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Era mi novia hasta hace dos meses. Terminamos. Una pelea, diferencias, ese tipo de cosas, sabes. Uno, al final, no termina de conocer a la gentes. Es imposible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Cómo se llama?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Preferiría no decírtelo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Por qué?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martín no respondió y la muchacha tampoco insistió. Entre ellos hubo un silencio conciliatorio, pacificador, como si las ausencias de voz se hubieran estrechado en un profundo abrazo, reconociéndose entre sí. Ambos sabían que los nombres son los fantasmas más poderosos, el combustible perfecto de la nostalgia. Pronunciar el nombre de Alejandra en esa habitación hubiera sido como reventar contra las paredes todos sus perfumes, sus ropas, sus voces, su desnudez, su mirada, su cabello.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Sabes Martín? Desde hace tiempo sostengo la teoría de que el corazón es un cuenco que cuando ama se llena hasta el tope de algún líquido vital. Vamos de acá para allá y ese líquido salpica, mojando así a quienes están cerca, las cosas que hacemos, los paisajes que vemos. Cuando ese cuenco se rompe, el líquido se pierde, se derrama y es imposible volverlo a recoger. Entonces, el corazón es ahora un cuenco vacío que salpica su silencio a quienes nos rodean, las cosas que hacemos, los paisajes que vemos. Todo está tan vacío que nada produce eco en nosotros; nos volvemos una cueva demasiado profunda cuyo fondo es impronunciable. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8746882526924038214?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8746882526924038214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8746882526924038214&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8746882526924038214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8746882526924038214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/el-cuenco-vacio.html' title='El cuenco vacío'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1084232657254575597</id><published>2011-05-09T08:14:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T08:16:12.226-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><title type='text'>El ganador al revés</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martín sintió que le faltaba el aire, sus manos estaban húmedas de sudor y tenía un nudo en la garganta que le impedía pronunciar cualquier sonido que se pareciera en lo más mínimo a una palabra. Sostenía el papel con el veredicto del concurso y no podía creerlo. Miró a su alrededor, intentaba aferrarse a cualquier cosa antes de ser engullido por las oraciones y frases que contenían aquella carta. Tuvo que sentarse antes de que su cuerpo colapsara.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Ganaste? -le preguntó Eugenia conteniendo la emoción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No -dijo Martín mientras doblaba cuidadosamente la carta y la devolvía al sobre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1084232657254575597?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1084232657254575597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1084232657254575597&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1084232657254575597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1084232657254575597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/el-ganador-al-reves.html' title='El ganador al revés'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-382945805935847686</id><published>2011-05-04T18:43:00.000-07:00</published><updated>2011-05-04T18:45:00.368-07:00</updated><title type='text'>Concurso literario de @Banesco</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.banesco.com/imagen/noticias/promo774_02img.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="158" src="http://www.banesco.com/imagen/noticias/promo774_02img.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acabo de participar en el concurso &lt;a href="http://www.banesco.com/promociones.asp?P=774#"&gt;"Cuéntanos en 140"&lt;/a&gt; del Banco Banesco. Los tweets que escribí para el concurso son los siguientes:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a class="  twitter-hashtag" href="https://twitter.com/#%21/search?q=%23C140" rel="nofollow" title="#C140"&gt;#C140&lt;/a&gt; &lt;a href="https://twitter.com/#%21/monodesnudo/status/65951212142469121"&gt;Tenía el revólver en la sien y era como el orgasmo que tiene la mujer que es violada. Un placer repugnante, animal, básico.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a class="  twitter-hashtag" href="http://www.blogger.com/goog_417125268" rel="nofollow" title="#C140"&gt;#C140&lt;/a&gt;&lt;a href="https://twitter.com/#%21/monodesnudo/status/65951953364066304"&gt; P. no terminó de escribir la carta, sin embargo la selló y la dejó encima de uno de los cadáveres. —Correo muerto —dijo para si mismo. &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a class="  twitter-hashtag" href="https://twitter.com/#%21/search?q=%23C140" rel="nofollow" title="#C140"&gt;#C140&lt;/a&gt;&lt;a href="https://twitter.com/#%21/monodesnudo/status/65949792056000512"&gt; —¿Has visto naufragar una voz? —No, nunca. —Intenta hablar mientras lloras.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para votar por ellos, sólo tienes que seguir las siguientes instrucciones:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-h316j_ydvoM/TcIAMiok5CI/AAAAAAAAAu0/e63gGnBM1jk/s1600/banesco.PNG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="165" src="http://3.bp.blogspot.com/-h316j_ydvoM/TcIAMiok5CI/AAAAAAAAAu0/e63gGnBM1jk/s400/banesco.PNG" width="400" /&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Automáticamente tu voto estará contando. Les recuerdo que es por la cantidad de votos que el jurado escoge el tweet y el autor ganador.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Si le gustó alguno (o los tres), le agradezco que vote y comparta la información. De antemano, agradecido mil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-382945805935847686?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/382945805935847686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=382945805935847686&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/382945805935847686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/382945805935847686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/concurso-literario-de-banesco.html' title='Concurso literario de @Banesco'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-h316j_ydvoM/TcIAMiok5CI/AAAAAAAAAu0/e63gGnBM1jk/s72-c/banesco.PNG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6784328684876728861</id><published>2011-05-01T19:25:00.000-07:00</published><updated>2011-05-01T19:25:11.529-07:00</updated><title type='text'>Crónicas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;María se vistió de prisa como intentando borrar su desnudez como quien comete un error sobre una hoja de papel.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Quédate un poco más -le dije.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Sabes que no puedo -dijo abrochándose el sujetador. Sus senos quedaron apretujados contra su pecho como dos lomas de verdes pastos en plena primavera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Quédate. Podrás irte mañana temprano. Además, mira la hora. Es peligroso que salgas a la calle tan de noche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me miró con desdén, como si me reclamo hubiera estado fuera de lugar. Dejó caer el vestido de flores sobre su cabeza y se sentó para ponerse las botas. Encendí el último cigarrillo que me quedaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Quédate -le insistí nuevamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-A veces irse es también quedarse -dijo cerrando la puerta del apartamento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6784328684876728861?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6784328684876728861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6784328684876728861&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6784328684876728861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6784328684876728861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/05/cronicas.html' title='Crónicas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4624855375366296359</id><published>2011-04-17T20:21:00.001-07:00</published><updated>2011-04-17T20:21:59.013-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><title type='text'>De la culpa</title><content type='html'>La mujer terminó de desvestirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuándo prefieres pagarme? ¿Ahora o después?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora. Prefiero creer que te he pagado para que te desvistas, no para que hagamos el amor -dijo el hombre buscando su billetera.&amp;nbsp;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4624855375366296359?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4624855375366296359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4624855375366296359&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4624855375366296359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4624855375366296359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/de-la-culpa.html' title='De la culpa'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4814661409386883688</id><published>2011-04-15T17:20:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T17:20:17.788-07:00</updated><title type='text'>El Dios misógino</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Este artículo lo escribí en la cúspide de mi ateísmo. Me llevó muchísimo trabajo la recolección de frases pero creo valió la pena. Fue publicado en mi primer blog llamado "Grosera Filosofía" del cual ya no quedan ni cenizas. Pude recuperar íntegramente el artículo gracias a una re-publicación en &lt;a href="http://lacuevadesusana.blogspot.com/2008/03/el-dios-misgino.html"&gt;este&lt;/a&gt; blog. Fue escrito en algún momento del 2008. Que lo disfruten. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El dios judeocristiano, que tantas veces se nos pinta como un anciano de barba blanca, inmaculada, sentado en un trono para impartir justicia, tiene un lado oculto, un lado que poco creyentes conocen. Tomando como verdadera y literal la afirmación de que la biblia es "la palabra de Dios", observemos ciertas frases que nos dibujan un dios iracundo y misógino.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"¿Qué haremos en cuanto a las mujeres para los que han quedado? Nosotros hemos jurado por Jehová que no les daremos nuestras hijas por mujeres.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces la congregación envió allá a doce mil hombres de los más valientes, y les mandaron, diciendo: Id y herid a filo de espada a los moradores de Jabes-Galaad, con las mujeres y niños. Pero haréis de esta manera: mataréis a todo varón, y a toda mujer que haya conocido ayuntamiento de varón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hallaron de los moradores de Jabes-Galaad cuatrocientas doncellas que no habían conocido ayuntamiento de varón, y las trajeron al campamento en Silo, que está en la tierra de Canaán."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;—Jueces 21: 7, 10-12&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este libro de los Jueces del Antiguo Testamento, podemos observar claramente el carácter que se le da a la mujer. Durante las guerras, las mujeres del enemigo vencido eran tomadas como botín de guerra, igual como si fueran ganado u otros víveres. Y esto no es lo peor, sólo se tomaban las vírgenes (¡claro!) y las que hubieran conocido &lt;u&gt;"ayuntamiento de varón"&lt;/u&gt; se pasaban por el filo de la espada. Los cristianos podrán excusarse diciendo que esta "no es la voluntad directa de su dios", pero ¿acaso se opone?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Y si vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer, la meterás en tu casa; y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y después podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer. Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;—Deuteronomio 21: 11-14&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué puedo decir aquí? Más gráfico no puede ser. Para mí es uno de los pasajes mas horrorosos de la biblia y me sorprende que haya personas que consideren este libro como una "guía moral" para la vida. Además que, dentro del pasaje se puede deducir que existían casos en donde la mujer era tratada como esclavas o vendidas por dinero; "Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Existen pasajes que como castigo a los israelitas, el dios judeocristiano "tomaba" a sus mujeres y se las daba al enemigo. La mujer como un simple objeto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Por tanto, daré a otros sus mujeres, y sus campos a quienes los conquisten; porque desde el más pequeño hasta el más grande cada uno sigue la avaricia; desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Jeremías 8: 10&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del Sol."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;—2 Samuel 12: 11&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A estas alturas me imagino que habrá mucha gente religiosa que se sentirá incómoda y otras muchas indignadas. Sé que me dirán que son normas obsoletas, de siglos atrás. Pero, no sólo el Antiguo Testamento tiene frases misóginas. El Nuevo Testamento arremete contra la institución del matrimonio con un machismo enfermizo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive: pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;—Romanos 7: 2&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—1 Pedro 3: 1&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer… Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, porque él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—1 Corintios 11: 3, 7, 8 &amp;amp; 9&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Efesios 5: 22 &amp;amp; 23&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas "escrituras sagradas" han sido una motivación para dirigentes de la Iglesia y personajes religiosos de gran relevancia que las han visto como "palabras de dios" y les dan un alcance y una veracidad asombrosa, una actitud bufonesca frente a "la Eva":&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"¿Y no sabes tú que eres una Eva? La sentencia de Dios sobre este sexo tuyo vive en esta era: la culpa debe necesariamente vivir también. Tú eres la puerta del demonio; eres la que quebró el sello de aquel árbol prohibido; eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenció a aquél a quien el diablo no fue suficientemente valiente para atacar. Así de fácil destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserción, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Tertuliano, Padre de la Iglesia, "De Culta Feminarum", 1.1&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—San Agustín de Hipona&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Por el buen orden de la familia humana, unos han de ser gobernados por otros más sabios que ellos; por ende, la mujer, más débil en cuanto a vigor de alma y fuerza corporal, está sujeta por naturaleza al hombre, en quien la razón predomina. El padre tiene que ser más amado que la madre y merece mayor respeto porque su participación en la concepción es activa y la de la madre simplemente pasiva y material."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—San Agustín de Hipona&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Sus caras son como viento abrasador, y sus voces silbidos de serpiente, pero también aplican encantamientos nefastos a incontables hombres y animales. Y cuando se dice que su corazón es una red, se está hablando de la malicia insondable que impera en sus corazones."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—San Ambrosio&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"El organismo de las mujeres está dispuesto al servicio de una matriz; el organismo del hombre se dispone para el servicio de un cerebro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Federico Arvesu, médico jesuita, "La virilidad y sus fundamentos sexuales", 1962&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La reacción del papado a los movimientos feministas fue totalmente reaccionaria y retrógrada, veamos la declaración del papa Pío (santo) XI:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Cuantos de palabra o por escrito empañan el brillo de la fidelidad y la castidad nupcial, ellos mismos, como maestros del error, fácilmente echan por tierra la confianza y honesta obediencia de la mujer al marido. Y más audazmente algunos de ellos charlatean que tal obediencia es una indigna esclavitud de un conyugue respecto del otro; que todos los derechos son iguales entre los dos; y pues estos derechos se violan por la sujeción de uno de los dos, proclaman con toda soberbia que han logrado o que van a lograr quién sabe que emancipación de la mujer. Tal emancipación según ellos debe ser triple: en el régimen de la sociedad doméstica, en la administración del patrimonio familiar y en la facultad de evitar o suprimir la vida de la prole. Y así la llaman social, económica y fisiológica: fisiológica porque quieren que las mujeres a su arbitrio estén libres o se libren de las cargas conyugales o maternales (emancipación esta como ya dijimos de sobra, que no lo es sino un crimen horrendo); económica, por la que pretenden que la mujer, aún sin saberlo ni quererlo el marido, pueda libremente tener sus propios negocios, dirigirlos y administrarlos, sin tomar para nada en cuenta a los hijos, al marido y a toda la familia; y social, en fin, por cuanto aparta a la mujer de los cuidados domésticos, tanto de los hijos como de la familia, a fin de que sin preocuparse por ellos pueda entregarse a sus antojos y dedicarse a los negocios y a los cargos, incluso públicos"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Papa Pío XI En su encíclica Casti connubii (Del matrimonio casto), dada el 31 de diciembre de 1930.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es claro ver las intenciones que inspiran esas escrituras para los hombres sagrados, ilustres de la Santa Iglesia. Me van a disculpar, pero frases como estas no tienen excusas. Y estas personas son consideradas con gran estima, como hombres de fé. Por lo menos las mujeres sé que pensarán distinto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las ramas del cristianismo, como el Protestantismo también tienen sus joyitas retrógradas y machistas, requisitos indispensables para ser un buen religioso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Tengan sus hijos y hagan como puedan; si mueren, benditas sean, porque seguramente mueren en medio de una noble labor y de acuerdo a la voluntad de Dios... Así ven ustedes cómo son débiles y poco saludables las mujeres estériles; aquéllas bendecidas con muchos niños son más saludables, limpias y alegres. Pero si eventualmente se agotan y mueren, no importa. Que mueran dando a luz, que para eso están."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Martín Lutero&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y esto es una pequeñisima muestra de la "sabiduría de la biblia". ¿Por qué los pastores no citan dichos pasajes en sus sermones? ¿Acaso les avergüenza? Pero ¡si es la Palabra de Dios! ¿Cómo le puede al hombre avergonzar? Los cristianos me dicen -son normas abolidas, en desuso- ¿Y el diezmo? ¿Por qué no eliminan el precepto levítico y deuteronómico del diezmo? ¡No! ¡Abolir la norma que les permite abultados ingresos libres de impuestos? Una crueldad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4814661409386883688?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4814661409386883688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4814661409386883688&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4814661409386883688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4814661409386883688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/el-dios-misogino.html' title='El Dios misógino'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2099831161709678184</id><published>2011-04-14T21:23:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T07:16:18.641-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos'/><title type='text'>Ojos de chivo (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi abuela vivía en una casa de bloques y piso de concreto liso, de esos en que el polvo y la tierra en vez de adherirse, pasan de largo y directo a los rincones y esquinas. Las paredes no tenían punto de gravedad alguna y en ciertas partes de la estructura, la casa parecía haberse detenido para siempre en un desastroso derrumbe. Una serie daguerrotipos antiquísimos colgaban en las paredes con muecas de abandono y muerte vieja. Personas y familiares de rictus serios, barbas hasta las rodillas y mujeres de fulgurante belleza. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Todos muertos- me decía mi abuela con la voz impregnada de nostalgia y resignación, todos muertos. En esos momentos no me di cuenta, pero hoy, luego de algunos años,  no deja de asombrarme la idea de que todos y cada uno de nosotros morirá.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2099831161709678184?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2099831161709678184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2099831161709678184&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2099831161709678184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2099831161709678184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/ojos-de-chivo-ii.html' title='Ojos de chivo (II)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-504877929341960760</id><published>2011-04-13T21:26:00.001-07:00</published><updated>2011-04-13T21:26:40.698-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos'/><title type='text'>Ojos de chivo (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sebastopol era una tierra de gargantas secas, de vientos hostiles y áridos parajes. La vegetación era escasa, casi púber, y los pocos árboles medianamente frondosos, en vez de frutos, daban espinas, en vez de sombras, proveían vientos. ¡Qué caliente era esa tierra! La brisa no refrescaba sino que, en cambio, era el caliginoso aliento de algún animal salvaje moviéndose furtivamente entre nosotros, casi imperceptiblemente. En aquella tierra el viento es a la roca lo que las manos propias son al cuerpo ajeno, todo lo moldea la ráfaga con aptitudes escultóricas, el hálito divino en constante movimiento. El calor era un gusarapo gelatinoso que se te encaramaba a la garganta y se volvía sed. No había en aquellas tierras agua fresca que te aliviara el perpetuo desierto regado por toda la boca. No existía el silencio porque allá, todo objeto, ser o ente visible o invisible, hablaba un idioma que, si bien no lo entendías en un principio, era imposible ignorarlo. Es decir, cualquiera que fuera el sonido, siempre escondía un lenguaje que los propios de esas tierras –y finalmente los ajenos- lograban entender e incluso interpretar de las más variadas maneras: desde pronosticar aguaceros por el sabor del viento, hasta muertes y embarazos por el canto una lechuza mientras vuela. Las chicharras, por más largo y en crescendo que fuera yendo su chillar, nunca explotaban y nunca morían, lo cual constituía un fenómeno tanto extraño como molesto. Los tuqueques caminaban sobre y entre las estrías del barro seco y agrietado, escondiéndose del dantesco calor en las superficiales entrañas de una tierra que se había abierto esperando la lluvia a la que se le olvido como llover. Recuerdo haberlos perseguido a punta de gomera en el patio de la casa de mi abuela, y cometer los más crueles y viles asesinatos de toda mi vida: una pedrada a velocidades descomunales contra el frágil cráneo del reptil que, de estar afirmado en el muro de bloques –en el cual quedaba una insigne marca del lanzamiento¬– pasaba a caer, inerte y mutilado, a un suelo en el cual, si el asesino no se daba prisa en reclamar a su víctima, una jauría de hormigas hambrientas no tardaban en descuartizarla con la saña de un perro callejero y llevarse las partes limpiamente cercenadas a su hogar subterráneo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-504877929341960760?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/504877929341960760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=504877929341960760&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/504877929341960760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/504877929341960760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/ojos-de-chivo-i.html' title='Ojos de chivo (I)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7377471330458969000</id><published>2011-04-11T20:24:00.000-07:00</published><updated>2011-04-11T20:24:34.715-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sin categoría'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Después del fin del mundo</title><content type='html'>&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La luz de una vela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; cosecha oscuridades cuando duerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo se amamanta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de la flor marchita&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;enterrada en el olvido escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;después del fin del mundo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; una llanura de piel muerta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;polvo y viento coronando los escombros,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; el pasado de mirada perdida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; casi es una visión redentora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo muere, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso la muerte en sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, todo el tiempo del mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;después del fin del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7377471330458969000?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7377471330458969000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7377471330458969000&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7377471330458969000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7377471330458969000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/despues-del-fin-del-mundo.html' title='Después del fin del mundo'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8038678021993912530</id><published>2011-04-11T19:31:00.000-07:00</published><updated>2011-04-11T19:31:44.758-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Los jardines del Padre Abad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca he sido un conocedor de flores, de sus nombres o sus atributos. Ni siquiera lo he intentado como hobbie. Mi vida ha ido en una dirección completamente distinta a la que se esperaría de un “conocedor de flores”. Sin embargo, el recuerdo que más atesoro de mi infancia son los jardines de aquél colegio católico cuyo nombre me es imposible recordar. Allí estudié casi toda mi infancia y parte de mi adolescencia. Recuerdo el camino que tenía que hacer con mi hermano mayor –ya muerto a estas alturas de la vida- desde la casa hasta las afueras de la ciudad y desde allí, bordeando toda la zona rural que lindaba con las fronteras de la urbe, llegábamos la parada para tomar una camioneta rústica de colores brillantes, cuya ruta consistía en subir un empinado camino que serpenteaba tan abruptamente que a veces, los cauchos rústicos del vehículo andaban en el aire, pendiendo del borde de un barranco abismal.  Nuestra madre nos hacía colgar una medallita de Santa Eusebia de Irfan, conocida como patrona de los que guardan secreto y de los montañistas. Yo solía marear mucho durante todo el camino y casi no me fijaba en el hermoso paisaje que adornaba el vertiginoso paseo. Vomitaba el mismo desayuno unas cuatro veces hasta que me quedaba dormido en el hombro de mi hermano mayor,  mecido por el bamboleo de la pésima tracción del rústico. Así fue siempre, durante toda mi infancia, dos veces al día: una de subida y una de bajada. Finalmente, y luego de andar a pie un par de kilómetros más, se divisaba la estructura del colegio como un centinela de piedra que oteaba el horizonte agarrado de la cordillera. A pesar de ser una construcción colonial bastante deteriorada, era armoniosa e invitaba a entrar en ella. Ahora, ya muchos años después de eso, mantengo lo que descubrí en ese entonces: el colegio tenía una especial aura. Mi hermano decía que estaba habitado por Dios y bendecido. Yo era menos religioso –la poca fe siempre fue mi virtud- y le atribuía esa aura, ese rumor que era un canto visual para la mirada, a la privilegiada ubicación de la construcción: en la parte más alta de la cordillera, dándole de cara al sol  en cada amanecer y ocultándose siempre detrás de los muros del patio trasero. Tanto la cara frontal como la trasera del colegio daban hacia barrancos, sosteniéndose gracias a unos fuertes cimientos como raíces de concreto que llegaban hasta el corazón de la montaña. Al ver esa imagen todas las mañanas y aun siendo un crío que se moja los pies al mear, reconocí de inmediato la belleza sublime de las cosas simples, sencillas, de las cosas hechas a mano por Dios. Llegábamos arropados hasta la frente por culpa del viento que aviva por igual tanto al fuego como al frío. Incluso, si te quedabas un par de minutos inmóvil, se te escarchaban la piel y la ropa. Recuerdo a mi hermano mayor caminando delante de mí, haciendo señas con las manos para que apurara el paso, y yo, detrás de él, debilitado por las náuseas y el vómito, dando traspiés por culpa del terreno impredecible y el viento implacable. Una de las sensaciones que con más profundidad se ha quedado en mí durante todos estos años, es la den entrar al colegio atravesando las inmensas puertas de madera con los anillos inmensos de hierro llenos de figuras de ángeles y demonios, animales medio humanos y humanoides con rasgos de ranas y elefantes. Luego de pasar las puertas –que eran tan pesadas que en la entrada nos teníamos que ir agrupando varios niños a medida de que íbamos llegando, hasta conformar un grupo suficientemente grande que pudiera empujar las puertas y entrar- el interior del colegio estaba semidestruido tan armónicamente que cada escombro parecía colocado con un empeño milimétrico y exageradamente estético.  La montaña había establecido embajadas selváticas y desordenadas por todo el lugar, el monte crecía en las grietas como vello púber y había flores que brotaban del concreto crudo como si fueran más duras que el primero. La humedad dejaba una huella mohosa por los lugares en los cuales establecía su morada y no faltaban los nidos de aves construidos con las propias ruinas de la casa, lo que me pareció, incluso a esa edad, un hermoso cinismo. El silencio era tal que parecía que sin éste, la casa se vendría abajo por una falla estructural. Como carecíamos de electricidad, el silencio habitaba entre nosotros con todo su esplendor, salpicándonos a todos la boca y las voces por igual. Evoco claramente el sonido de nuestras ropas moviéndose sobre nuestros cuerpos que atravesaban con rapidez el salón principal para llegar a clase temprano. Aún retumba en las galerías de mi memoria, ese sonido que parecía despertar los ecos de aquella casa colonial y por un momento se creyese habitada de nuevo y en plena actividad como lo estuvo en su época de oro. En esos años aprendí que los religiosos católicos adoptan la puntualidad como un dogma de fe, casi como si el mismísimo Jesús hubiera usado un reloj suizo de cuarzo con poco retraso. Si llegábamos tarde por minutos a la hora que ellos establecían por el sol y las sombras –aun no sé cómo determinaban cuando uno llegaba tarde o no, pues nadie llevaba reloj- nos repartían sendos reglazos en la mano, dados más con una vara de madera que con una regla tradicional. Tampoco comprendía el porqué de ese castigo: en tal caso, los que habían calculado mal el tiempo eran los religiosos y no nosotros los alumnos, que apenas estábamos aprendiendo a escribir. Nos hacían parar al lado de nuestros escritorios, que en el peor de los casos, teníamos que compartir con ciudadelas enteras de comején y blancuzcos huevos blandos de criaturas arácnidas. Rezábamos el padre nuestro en latín, un ave maría en italiano y el credo en español. Nadie sabía a ciencia cierta en que idioma terminaba recitando las oraciones. Unos no hacían más que hablar disparates, garabatos de voz como decía mi hermano mayor siempre en tono burlista, y los religiosos los veían orgullos, seguros de que esos niños estaban hablando lenguas bíblicas por la gracia del mismo espíritu santo que preñó a una virgen. Después del carismático ritual, nos daban permiso para sentarnos en nuestros escritorios plagados de criaturas de Dios. Generalmente las clases eran dictadas por dos padres, jóvenes en la mayoría de las materias, menos en Religión y Catequesis. Los jóvenes siempre nos daban Historia, Castellano, Geografía, Matemáticas, Química e Idiomas. El adoctrinamiento religioso era trabajo de los veteranos de la fe. Uno de ellos era el Padre Bombín –curioso nombre para un hombre de Dios-. Un anciano que tenía el cuerpo como una s mayúscula sólo en las curvas, calvo ni cerca de resignado pues, con un mechón de pelo que le brotaba del lado izquierdo, justo encima de la oreja, lo dejaba crecer lo suficiente para cruzarlo por encima del cráneo, dándole un aspecto meticulosamente improvisado. Vestía de civil, con un gran Cristo –el mismo Jesús carpintero pero ya Crucificado- colgado del cuello, y unos antejos de oblicuos cristales montados en una antigua pero fina montura de oro. Cuando me paraba a su lado, percibía su olor: simplemente olía a viejo. En ese entonces pensaba que así debía oler el recuerdo cuando es olvidado y almacenado subconscientemente en el último estante de la memoria. Tenía las manos manchas de tinta y vejez, arrugadas como un mapa que se ha llevado demasiado tiempo mal doblado. Siempre vestía impecable, todo le quedaba tan bien ajustado que la ropa no parecía ropa sino un molde. Casi siempre, él nos daba las dos espinosas materias –Religión y Catequesis- con el rigor y fanatismo propios de los dogmas incuestionables. Nunca fue estricto con nosotros porque su presencia era la emisaria perfecta de su carácter. Impartía las lecciones como debió hacerlo alguno de los apóstoles. Hablaba magistralmente y desechaba cualquier pregunta inocentemente maliciosa con una verdad que el tildaba de absoluta. Nos mandaba hacer caligrafías con pasajes bíblicos, estudiar los Cantares y rezar los salmos en orden numérico. Sus clases siempre fueron tan movidas que no te daba tiempo para pensar en aburrirte. Durante mi estadía en el colegio y bajo su tutela, nunca lo vi enfermo. Se movía con gracia y confianza, como si se supiera de memoria los pasos que iba a dar y ningún rumbo lo tomara po sorpresa. Pero sí solía faltar muy seguido por otros motivos. Los rumores del pasillo decían –o aseguraban irresponsablemente- que tenía una querida en uno de los caseríos al pie de la montaña y que viajaba mensualmente por unos cuantos días para satisfacer la carne y darle descanso al espíritu. Años más tarde, me enteré que en realidad viajaba tan regularmente debido a una grave enfermedad crónica. La persona que me lo contó me dijo que era la enfermedad la que lo hacía oler como a algo que se olvida. En las medianamente prolongadas ausencias del Padre Bombín, sus clases las retomaba el Padre Abad. Un viejecito que parecía un copo de nieve, con una sonrisa sincera en el rostro que le duraba veintisiete horas de las veinticuatro que tiene un día. Era canoso y apenas abría los ojos. Recuerdo que pensaba que si el Padre Abad se sacudía de pronto por culpa de un estornudo, se le iba a caer de todos lados esa harina o cal que llevaba encima. Mi madre me dijo que era albino, pero siempre preferí mi versión. El Padre Abad era en realidad profesor de Botánica de los últimos cursos. Siempre olía a tierra mojada y savia, llevaba las mangas remangadas, las uñas negras de tanto excavar y las rodillas empantanadas de charcos y barro. Cuando sustituía al Padre Bombín, intentaba lucir un poco menos “botánico” pero lo lograba con tan poco éxito que su exagerado esfuerzo era risible. Al entrar, dejaba un rastro de tierra característico de sus andanzas y mientras hablaba, se hurgaba nerviosamente los bolsillos y sacaba de estos para colocarlas en la mesa, semillas, flores y hortalizas. Sus clases eran divertidas y amaneas, nos hacía reír y a veces, cuando nos pedía una opinión –nunca nos preguntaba porque decía que quién era él para creerse más sabio que un niño- nos miraba tan seriamente que entendíamos que un adulto nos tomaba enserio. No llevaba un Cristo colgado en el pecho como el Padre Bombín. Alguien le preguntó una vez y él respondió que lo llevaba dentro del cuerpo, más cerca del corazón. Recuerdo especialmente al Padre Abad porque con él tuve una mística experiencia que aún hoy, en los límites de mi vida y ya cruzando las fronteras hacia lo que sea que haya después de esto, recuerdo como si hubiera sucedido hace menos de una semana. En una de sus clases producto de la ausencia del Padre Bombín, el Padre Abad nos preguntó si alguno de nosotros no creíamos en Dios. Nadie se movió. El esperó a que la pregunta colara bien en nuestras pequeñas cabezas de campesino y volvió a lanzarla al aire. El mismo resultado. Yo miré a mí alrededor y vi que todos los niños estaban asustados, quietos e impacientes. Por alguna razón e impulsado por mi ciego ateísmo prematuro –al cual le agradezco los años de dudas y contradicciones- levanté la mano. Al verme, el Padre Abad sonrió.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-A ver, hijo. ¿Por qué no crees en Dios? –me preguntó mirándome de tal manera que me arrepentí con todo mi diminuto ser de haber intervenido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Creo que porque no lo puedo ver y tocar, Padre –mis manos salivaban por el nerviosismo como lo hace una boca hambrienta frente a una cena caliente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Entonces, ¿no crees en el viento?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Es distinto. El viento se siente y se ve cuando mueve las cosas. Nunca he visto o sentido a Dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Padre Abad me vio durante unos segundos y, de pronto, tan bruscamente que todos nos dimos cuenta, cambió de tema y siguió con las notas que le dejaba siempre el Padre Bombín. Días más tarde, nos enteramos que el Padre Abad había muerto en un horrible accidente. Intentado recolectar una rara planta medicinal que sólo florece en la espalda de los barrancos, su cuerda se rompió y el pobre anciano cayó varios metros, dando golpes en la roca desnuda y afilada. Cuando lo descubrieron, el cuerpo estaba tan mascullado e irreconocible que dedujeron que era él por lo blanco de su piel y cabellos, que misteriosamente estaban tan inmaculados como siempre. Esa semana enfermé por perpetrar la tontería de comer los frutos verdes del árbol de nuestra vecina y estuve varios días con diarrea, vómitos y fiebres. Mi hermano me dijo que me había perdido el velorio y el entierro del Padre Abad y eso me entristeció tanto que esa tristeza no la había experimentado en mi corta vida. Allí me di cuenta que secretamente guardaba cierta admiración por aquél viejecito tan blanco como la carne de la pumalaca. Cuando retomé la escuela, me di cuenta de que todo había cambiado pero que nadie parecía haberse dado cuenta. Por alguna razón, todo parecía bañado con una nueva luz, un nuevo viento, un nuevo silencio. Incluso el Padre Bombín estaba renovado, casi como si se hubiera quitado unos años de encima como alguien se quita una pesada chaqueta empapada por la lluvia. Ese día –la verdad no recuerdo si fue ese mismo día o dejé pasar un tiempo- le pregunté al Padre Bombín en dónde habían enterrado al Padre Abad. Me dijo que en el terreno que está al otro lado de del camino, en la pequeña tierra santa que le habían comprado al Alcalde para enterrar a los religiosos y religiosas de la ciudad&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Puedo ir a verlo? Me gustaría despedirme de él. La semana en la que murió, yo estaba enfermo y pues…-el Padre Bombín me interrumpió levantando su mano llena de manchas de tinta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Sí puedes ir pero no sólo. Dile a Belisario que te acompañe –dio media vuelta y se marchó tan rápido que no pude darle las gracias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Belisario era el guarda del colegio. Vigilaba de noche contra los pillos escondidos en la cordillera y de día intentaba mantener el orden de las cosas, del tiempo y del espacio, dentro de esa casa colonial en ruinas. Fui a ver a Belisario a su casa de bahareque, construida hábilmente por un indígena llamado Juan, convertido al catolicismo hace tantos años en ese entonces, que creo que había nacido católico. Era cerca de mediodía y vi a Belisario profundamente dormido en una hamaca tejida, sin camisa, resoplando bajo el bigote como si tratara de arrancárselo con el aliento. No quería despertarlo –era conocido en los alrededores por su mal carácter- así que tomé las llaves de la verja que daba acceso al camposanto y me encaminé hacia allá sin perder tiempo. El cementerio no quedaba lejos pero el terreno sumamente accidentado retrasaba el paso. Cuando finalmente llegué me percaté de que la verja estaba abierta y por un momento pensé en los pillos y ladronzuelos de la montaña. Ya había ultrajado tumbas de religiosos buscando rosarios y crucifijos de oro. Me armé de valor y de un palo de madera y entré. El lugar era muy distinto a lo que me había imaginado. La vegetación estaba muerta, seca y marrón. Las tumbas eran señaladas con escuetas cruces de madera o pequeñas lápidas talladas por una mano inexperta. No era como la necrópolis de la ciudad, en la cual las estatuas de vírgenes y santos eran tan grandes como edificios. Tardé mucho en ubicar la tumba del Padre Abad pero a lo lejos, supe por alguna razón que era la de él. Un pequeño bosque se había formado alrededor de su tumba, frondoso y lleno de raras flores que desprendían olores exóticos que mi nariz inexperta, olía con desconfianza. Debajo de la maleza, adiviné una lápida con un texto tallado. Intenté arrancar con cuidado las ramas que me obstruían la lectura y empecé a leer una frase en latín y español:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Venti manu Dei&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Deja que soplen&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Justo al momento de terminar de leer la frase, una brisa levantó la tierra seca con tanta fuerza que caí de bruces al suelo, la vegetación se sacudió como si hubieran miles de animales escondidos en sus entrañas y los frutos muy maduros cayeron al suelo como mandados a pedir por un niño hambriento. Cuando me levanté, vi al Padre Abad riendo junto a mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Le dije a Dios que te empujara a ver si creías en él –sus palabras sonaron tan claras como el agua cuando cae. Hizo una reverencia y su imagen se deshizo como el polvo a contra luz. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8038678021993912530?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8038678021993912530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8038678021993912530&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8038678021993912530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8038678021993912530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/los-jardines-del-padre-abad.html' title='Los jardines del Padre Abad'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8244219379531748319</id><published>2011-04-10T19:07:00.000-07:00</published><updated>2011-04-10T19:07:21.942-07:00</updated><title type='text'>Babel</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/e1/Brueghel-tower-of-babel.jpg/795px-Brueghel-tower-of-babel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="301" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/e1/Brueghel-tower-of-babel.jpg/795px-Brueghel-tower-of-babel.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: sans-serif; font-size: 11px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;La Torre de Babel&lt;/i&gt;, pintura al&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%93leo" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0645ad; text-decoration: none;" title="Óleo"&gt;óleo&lt;/a&gt;&amp;nbsp;sobre lienzo de&amp;nbsp;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pieter_Brueghel_el_Viejo" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-image: none; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; color: #0645ad; text-decoration: none;"&gt;Pieter Brueghel el Viejo&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;Y vio el Señor que en la tierra de Sennaar los hijos del hombre edificaban una torre de arcilla y adobes. Y vio el Señor que los hijos del hombre llenaban los aposentos con libros, levantaba piso tras piso, cada vez más y más alto, sin la intención de parar y techar la Torre. Y, además, vio el Señor que, al llegar la Torre a las alturas, los&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;hijos del hombre se lavaban la cara con el cielo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;Pero cuando los hijos del hombre empezaron a agarrar el cielo con cubetas y a venderlo en la tierra a los viejos y a los enfermos, el Señor se enfureció. Cuando los hijos del hombre comenzaron a cazar a los ángeles en el cielo por sus plumas suaves, el Señor se enfureció. Cuando los hijos del hombre presumieron de su inteligencia tanto que empezaron a dividir el cielo con brechas, el Señor se enfureció.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;Y al pie de la Torre envió el Señor la confusión, e hizo que las lenguas de los hijos del hombre se diferenciaran, que unos no entendieran a los otros. Y a la cima de la Torre envió el Señor los vientos que, piso por piso, destruyeron la edificación, levantaron los cuartos repletos de libros en remolino y desparramaron los libros por la llanura de Sennaar.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;i&gt;Desde el lugar de la ruina los hijos del hombre se dispersaron llevando cada uno lo suyo. Podrán lavar su rostro con el cielo de nuevo solo cuando olviden la soberbia, cuando junten las sílabas en palabras y cuando acomoden los libros desparramados de acuerdo con la altura azul&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Futura, Helvetica, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 15px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="line-height: 15px; text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: normal;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Goran Petrović&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8244219379531748319?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8244219379531748319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8244219379531748319&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8244219379531748319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8244219379531748319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/04/babel.html' title='Babel'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-356670209641312446</id><published>2011-03-31T18:35:00.000-07:00</published><updated>2011-03-31T18:35:56.993-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caracas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>De la incomodidad del suicidio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Ahogarse en un vaso con agua debe ser el suicidio más incómodo –dijo J. a mi lado. Estábamos en una tasca gallega de dudosa reputación, en el centro de Caracas. Era pasada la medianoche y en una ciudad en la que hay más muertes violentas que en una zona de guerra, nuestra aventura etílica podía ser considerada un deporte de alto riesgo. Lo miré y reímos. J. era el tipo de persona que podía decir un chiste a cualquier hora, en cualquier circunstancia, sobre cualquier tópico y todos le encontraban la gracia. –Es puro mecanismo de defensa. En el fondo soy un pan de Dios –solía repetir como muletilla cuando alguien le reconocía su don humorístico. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No entiendo por qué coño teníamos que venir a éste sitio. Huele a meado y no he visto un solo culo –dije entre bocanadas de Mallboro rojo y mirando con desconfianza a mi alrededor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿No le viste el precio a las cervezas? Si consigues un sitio en donde las vendan más barato, nos vamos ya-. Era cierto. No había lugar en Caracas con las cervezas a mejor precio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la televisión (un aparato arcaico en blanco y negro que colgaba del techo como una araña petrificada), pasaban la repetición de un partido de fútbol. Pedimos dos cervezas más, bien frías y una ración de empanada gallega. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-En serio, cero joda. ¿Has pensado alguna vez en el suicidio? ¿En pegarte un tiro, así nomás? –dije observándolo detenidamente, calculando la profundidad en la que habían caído mis palabras. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Creo que un par de veces –respondió luego de una larga pausa. –Una vez, salí con una chama, fuimos al cine, comimos helados y paseamos. La típica salida sana. Nos sentamos en plaza Altamira, ella sacó un cigarrillo y me dijo, así con su cara muy limpia, que era suicida. Creo que hice una broma pendeja o algo así. Ella se molestó, me dijo que soy como todos, que no entiendo nada. Le dije que qué era lo que no entendía. La tipa se me acercó y me dijo al oído que para sentirse vivo, primero había que matarse de a poquito-. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡Mierda! Tienes una puntería para escoger a esas carajas. ¿Qué pasó después? –pedí otra cerveza. Estaban tan baratas que me sentí en ese otro país que todo dicen que es mejor pero al que nadie ha ido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Bueno, nada. Salimos un par de veces más pero no llegamos a nada serio. Luego me enteré que se mató con una sobredosis de coca. Desde entonces, no dejo de pensar en lo que me dijo-. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primera vez que veía a J. tan serio. Mientras hablaba, sus palabras se confundían con el humo del cigarrillo, las luces fluorescentes y el olor orina. Todo su cuerpo adquirió una pesadez grave, de mala noticia, de fatalismo innegociable. Cuando fumaba, veía con detalle el fuego avivarse por su inhalación. –Así será el fin del mundo –solía decir mientras sacudía las cenizas. Pero esa noche no lo dijo. Hablamos un rato más de fútbol, de los discos de Riverside y la situación política del país. Nos olvidamos de la conversación y de la suicida, y seguimos tomando cervezas baratísimas y hartándonos de unas empanadas gallegas con más masa que carne. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo recordar (las cervezas habían cumplido su cometido) que J. me llevó a mi casa cerca de las cuatro de la mañana. Hablamos muy poco durante el trayecto: a esa hora es imperdible ver a Caracas, finalmente, con los ojos cerrados. Teníamos la radio apagada y lo único que se escuchaba era el corte rápido del automóvil atravesando el pesado silencio de una ciudad en su hora más oscura. J. estacionó enfrente del edificio y me dijo que mañana me llamaba para jugar futbolito en la Central. Le dije que fuera a joder a otro o que me avisara en la tarde, por lo menos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡Matarse a paja no vale! –me gritó por la ventanilla al despedirnos. Durante un par de segundos no había entendido su sentencia magistral pero cuando lo vi picando caucho, alejándose por la avenida Baralt, recordé lo que me dijo sobre la suicida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No supe nada de J. durante una semana entera. Nada. Nunca me llamó para ir a jugar futbolito. Recuerdo haberlo llamado a su celular, a su casa e incluso a su mamá pero nada. Me enteré por un amigo en común que J. se había matado la madrugada en la que salimos, después de dejarme en la casa. Había chocado de frente contra un poste de luz a 180 kilómetros por hora y el velorio había sido con el ataúd cerrado. Años más tarde me enteré que la historia de la chama suicida fue una mentira, que nunca había existido esa mujer. Y por supuesto, las palabras que J. le atribuía a su invención, eran realmente de él. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-356670209641312446?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/356670209641312446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=356670209641312446&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/356670209641312446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/356670209641312446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/03/de-la-incomodidad-del-suicidio.html' title='De la incomodidad del suicidio'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1080765904428907763</id><published>2011-03-20T14:54:00.000-07:00</published><updated>2011-03-20T15:52:30.526-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;"Alguna vez&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;alguna vez tal vez&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;me iré sin quedarme&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;me iré como quién se va."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Alejandra Pizarnik&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay días que sentirse lejano de uno mismo es la distancia con que se miden todas las cosas. No llegarse ni a tocar cuando te miras en el espejo, es decir, incluso el reflejo es una bruma que oculta algo detrás, algo que late y se mueve; lo puedes ver en sus pupilas. Intentas al menos rozarte pero no puedes: todo intento de roce o tacto es un fracaso infranqueable.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entonces, sales y caminas. Caminas sin rumbo, como perdido, como quien renuncia llegar a un destino anterior y conocido para verse huérfano de llegada alguna, entonces andas y andas, con la mirada fija en el suelo por miedo a tropezarte con alguien y quebrar el mundo. Entonces escuchas tus pasos sobre el asfalto, como se aferran, como van dejando un rastro invisible, como todo paso ya dado se convierte en pasado. Sabes que si miras hacia arriba, tendrás el cielo sobre tu cabeza, amenazante, tenso y azul. Pero no importa, ya sabes con demasiada certeza que nada importa, ya todos los conceptos y sus urgencias han llegado muy tarde. A tu alrededor todo parece moverse, todo gira y hace ruido, sí, aún estás vivo. Aún puedes percibir el mundo, la realidad no te ha traicionado. De pronto te preguntas qué se sentiría perder la razón &lt;i&gt;-sería como verse así mismo arder en una hoguera y al mismo tiempo no parar de lanzarle leños secos al fuego o como darte cuenta de que, algo o alguien, te ha movido todas las cosas de lugar- &lt;/i&gt;cómo sería vivir sin miedo a morir. Enciendes un cigarrillo y aspiras tan profundamente que el humo no encuentra el camino de vuelta y se queda atrapado en tu cuerpo. Escucha como el fuego&amp;nbsp;domesticado&amp;nbsp;hierve el tabaco, como el cigarrillo se convierte en un faro para las palabras a la deriva. Pero nada importa, nada. Sabes que empezará a llover porque el cielo ha empezado a rugir como una leona en celo, las nubes se mueven pesadas, llenas de agua y luz. Quieres mojarte, quieres andar bajo la lluvia porque sabes que bajo ella, todo carece de tiempo y todo deja de morir. Caen las primeras gotas y el camino se hace lodo, la ciudad se pinta en una escala de grises y la gente busca refugios en techos improvisados. &lt;i&gt;Si la ciudad se hunde, nosotros flotamos&lt;/i&gt;, piensas mientras intentas mantener el cigarrillo encendido. Al exhalar, el humo es atravesado por violentas gotas ciegas que se llevan todo a su paso. El humo desaparece más rápido y cae herido en brazos del viento. Empiezas a sentirte pesado, estás empapado de agua y de soledad, pero nada importa y sigues caminando. Entonces es cuando llegas a la playa y el cielo y el mar se abrazan en medio del aguacero. La arena húmeda se adhiere con más facilidad, como alguien que está a punto de caer y se agarra de cualquier cosa. Te sientas sobre un tronco mordido y marchito por la sal, hurgas el panorama en busca de un ser viviente pero no hay nadie, sacas un cigarrillo mojado e intentas convencer al fuego para que lo encienda a pesar de su estado. Tocas el libro de Onetti bajo tu chaqueta y recuerdas mentalmente en dónde dejaste la última lectura. Fumas y ves la lluvia derrumbarse sobre todas las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No existe ningún camino de regreso. Desde esa vez, te has quedado en esa playa, bajo esa lluvia, recordando a Onetti. Y te das cuenta que así has estado desde siempre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1080765904428907763?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1080765904428907763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1080765904428907763&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1080765904428907763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1080765904428907763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/03/alguna-vez-alguna-vez-tal-vez-me-ire.html' title=''/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7796829786262508359</id><published>2011-03-14T16:27:00.001-07:00</published><updated>2011-03-14T16:27:27.388-07:00</updated><title type='text'>Nota inexistente en un diario inexistente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nuestro último futuro es póstumo. Es como derramar un vaso con líquido sobre un regazo que ya no está sentado en la silla. El mañana es una ficción temporal, un simulacro de la realidad, una pelota inalcanzable sobre un bonito mueble de madera. ¿Para qué piensas en el mañana? Le temes a lo impredecible cuando se pronuncia incertidumbre. Le temes a tu &lt;i&gt;yo&lt;/i&gt;&amp;nbsp;próximo. &lt;i&gt;¿En qué me convertiré cuándo salga el sol? &lt;/i&gt;Repites tus planes como una letanía, como una oración, como un credo. Pero nada de eso existe más allá de tu boca. Las palabras mueren y vuelven al viento sin producir incidencia considerable alguna. Te miras con recelo al espejo, persigues con la mirada los gestos y movimientos de un cuerpo que sientes ajeno. Te desconoces. Nadie habla de la muerte de no reconocerse en el espejo, ¿verdad? ¿Nadie te lo dijo? Es una pequeña muerte, casi imperceptible. Es como el sonido que hace un fruto maduro al desprenderse de la rama que lo sostenía. El reflejo te mira con fiereza, te arroja con brusquedad todas tus inseguridades y desconformidades, implacablemente. Cierras los ojos y se acaba el mundo durante un parpadeo, luego, todo nace de nuevo en la secreta euforia de quien ve por primera vez con los ojos de otro, una hoguera, una hermosa hoguera del mundo que enciendes con tu mirada.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7796829786262508359?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7796829786262508359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7796829786262508359&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7796829786262508359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7796829786262508359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/03/nota-inexistente-en-un-diario.html' title='Nota inexistente en un diario inexistente'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2684940338871573594</id><published>2011-03-11T21:10:00.000-08:00</published><updated>2011-03-11T21:14:21.718-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terremoto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='japon'/><title type='text'>Crónica inexistente (borrador)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Kiryko se levantó esa mañana como lo hacía todas las mañanas: miró hacia la ventana y contempló por varios minutos como el sol salía poco a poco, como la luz despejaba las sombras y oscuridades de la noche anterior. Miró el reloj y eran las ocho y diecisiete. Pensó en preparar un poco de té pero ya se le había hecho tarde. Se lavó la cara, cepilló sus dientes y apenas se peinó pasando estratégicamente las manos por su cabello. Frente al espejo, agradeció en silencio por los genes asiáticos que le hacían tener el cabello increíblemente liso y la piel tersa y bruñida, casi como el mármol pasado por las manos de un hábil escultor. Se imaginó por un instante a todas las mujeres que no eran asiáticas y sus luchas silenciosas para domar sus cabellos y aprisionarlos en colas y cintillos. Sonrío para sí, satisfecha. Terminó rápidamente de acomodarse: vistió una falda negra de corte ejecutivo, una camisa blanca y una chaqueta verde. Nunca usaba tacones ni maquillaje y sin embargo era una mujer hermosa que con su sola presencia intimidaba a la mayoría de los hombres. Tenía los rasgos francos, cristalinos. Una boca de mueca rígida tanto para la sonrisa como para todo lo demás. Se montó en su Honda de hace cinco años y se enfiló hacia su oficina ubicada en las entrañas de una ciudad que cada vez le era más desconocida. En su camino se fijó en los transeúntes, en sus caras inexpresivas, en su andar de precisión milimétrica. La niebla jugaba entre ellos y bailaba a su alrededor. Por unos instantes sintió nostalgia por algo que no supo exactamente qué era. Fue como extrañar algo que no había perdido o llorar a un muerto que no había muerto. La tristeza la desbordó como si algo en sus ojos se hubiera roto; empezó a llorar, al principio fue un llanto contenido, luego, lo dejó volar como un ave a la cual se tuvo demasiado tiempo dentro de la jaula. –Malditas hormonas –susurró mientras maniobraba un pañuelo entre el volante y la vía. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegó a su oficina a las nueve y quince minutos. Oshito, el portero del edificio, la saludó con una efusiva reverencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Buenos días, Srta. Kiryko ¿Se encuentra usted bien? –abrió la pesada puerta de vidrio para que la mujer pasara sin problemas. Apenas hizo una mueca y asintió. El portero volvió a hundirse en una profunda reverencia y retomó su posición de centinela servicial al lado de la puerta de entrada del edificio. El lobby estaba en ebullición: hombres con pulcros trajes y caras serias iban de acá para allá moviendo sus maletines como péndulos de cuero caro y fino, mujeres con altos moños y perfiles perfectos, se desplazaban como fantasmas, rápidas y seguras de su andar. Kiryko no se cruzó con nadie de su departamento así que no quiso llegar hasta el cafetín sola y prefirió subir de una vez al piso cuarenta y tres. El ascensor tuvo que compartirlo con media docena de personas: todos apretados, bien vestidos y oliendo a perfumes caros, el pequeño ascensor parecía la fosa común con mejor gusto de todas las fosas comunes. A pesar de que su piso no era el último, llegó a él completamente sola. Las puertas del ascensor se abrieron de par en par y parieron un pasillo largo y muy bien alumbrado que ocupaba todo el campo visual del invitado. Varias puertas laterales iban apareciendo a medida que la mujer caminaba a través del pasaje. Eran otras oficinas, pobladas de gente bien vestida y completamente anónima. Al llegar a la última puerta se percató de que su oficina estaba cerrada. No había ningún aviso que diera razones o alguna otra indicación. Se contrarió un poco pero, pensó, que tal vez pudo haber ocurrido una tragedia. Llamó a Ariashi, su asistente. Tuvo que llamar dos veces hasta que finalmente le contestó. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Sí, Srta. Kiryko. Ayer el Sr. Muyamoto dijo que no fuéramos a trabajar porque en la oficina iban a realizar un trabajo en las tuberías de la calefacción. ¿No se enteró?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No, no me enteré. Ayer estuve todo el día reunida. ¿Dijiste que iban a realizar unos trabajos? Pues la oficina está completamente cerrada, no hay ningún aviso y nadie contesta el timbre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Lo que le dije es lo que sé, Srta. Kiryko. ¿Quiere que llame al Sr. Muyamoto? –la voz de la muchacha sonaba adormecida y nerviosa. La mujer trancó el teléfono molesta. ¿Cómo no se había enterado de esa noticia? ¿Por qué nadie le avisó? Maldijo en voz baja mientras marcaba el número de su hermana. No contestó. Pensaba en invitarla a desayunar pero se dio cuenta de que ya eran un poco más de las diez. Bajó por el mismo ascensor hasta la planta del cafetín. Al llegar notó que se había despejado un poco así que decidió pedir un té y leer un rato. Tenía al menos un par de horas libres y estaba retrasada con su lectura. Pidió un té tras otro y sin darse cuente devoró más de la mitad del libro de Murakami que tenía meses de haberlo empezado. Casi era medio día. Llamó de nuevo a su hermana y esta vez ella si contestó. Quedaron para verse a las tres de la tarde en el restaurante que quedaba en la esquina Ghunzen. Pero ninguna de las dos llegó. Justo a las dos y cuarenta y seis minutos, un sismo de 8.9 grados en la escala de Richter sacudió la región de Iwate dejando la ciudad convertida en una pila de escombros. Kiryko se tuvo que detener en medio de una calle en la cual se había derrumbado un edificio bajo en la vía, obstruyendo la misma por completo. A pesar del caos y la cantidad de gente que había en la calle, se fijó que nadie vociferaba, nadie se abrazaba o lloraba a gritos. Las personas iban de allá para acá, dando tumbos, sucias, llenas de barro mezclado con sangre. La gente pasaba a su alrededor sin verla o tocarla: cada quién sufría su propia tragedia. De pronto, una mujer con una niña inmóvil en brazos pasó muy rápido al lado de Kiryko y casi la hizo tropezar. La mujer la vio extrañada de su presencia, como si ella, Kiryko, hubiera invadido un reino imaginario exclusivo de la otra mujer. La mirada no fue dura o descortés, sino más bien de alguien que es sacado violentamente de un trance. Ambas se disculparon como dando por terminado un duelo no declarado: la mujer se alejó lentamente, llorando sobre el cadáver de la niña. Kiryko se quedó inmóvil, como plantada en aquél lugar vio alejarse a la mujer con la niña muerte en brazos. Sintió la humedad en sus ojos y pensó que ahora sí lloraba por un muerto que sí había muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lhx6gaFWGC1qcwvh5o1_500.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://26.media.tumblr.com/tumblr_lhx6gaFWGC1qcwvh5o1_500.jpg" width="356" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2684940338871573594?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2684940338871573594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2684940338871573594&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2684940338871573594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2684940338871573594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/03/cronica-inexistente-borrador.html' title='Crónica inexistente (borrador)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-5491260699819888957</id><published>2011-03-10T16:18:00.000-08:00</published><updated>2011-03-10T16:18:55.886-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><title type='text'>De los castillos de arena</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De pequeño iba a la playa más cercana y pateaba los castillos de arena que otros&amp;nbsp;construían&amp;nbsp;con tanto empeño y amor. Los destrozaba a patadas y no dejando cimiento alguno en pie. Un día alguien me preguntó por qué me comportaba así, por qué hacía semejante cosa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Por el placer de destruir algo hermoso, algo frágil, algo "destruible" -le dije mientras miraba el montón de arena que antes había sido un delicado castillo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así imaginé que se sentía Dios. Como un niño destrozando castillos de arena.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-5491260699819888957?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/5491260699819888957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=5491260699819888957&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5491260699819888957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/5491260699819888957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/03/de-los-castillos-de-arena.html' title='De los castillos de arena'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6247088049260408747</id><published>2011-03-05T19:32:00.000-08:00</published><updated>2011-03-05T19:33:52.981-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='NowPlaying'/><title type='text'>Cuba es música CD #3</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco antes de morir, mi abuela me regaló una colección de música cubana de los años ´50. Está colección -conformada por cuatro discos- es en realidad, un enorme trabajo de restauración y un invaluable tesoro musical -claro, para nosotros, los melómanos-.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He subido el disco número tres que, personalmente, es el que más me gusta. Es una selección de boleros muy populares en diferente versiones y que llegaron a ocupar los primeros lugares en la radio de la época. Como por ejemplo &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Cenizas&lt;/i&gt;, un bolero de Wello Rivas interpretado por la cantante cubana Xiomara Alfaro acompañada por la Orquesta de los Hermanos Castro. Ella, famosa por sus actuaciones en las Revistas Musicales del Teatro Martí y en los &lt;i&gt;cabarets&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de la Habana: Sanc Souci, Montmartre y Tropicana. También se encuentra &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;Quiéreme Mucho&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de Gonzalo Roig, un clásico en el cual se unen Dominica Verges, destacada intérprete cubana del son, el danzón cantado y el danzonette, con León y Cordero y el acompañamiento de la Orquesta Almendra. De resto,&amp;nbsp;bájense&amp;nbsp;el disco y&amp;nbsp;disfrútenlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;P.D: esto es un regalo para &lt;a href="http://twitter.com/#!/lacajadelachina"&gt;@lacajadelachina&lt;/a&gt;, una cubana que extraña Cuba. Espero ir subiendo los otros discos pronto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.megaupload.com/?d=EUBE46MT"&gt;LINK&lt;/a&gt; de descarga.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6247088049260408747?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6247088049260408747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6247088049260408747&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6247088049260408747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6247088049260408747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/03/cuba-es-musica-cd-3.html' title='Cuba es música CD #3'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4932978366997837243</id><published>2011-02-28T17:50:00.001-08:00</published><updated>2011-02-28T17:50:59.151-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>Inalcanzable</title><content type='html'>H. miró a M.P mientras se desvestía. La observaba vulgarmente, con los ojos escarbando cada rincón de su cuerpo. M.P se dejaba mirar: no le molestaba, sentía la mirada pesada, como el tacto de una mano, sobre sus muslos, espaldas y nalgas. H. se ocultaba detrás del humo del cigarrillo y construía la fantasía del que echaba un vistazo a escondidas. El olor de ella se elevaba sobre todas las cosas. Cuando las flores sudan huelen a M.P, pensó H. Su piel estaba bruñida por el sol y las curvas de su cuerpo, esculpidas por la mano siempre hábil del viento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Vienes? –preguntó H. con el deseo sediento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No todavía –dijo ella jugando a lo inalcanzable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4932978366997837243?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4932978366997837243/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4932978366997837243&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4932978366997837243'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4932978366997837243'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/inalcanzable.html' title='Inalcanzable'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6921984523799248874</id><published>2011-02-25T10:19:00.000-08:00</published><updated>2011-02-25T10:19:41.233-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>De las casas vacías</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una casa vacía es una extraña criatura. Cuando todos sus habitantes se marchan -ya sea para el trabajo, escuela o universidad- y todo se sume en un pesado silencio, la casa siente la necesidad de ruido. Es -supongo- como tener hambre. ¿No se han fijado que las casas abandonadas parecen muertas? ¿Acaso la derruida estructura no se asemeja a la osamenta de un cadáver? Sin nuestro ruido, las casas mueren de hambre. Decía entonces que, cuando una casa queda completamente vacía, empieza absorber el ruido de las casas vecinas, a alimentarse como puede de los sonidos que producen los habitantes de las otras casas. De lo contrario, en sólo pocas horas, empezaría a morir. Esta &lt;i style="font-weight: bold;"&gt;absorción &lt;/i&gt;hace que los sonidos más pequeños se transformen en estruendos, en himnos de puertas cerradas, de móviles al viento y sillas rodadas. La casa vacía prefiere los ruidos de las cosas que a nuestras voces: se alimenta, no de nuestro ruido, si no de aquel que producimos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando, finalmente, vuelven los ocupantes de la casa vacía, ella deja de absorber. Empieza a devorar en silencio, todos nuestros murmullos, cada uno de nuestros sonidos. Bebe del ronroneo de algunos&amp;nbsp;dispositivos&amp;nbsp;eléctricos y disfruta particularmente el estruendo de los objetos cuando caen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así son las casas vacías.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6921984523799248874?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6921984523799248874/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6921984523799248874&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6921984523799248874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6921984523799248874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/de-las-casas-vacias.html' title='De las casas vacías'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6362208311555274576</id><published>2011-02-24T18:21:00.000-08:00</published><updated>2011-02-24T18:21:01.123-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseñas Literarias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Murakami'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>"Sauce ciego, mujer dormida" de H. Murakami</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me da nostalgia terminar de escribir o leer un relato: veintitrés años de vida y no sé lidiar con los finales. Hoy lo recordé luego de que leí el último cuento de&amp;nbsp;&lt;i style="font-weight: bold;"&gt;&lt;a href="http://www.lecturalia.com/libro/17975/sauce-ciego-mujer-dormida"&gt;Sauce ciego, mujer dormida&lt;/a&gt; &lt;/i&gt;de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Haruki_Murakami"&gt;Haruki Murakami.&lt;/a&gt; El libro contiene veinticuatro historias de una delicia inimaginable. En cada uno de ellas mezcla las cantidades exactas de realidad y ficción para que la historia tenga la profundidad perfecta, el ritmo adecuado y el desenlace que menos espera el lector.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A continuación, les dejó una lista con los cuentos que más disfruté. El descarté fue sumamente difícil pero acá va:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;El espejo&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Náusea, 1979&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El séptimo hombre&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Tony Takitani&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La luciérnaga&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Viajero por azar&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En cualquier lugar donde parezca que esto puede hallarse&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La piedra con forma de riñón que se desplaza día tras día&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El mono de Shinagawa&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Hanalei Bay&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin duda alguna, es una lectura latamente recomendable.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6362208311555274576?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6362208311555274576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6362208311555274576&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6362208311555274576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6362208311555274576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/sauce-ciego-mujer-dormida-de-h-murakami.html' title='&quot;Sauce ciego, mujer dormida&quot; de H. Murakami'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8766757424757213827</id><published>2011-02-24T09:06:00.001-08:00</published><updated>2011-02-24T09:06:33.998-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prosa'/><title type='text'>La Transformación</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La habitación en la cual me encontraba estaba pobremente iluminada ya que la tormenta había interrumpido el flujo de energía eléctrica en algunas residencias. Un par de velas colocadas estratégicamente en una pequeña mesa central, brindaban toda la luz que utilizaba en ese momento. Unos adornos repartidos aleatoriamente, retratos con fotografías familiares y un jarro con jazmines, azucenas y dos rosas rojas, ocupaban el espacio disponible en aquella mesa. Un sofá con grandes cojines y dos sillas antiguas de madera oscurecidas por el tiempo conformaban los muebles disponibles para reposar un rato. El silencio era absoluto, mis pasos retumbaban como latidos arrítmicos de un corazón enfermo. Dejé huellas húmedas de mis botas en las alfombras, mi chaqueta chorreaba agua dejando un pequeño camino de gotas paralelo a mí. Caminé en silencio, en medio de la oscuridad sopesando mis razones. El peso del arma en mi mano derecha era el recordatorio de que todo mí entorno no era un espejismo involuntario. El frío empezaba a afectarme y mis músculos tensados por el sigilo y la culpa empezaban a entumecerse. Tenía que hacerlo y rápido. Caminé por un pasillo con habitaciones a los lados. Una, dos, tres, cuatro y cinco habitaciones. Llegué a la puerta que coronaba al pasillo y la empujé muy lentamente. Todo estaba muy oscuro, apenas podía divisar las siluetas de los objetos. Esperé unos minutos a que mis ojos se acostumbrarán a la penumbra y empecé a avanzar. Divisé una cama y dos personas durmiendo. A mi lado derecho, una peinadora con utensilios de cuidado personal, una TV y más retratos con fotos familiares. De pronto, me sentí mareado. Sentí náuseas, como si fuera a vomitar las entrañas en aquél lugar. Todo mi cuerpo sintió un agudo escalofrío que me hizo contornearme de placer. Sabía lo que sucedía. Pasaba cada vez que asesinaba. Una sensación extraña recorría mi cuerpo, un espasmo involuntario, un interruptor que alguien bajaba a minutos antes de cada asesinato. A pesar de lo placentero que podía sentirse no lo disfrutaba del todo. Era como el orgasmo que tiene la mujer que es violada. Un placer repugnante, animal, básico. Mis ojos se nublaron y mi cuerpo se hizo consciente de cada músculo, de cada ligamento. Adquirí una lucidez y calma mental sobrenaturales. Ya lo peor había pasado, ya estaba listo. La transformación duraba apenas segundos pero era necesaria. Me detuve del lado izquierdo de la cama y muy suavemente coloqué el cañón del arma en el rostro del hombre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8766757424757213827?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8766757424757213827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8766757424757213827&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8766757424757213827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8766757424757213827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/la-transformacion.html' title='La Transformación'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8069527573388515964</id><published>2011-02-24T06:33:00.000-08:00</published><updated>2011-02-24T06:33:28.286-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos'/><title type='text'>Âmok (fragmento)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante unos segundos la había dejado de escuchar completamente, su voz se me hizo lejana, imposible de alcanzar. Toda mi atención se la estaba llevando un azulejo –l&lt;i&gt;o cual era sumamente extraño pues en esta ciudad no hay azulejos&lt;/i&gt;- que revoloteaba violentamente contra la ventana, como queriendo entrar a la fuerza, produciendo unos ruidos casi imperceptibles, un estruendo irritante y constante. Desvié con disimulo la mirada hacia la venta, intentando enfocar el pequeño punto azul que revoloteaba al otro lado del cristal. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Es que… mi marido era homosexual-. La mujer continuaba con su relato como una puerta que después de abierta es imposible cerrar. Gesticulaba demasiado la pronunciación de cada palabra, sus labios dibujaban formas y el rostro se le contraía en raros y expresivos gestos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El azulejo empezó a golpearse frenéticamente contra el cristal de la ventana. La mujer parecía no haberse fijado o simplemente no le prestaba atención, pero el ruido parecía retumbar en toda la habitación. No sé cómo podía simplemente ignorarlo. Era una escena completamente inquietante. Además, ¿qué hace un azulejo volando a ésta altura? ¿Cómo llegó hasta acá arriba?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Sí, homosexual. No tengo idea de cuánto tiempo lo estuvo ocultando o desde qué momento se supo gay. Horrible. Y lo peor de todo, doctor, es que él no me lo dijo, ¡yo lo descubrí!-. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Borrosas marcas de sangre empezaron a marcarse en el cristal cada vez que la pequeña ave se abalanzaba contra el vidrio. Empezó a chillar y, sin embargo, no dejaba de golpearse una y otra vez. Estuve a punto de levantarme a toda prisa y abrir la ventana para que entrara pero desde un punto de vista profesional, eso hubiera sido un error. No puedo interrumpir a un paciente una vez que empieza hablar de sus problemas. En bloc que tenía en las piernas empecé hacer garabatos nerviosos, las manos empezaron a sudarme, era imposible que me concentrara en el relato de la paciente. Estuve a punto de interrumpirla pero en el último instante la dejé continuar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Y por eso, supongo, fue que se pegó un tiro en la cabeza. La vergüenza, el miedo, no lo sé. Yo lo amaba. Independientemente a su problema, él era un buen hombre… quizás si hubiera dado tiempo de que habláramos, no sé, tal vez…-. La mujer rompió en sollozos. Era hermosa, me había dado cuenta  apenas entró al consultorio. Si no me equivoco, era la primera vez que iba a mí consulta. Debajo de sus ropas se adivinaba un cuerpo bien distribuido y voluptuoso, llevaba el cabello amarillo teñido, agarrado con un moño improvisado, no llevaba casi maquillaje y su vestimenta era muy sobria.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sonido se detuvo. La superficie exterior de la ventana se encontraba regada con una mezcla entre sangre y pequeñas plumas –tan pequeñas como pelusas- azules, blancas y negras. Los ojos me ardían como dos brasas, tenía la garganta seca y temblaba incontrolablemente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8069527573388515964?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8069527573388515964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8069527573388515964&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8069527573388515964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8069527573388515964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/amok-fragmento.html' title='Âmok (fragmento)'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-1738558854477489980</id><published>2011-02-21T19:58:00.000-08:00</published><updated>2011-02-21T19:58:34.832-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caracas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Caracas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-IDa42P9i_uo/TV88uUGHRII/AAAAAAAAAp0/MyRjcI6XDNI/s1600/tumblr_lgo78cBlW81qf1cl5o1_1280.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="265" src="http://1.bp.blogspot.com/-IDa42P9i_uo/TV88uUGHRII/AAAAAAAAAp0/MyRjcI6XDNI/s400/tumblr_lgo78cBlW81qf1cl5o1_1280.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Somos una ciudad de furia y calor, de cientos y miles de desconocidos conviviendo día tras día, de hambre y de lluvias torrenciales, de asfalto levantado por raíces de inmensos árboles, de protestas estampadas en muros y miradas, de huelgas de hambre y más homicidios que un país en guerra. Somos una metrópoli que tiene pesadillas, que se mueve inmóvil, inquieta, bajo los pies de quien nos habita. En nuestras calles caminan más muertos que vivos, cabezas bajas y pasos lentos. Somos la ciudad indomable, la violencia apenas domesticada, el tráfico asfixiando el cielo más cercano a su derredor. Somos el odio y la desesperación latentes, la soledad del desamparado, la desnudez del desnudo. Somos la necrópolis de lo vivos.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Y, a pesar de todo, somos una hermosa ciudad. Somos el grotesco y bello&amp;nbsp;espectáculo&amp;nbsp;de la decadencia y el debacle.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-1738558854477489980?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/1738558854477489980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=1738558854477489980&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1738558854477489980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/1738558854477489980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/caracas.html' title='Caracas'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-IDa42P9i_uo/TV88uUGHRII/AAAAAAAAAp0/MyRjcI6XDNI/s72-c/tumblr_lgo78cBlW81qf1cl5o1_1280.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3036653739773752468</id><published>2011-02-16T18:20:00.000-08:00</published><updated>2011-02-16T18:26:12.991-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micropoesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>Furia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así quise cargar, con furia,&lt;br /&gt;sin&amp;nbsp;ningún&amp;nbsp;motivo, contra el muro;&lt;br /&gt;ninguna esperanza soplando a mi favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que así es, sabes, el amor y todo eso:&lt;br /&gt;como una guerra que comienzas ya muerto y derrotado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3036653739773752468?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3036653739773752468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3036653739773752468&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3036653739773752468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3036653739773752468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/furia.html' title='Furia'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6484992410981360295</id><published>2011-02-15T19:04:00.000-08:00</published><updated>2011-02-15T19:04:34.652-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diarios'/><title type='text'>Nietzsche y el suicidio</title><content type='html'>&lt;blockquote style="text-align: justify;"&gt;El viejo y la muerte.&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 15px;"&gt;—&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Prescindiendo de las exigencias que impone la religión, podemos preguntarnos: ¿por qué habría más gloria para un hombre que se ha hecho viejo, a quien apremian la decadencia de sus fuerzas, en esperar su lento agotamiento y su disolución, que en fijarse él mismo un término con plena consciencia? El suicidio es, en este caso, una acción muy inmediata y natural, que, al ser una victoria de la razón, debería en justicia inspirar respeto: y el hecho lo inspiraba en los tiempos en que los jefes de la filosofía griega y los patriotas romanos más valerosos tenían la costumbre de suicidarse. Por el contrario, el ansia de prolongar la vida día tras día mediante la consulta inquieta a los médicos y el régimen de vida más penoso sin la fuerza de acercarse al término mismo de la vida es mucho menos respetable. Las religiones abundan en expedientes contra la necesidad del suicidio: éste es un medio de insinuarse por la adulación en aquellos que están enamorados de la vida.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px;"&gt;&lt;b&gt;Friedrich Wilhelm Nietzsche.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;&lt;b&gt;"Humano, demasiado humano" (1878).&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6484992410981360295?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6484992410981360295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6484992410981360295&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6484992410981360295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6484992410981360295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/nietzsche-y-el-suicidio.html' title='Nietzsche y el suicidio'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4759737071297845719</id><published>2011-02-10T19:06:00.000-08:00</published><updated>2011-02-10T19:06:50.171-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Borrador'/><title type='text'>María</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;María miró la hora. Era tarde &lt;s&gt;o temprano, todo dependía de que lado del amanecer despertabas&lt;/s&gt;. Encendió un cigarrillo y tiró las sábanas al suelo. Le gustaba fumar desnuda, ver sus senos, acariciar su vientre y si estaba de ánimos, masturbarse rápidamente, aún con el sabor del sueño en la boca y la mitad del cuerpo dormido.&lt;s&gt; Ese día, María fumó, se miró desnuda y luego se masturbo.&lt;/s&gt; Siempre dejaba la mirada fija en las flores de la ventana, jugando a enforcar el cielo y luego los pétalos: en su mirada no entraban las dos cosas, apenas enfocaba una, desenfocaba la otra. Luego se levantaba, hacía café y té y dejaba la ducha abierta. Mientras todo el café se colaba y el té se enfriaba, María se detenía frente a un espejo de cuerpo completo, desnuda, sólo llevando la piel puesta. Se sentía exiliada, no reconocía sus curvas, sus piernas o sus brazos. Sus ojos recorrían un cuerpo bello, es cierto, pero que no le pertenecía a ella. El cabello castaño le llegaba hasta la cintura, era delgada pero bien distribuida: nada le sobraba ni nada le faltaba. Los músculos se ajustaban perfectamente a los huesos, y sobre los primeros, la piel lucía tensa, firme pero flexible a la misma vez. María sabía que era hermosa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4759737071297845719?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4759737071297845719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4759737071297845719&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4759737071297845719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4759737071297845719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/maria.html' title='María'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2999783287812993373</id><published>2011-02-08T16:40:00.001-08:00</published><updated>2011-02-08T16:40:38.480-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prosa'/><title type='text'>El oasis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En un desierto de ruido los oasis son tupidos silencios, follaje callado y agua que no suena al caer. Incluso el aire es distinto, denso como el aliento residual sobre un cristal. El cielo es menos azul, quizás un poco más gris pero en él las aves al volar no baten las alas, sólo se quedan estáticas, criaturas inmóviles detenidas en el tiempo. Los pasos que se dan no crujen sobre la tierra y cuando un fruto maduro cae al suelo, produce un susurro únicamente perceptible para los involucrados. No hay insectos y las flores son inmensas, de tamaños antinaturales y perfumes celestiales. El agua de lluvia es más propensa a estancarse, formando así, cenagales mudos llenos de hermosos nenúfares. Los sapos no croan y en vez de su canto y ruido, por sus bocas expulsan en forma de incienso un fortísimo olor a lluvia y tierra mojada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2999783287812993373?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2999783287812993373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2999783287812993373&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2999783287812993373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2999783287812993373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/02/el-oasis.html' title='El oasis'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3552310002982217894</id><published>2011-01-26T11:24:00.000-08:00</published><updated>2011-01-26T11:24:06.070-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mujer se levantó la falda y sorteó como pudo los charcos de lluvia. Desde abajo, los sucios charcos de agua estancada vitoreaban los atrevidos esfuerzos de la mujer por mantenerse seca.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3552310002982217894?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3552310002982217894/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3552310002982217894&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3552310002982217894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3552310002982217894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/la-mujer-se-levanto-la-falda-y-sorteo.html' title=''/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-3088604933265221396</id><published>2011-01-25T12:34:00.001-08:00</published><updated>2011-01-25T12:34:41.824-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos'/><title type='text'>Del tiempo y las sombras</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo es la trayectoria de una sombra sobre una superficie. Si no existen estas cosas —se entiende que deben ser tres o más cosas: la cosa fuente de luz, la cosa que oculta parcialmente esa luz y la cosa-superficie en la cual recae esa ausencia de luz— en un perfecto y armónico conjunto, donde una incurre en la otra y así sucesivamente, el tiempo no pasa de ser un mero y vulgar cálculo humano, tan trascendental y absurdo como inaplicable  e imposible fuera de estas prenombradas condiciones. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-3088604933265221396?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/3088604933265221396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=3088604933265221396&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3088604933265221396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/3088604933265221396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/del-tiempo-y-las-sombras.html' title='Del tiempo y las sombras'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-7869818205118695511</id><published>2011-01-23T15:38:00.000-08:00</published><updated>2011-01-23T15:38:40.348-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prosa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fragmentos'/><title type='text'>Julia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Ella apenas podía soportar los atardeceres. Era frágil como un pétalo o como el aleteo de una mariposa. Su piel siempre fue blanca, tersada como la superficie de una estatua de mármol. Tenía la mirada triste, siempre nostálgica, como si ningún lugar fuera su hogar.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;-¿No te duele ver morir un día?- me preguntaba siempre que nos sentábamos en el parque a ver el ocaso. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Su cabello era largo y castaño, siempre tenía frío y llevaba varias bufandas, chales y chaquetas encima lo que la hacía ver regordeta a pesar de su delicada contextura. Su nombre era Julia. No recuerdo su apellido (mí memoria no tiene semejante alcance). &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Un día, simplemente, desapareció. Entré a su habitación y estaba intacta. No había dejado un sólo rastro de ella, ningún objeto personal, alguna carta, una fotografía o una dirección a dónde localizarla. Nada. Me acerqué a la cama y tomé una de las almohadas: incluso se había llevado su olor. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Me es difícil explicar cómo me sentí en los días siguientes. La extrañaba muchísimo pero al mismo tiempo estaba seguro de que Julia no había existido nunca, de que sólo fue un sueño del cual desperté hace un par de días. Julia. Pero aún su nombre tiene rostro, aún existe. Hasta ahora he sido un medio vacío medio lleno: perdí la sensación de percibirla como un simple recuerdo y desde entonces se volvió una obsesión, un fantasma. Hoy, de alguna forma, me entrego a ella. Estoy cansado.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hombre dejó de escribir. Apagó el cigarrillo en cualquier lado y apuró el brandy. Releyó la carta por última vez. Estaba bien, además, no necesitaba explicar nada. Tomó el revólver, se lo introdujo hasta la garganta y jaló el gatillo. Al día siguiente el conserje y un grupo de vecinos curiosos entraron al apartamento 303 perteneciente a A. En la madrugada habían escuchado una detonación y luego un golpe seco. Llamaron a la policía pero nunca vinieron. El conserje entró a la biblioteca y ahí estaba A., un revólver en el suelo, dos cajas de cigarrillos y una botella de brandy. De la boca abierta del muerto, brotaban diminutas flores, de diversos colores y olores, incluso pequeños insectos que revoloteaban sobre las plantas. En la pared, donde se suponía que debería haber un estallido de materia encefálica y sangre, había más flores, enredaderas y pintorescos bichos zumbando de acá para allá, dándose un manjar de néctares y diminutos frutos. La escena del suicidio parecía un exótico jardín botánico. Alguien susurró que aquella muerte era la más bella de todas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-7869818205118695511?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/7869818205118695511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=7869818205118695511&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7869818205118695511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/7869818205118695511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/julia.html' title='Julia'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6803501663577524950</id><published>2011-01-22T08:38:00.000-08:00</published><updated>2011-01-22T08:38:50.200-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>Competencias y corazones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Midámonos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ambos sacaron sus corazones de los respectivos pechos y los colocaron sobre la mesa. Empuñaron una cerveza y encendieron un par de cigarrillos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—El que esté más roto, gana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6803501663577524950?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6803501663577524950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6803501663577524950&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6803501663577524950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6803501663577524950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/competencias-y-corazones.html' title='Competencias y corazones'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-2052840907323524340</id><published>2011-01-20T15:07:00.000-08:00</published><updated>2011-01-20T15:07:02.195-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>Insomnio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mujer tomó la palabra en la reunión. Se levantó de su silla, acomodó los pliegues rebeldes de una larga y floreada falda y tosió buscando claridad en la voz. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Mi nombres es Elizabeth— empezó diciendo —y tengo un problema. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No te miento. A todos nos causó una extraña sensación la presencia de esa mujer en una reunión de ese estilo. Era alta, de rasgos finos y delgados, el rictus firme y la frente siempre en alto, como quien no sabe mirar por debajo de su horizonte estandarizado. Como dije, llevaba una bonita falda larga y floreada, un suéter caqui de pana abierto y una franela blanca. Tenía el cabello recogido en un alto moño y la mirada cansada, como todos los insomnes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—No puedo dormir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos asentimos. Sí, era una reunión de insomnes anónimos o algo por el estilo. La verdad, era la tercera vez que asistía y pues, no tenía muy claro de que iba la cuestión. Un montón de gente que durante las noches no podían pegar un ojo y se reunían a contar sus penurias nocturnas, alucinaciones abismales y epifanías madrugadoras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Es terrible. No tienen idea. Es… como estar en el infierno. No tienen idea. Los objetos me gritan, me golpean, todo ruido es un estruendo que sólo yo logro escuchar. Ya no puedo más. Es horrible, de verdad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Lo sabemos, Elizabeth. Todos aquí hemos pasado por eso. Podemos ayudarte, escucharte y tal vez, algo cambie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era Ricardo, nuestro mentor (la verdad, no tengo ni idea de cómo llamar al que dirige a un patético grupo de gente que no puede dormir), con su voz atolondrada, recibiendo con los brazos abiertos a Elizabeth. Ricardo no es un mal tipo pero es un completo imbécil. Un patán, en el dialecto resentido de las mujeres a las que nunca vuelven a llamar. Cuando Ricardo miró a Elizabeth, su mirada lasciva y carnal, salivó como la mosca que se frota las patas sobre un dulce y fresco pedazo de torta. Aquí vamos, pensé. Conocía la estrategia de Ricardo: solía compadecerse por ellas hasta ganar, miserablemente, un poco de empatía, luego se hacía pasar por su amigo, compañero en penas y alegrías, después intentaba un discurso metafísico que iba desde el no poder dormir porque, ellos (Ricardo y la víctima es cuestión), se encontraban separados de su alma gemela, de su calmante natural. Las que caían, se encontraban a la mañana siguiente con un Ricardo que les decía sin ni siquiera abrir los ojos: &lt;i&gt;Sobre la mesa tienes para el taxi. Vete. Quiero dormir. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Estoy para ayudarte, Elizabeth. Todos estamos aquí para hacerlo. Somos un excelente grupo de personas, de gran calidad humana y calor familiar. Te aseguro que aquí,  con nuestro apoyo, encontrarás un poco de alivio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras daba el discurso, Ricardo miraba a todos en la sala. No había reparado en Elizabeth. Afuera ya había oscurecido. La mujer parecía absorta en sus pensamientos y era evidente que no había escuchado a Ricardo. Sudaba a cántaros y temblaba como la hoja que pende, apenas, de la rama. Con sus manos, se ocultaba el rostro bañado en lágrimas y cuando intentó hablar, su voz fue medio sollozo y medio grito desesperado. Todos la mirábamos con el extraño presentimiento de que algo se iba a quebrar con un estallido. El aire cambió y todos los percibimos. Muchos se movían incómodos en sus sillas, otros salieron de la sala. Por alguna razón, la escena creaba una tensión apenas soportable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, la mujer, abrió la boca y dijo algo en un susurro tan apagado como un aliento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—No es el insomnio. Es la noche.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-2052840907323524340?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/2052840907323524340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=2052840907323524340&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2052840907323524340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/2052840907323524340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/insomnio.html' title='Insomnio'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6464077209557018083</id><published>2011-01-19T17:40:00.000-08:00</published><updated>2011-01-19T17:40:37.641-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microficciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>Al otro lado del cristal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hombre se detuvo, de pronto, frente a la vitrina. El río de gente a su alrededor hizo caso omiso a la brusca detenida de éste anónimo transeúnte y con una indiferencia salvaje pero mansa, lo fueron aporreando mientras susurraban, ya lejos, disculpas y los sientos. El reflejo del hombre se mantuvo inmóvil, como la imagen de algo sobre un lago intacto mientras él, movido a voluntad de la masa inconsciente, iba de aquí para allá dando tumbos y vueltas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, llegó a la vitrina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué eres?- dijo pegado al cristal rotulado de ofertas y promociones. El reflejo no se inmutó. La voz del hombre, al salir de su boca, se convirtió en volátil humedad sobre el vidrio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se alejó nuevamente y se quedó mirando unos instantes su reflejo inmóvil. Sin previo aviso, empezó a bailar y moverse como si estuviera poseído, canto, rió, gritó y zarandeo todas las extremidades al punto de la locura esquizofrénica. Pero el reflejo no movió ni un músculo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Del otro lado del cristal un hombre miraba fijamente la calle, los rostros y el tráfico. Le pareció una bella sinfonía urbana en la cual cada grito, mentada de madre, basura, indigente o perro callejero, era una nota única e insustituible. Se encontraba inmerso en éstas divagaciones cuando, al otro lado del cristal rotulado de ofertas y promociones, otro hombre idéntico a él –por un segundo pensó que era él mismo; solo que del otro lado– se detuvo y empezó a mirarlo a él detalladamente. Vio cómo se acercó a la vitrina y susurró algo ininteligible. Estaba aterrado. La semejanza con aquél individuo lo paralizó. Así estuvo, quieto, hasta que el hombre –o él mismo– al otro lado del cristal rotulado de ofertas y promociones se marchó luego de un extraño y desenfrenado baile.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6464077209557018083?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6464077209557018083/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6464077209557018083&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6464077209557018083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6464077209557018083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/al-otro-lado-del-cristal.html' title='Al otro lado del cristal'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-8461779032116834859</id><published>2011-01-18T17:14:00.000-08:00</published><updated>2011-01-18T17:14:23.377-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Prosa'/><title type='text'>De hogueras y sueños</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegué —no sé cómo ni cuándo— al paraje más desolado de todos. Un largo camino de tierra que serpentea como un reptil silencioso hasta perderse en la niebla. Charcos, pozos, rastros de un aguacero recién desprendido de la nube. Una cerca solitaria que delimita una frontera invisible que a nadie le importa, se irgue desde el suelo hasta mi cintura, paralela al camino de tierra que serpentea como un reptil silencioso hasta perderse en la niebla. Mis pasos se hunden, delante de mí, en el fango; ya he dado los pasos y he recorrido el camino. En éste lugar el tiempo no existe, ni fuera ni dentro de nosotros. Todo ocurre inconteniblemente como el río ahogado que vuelve a su cauce.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miro —sin mirar, pues mis ojos han desaparecido— una hoguera que se levanta en medio del camino de tierra que serpentea como un reptil silencioso hasta perderse en la niebla. Atadas al mástil, todas mis visiones diurnas, lo que dije, lo que hice y lo que vi. Aporreadas, sangrantes, maltrechas. Gritan, piden ayuda, lloran. No puedo hacer nada, no puedo moverme. Tiene las vestiduras rasgadas y la piel llena de heridas. Un anciano, cansado, apila maderos a los pies de la hoguera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Qué hace?— le pregunté.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Hago sueño— me responde sin detenerse. Los maderos, al golpearse los unos con los otros, producen un ruido seco. Como cadáveres que cae se amontonan en una fosa común.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Sí, exactamente “como en una fosa común” —repitió intentado ocultar el bosquejo de una risa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Le causa gracia?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— La verdad, sí. Fue una metáfora bastante precisa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Cómo supo lo qué…?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Lo sé —seguía sin mirarme y los maderos continuaban cayendo unos sobre otros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Permanecí quieto, observando al anciano realizar su tarea. Sus movimientos eran exactos pero cansados, fatigados y repetitivos. Los maderos no parecían acabarse y la hoguera se hacía cada vez más grande. Una tras otro, uno sobre otro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Listo. Ahora préndele fuego —dijo finalmente mirándome. Su rostro me era familiar, parecido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Cómo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Sí, préndele fuego. ¿Nunca has hecho esto antes? —me miró desconfiado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Pues no, nunca.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¡Bah! No importa. Vamos, préndele fuego a la hoguera y verás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-8461779032116834859?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/8461779032116834859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=8461779032116834859&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8461779032116834859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/8461779032116834859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/de-hogueras-y-suenos.html' title='De hogueras y sueños'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6118837067928002688</id><published>2011-01-18T16:28:00.000-08:00</published><updated>2011-01-18T16:28:23.337-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micropoesía'/><title type='text'>Ensayo poético #8</title><content type='html'>Levantar una hoguera&lt;br /&gt;en medio del paraje más desolado de todos&lt;br /&gt;prenderle fuego a todas nuestras visiones diurnas&lt;br /&gt;y llamarlo soñar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6118837067928002688?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6118837067928002688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6118837067928002688&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6118837067928002688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6118837067928002688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/ensayo-poetico-8.html' title='Ensayo poético #8'/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-4501660468259899930</id><published>2011-01-17T21:33:00.000-08:00</published><updated>2011-01-17T21:33:55.686-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Citas'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;— Es muy difícil.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;— ¿Qué? &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;— El amor. ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? Amar es un pretexto para adueñarse del otro. Para volverlo tu esclavo. Para transformar su vida, en tu vida. ¿Cómo amar sin pedir nada a cambio, sin necesitar nada a cambio?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;El lado oscuro del corazón&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-4501660468259899930?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/4501660468259899930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=4501660468259899930&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4501660468259899930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/4501660468259899930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/es-muy-dificil.html' title=''/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2756962858650982914.post-6789974009293302061</id><published>2011-01-15T15:07:00.000-08:00</published><updated>2011-01-15T15:08:19.011-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Citas'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;Ser ateo, o abrazar el ateísmo, es negar que haya Dios, o negar que haya dioses, o negar que haya alguna realidad que pueda llamarse divina, o todas estas cosas a un tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="text-align: right;"&gt;— Diccionario de Filosofía de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Ferrater_Mora"&gt;José Ferrater Mora&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2756962858650982914-6789974009293302061?l=6966blog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://6966blog.blogspot.com/feeds/6789974009293302061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2756962858650982914&amp;postID=6789974009293302061&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6789974009293302061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2756962858650982914/posts/default/6789974009293302061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://6966blog.blogspot.com/2011/01/ser-ateo-o-abrazar-el-ateismo-es-negar.html' title=''/><author><name>Alejandro Burgos</name><uri>https://profiles.google.com/111797973169115495584</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh5.googleusercontent.com/-9Uouthsh_No/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAA-w/X3GaCUI_aJI/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
